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Las ONG Proactiva Open Arms y Salvamento Marítimo Humanitario han recogido casi 140.000 firmas para que el Gobierno permita la salida al mar del Aita Mari y el Open Arms, que llevan desde enero bloqueados en puertos españoles.

Las ONG han entregado las firmas este jueves, a las 10.30 horas en el Congreso de los Diputados con la intención de que el Gobierno de Pedro Sánchez "deje de impedir" que sus barcos, el 'Open Arms' y el 'Aita Mari', realicen sus labores de rescate humanitario en el Mediterráneo, al que definen como “la ruta más mortífera del mundo”.

“Estas firmas son la prueba de que la sociedad española no quiere dejar de mirar lo que estáis haciendo en nuestro mar, no quiere que nadie se ahogue por las decisiones de unos pocos políticos en Europa”, recalcaron desde Salvamento Marítimo Humanitario.

Después una larga espera, por fin la Unión Europea ha encontrado una solución para los 49 inmigrantes que desde hace 19 días esperaban a bordo de los dos barcos humanitarios desembarcar en un puerto seguro. A través de éste acuerdo, todos los inmigrantes desembarcados en Malta serán distribuidos entre 8 países: Alemania, Francia, Portugal, Irlanda, Rumanía, Luxemburgo, Países Bajos y también Italia. A cambio de este desembarco en Malta, la Unión Europea se ha comprometido con el gobierno maltés a reasentar en otros estados miembros a más de 130 inmigrantes que llegaron anteriormente a ese país.

Los once inmigrantes que permanecían a bordo del pesquero español Nuestra Madre Loreto han llegado a Malta. Las once personas -nueve hombres adultos y dos menores- fueron acogidas en un barco de la Guardia Costera maltesa y después desembarcaron en el puerto de Haywharf, en La Valeta, ha informado el periódico Times of Malta en su página de internet.

El Aquarius ha atracado este miércoles en el puerto de La Valeta, en Malta, donde han desembarcado los 141 migrantes rescatados el pasado viernes en aguas del Mediterráneo frente a costas libias. Tras cinco días de incertidumbre, la embarcación gestionada por las ONG SOS Méditerranée y Médicos sin Fronteras (MSF) ha podido llevar a los rescatados a tierra firme tras el acuerdo alcanzado este martes por España, Francia, Alemania, Portugal, Luxemburgo y Mata para el reparto de los migrantes.

El Aquarius atraca en Malta con 141 migrantes, después de cinco días de periplo sin destino definido. Este lunes se desbloqueaba la incertidumbre de los migrantes recogidos en aguas del Mediterráneo con el acuerdo de seis miembros de la Unión Europea para la acogida. España asuma la tutela de 60 personas, las mismas que Francia, como socios promotores del acuerdo, que incluye también a Alemania.

Los gobiernos de España y Francia han coordinado un acuerdo con otros cuatro países de la UE -Alemania, Portugal, Luxemburgo y Malta- para acoger a los 141 migrantes que salvó el Aquarius frente a las costas de Libia el pasado viernes y a otras 114 personas rescatadas por las autoridades maltesas. De todos ellos, España recibirá 60 migrantes después de que el Aquarius atraque en Malta.

El barco humanitario de las ONG SOS Méditerranée y Médicos Sin Fronteras con 141 migrantes a bordo permanece sin rumbo entre Italia y Malta ante la negativa de estos países a permitir su desembarco. Aunque el Ejecutivo de Pedro Sánchez permitió atracar al Aquarius en junio en Valencia al tratarse de una "situación excepcional" y Barcelona ha ofrecido su puerto, en este caso fuentes de Moncloa han indicado que España "no es el puerto más seguro" para el barco porque no es el más cercano, según establece el Derecho Internacional. 

El barco de la ONG Lifeline ha llegado este miércoles por la tarde al puerto de La Veleta, tras haber recibido la autorización del Gobierno de Malta. Tras desembarcar, los 234 migrantes a bordo del buque humanitario han empezado a recibir atención médica y también se han iniciado los trabajos de identificación. Después del proceso, serán repartidos en ocho países de la UE, entre ellos España, pero solo aquellos que reúnan las condiciones para ser solicitantes de asilo. El resto podrá ser repatriado o devuelto a Libia, según ha explicado el primer ministro maltés, Joseph Muscat, mientras Italia ha celebrado que sea el segundo barco que atraca "en puerto no italiano".