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El Tribunal General de la Unión Europea ha anulado este jueves la decisión de la Comisión Europea de declarar ilegal el sistema español de bonificaciones fiscales para los inversores en astilleros, que obligaba al Gobierno de España a reclamar los impuestos no ingresados por aplicar ese sistema y que el Ministerio de Hacienda español cifró en 126 millones de euros.

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha dicho que "no es el arquitecto de la estructura fiscal de Luxemburgo", tras el escándalo de LuxLeaks de exenciones fiscales a empresas, cuando era primer ministro del Gran Ducado. Juncker que ha comparecido ante el pleno del Parlamento Europeo se ha comprometido a no intervenir en la investigación que lleva a cabo la propia Comisión.

Los mecanismos que utilizan las grandes empresas pagar menos impuestos son dos. El primero, a través de préstamos internos. La multinacional crea una filial en Luxemburgo y esta presta dinero a una de sus sedes en otro país que devuelve ese dinero con intereses, que en realidad son beneficios encubiertos. Esos intereses tributan al tipo mínimo en Luxemburgo. El segundo mecanismo consiste en que la multinacional se instala en Luxemburgo y cobra cánones a sus sedes en otros países por usar su marca, pero esas cantidades, que de nuevo son beneficios de las filiales, salen hacia Luxemburgo donde no tributan.

La falta de transparencia en la política fiscal aplicada a determinadas empresas por Luxemburgo hace que este caso sea mucho más grave que el de otros regímenes fiscales controvertidos, como el de Irlanda, ya que mientras en este segundo caso es conocido que las  sociedades pagan la mitad que en otros Estados de la UE, en el luxemburgués los acuerdos fiscales con las empresas eran confidenciales. Así lo ha explicado al Canal 24 Horas el presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), Jesús Sanmartín, que ha insistido en que "los países tienen que saber contra qué tipos impositivos se enfrentan".

Los hechos, denunciados por una investigación periodística, se remontan al periodo entre 2002 y 2010, cuando Juncker era el primer ministro luxemburgués. La investigación periodística se basa en más de 540 documentos que corresponderían a acuerdos fiscales entre 2002 y 2010. Asegura que Luxemburgo ofrecía condiciones  "excesivamente laxas" a las multinacionales. Según el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación con algunas se llegó a pactar impuestos del 1%. En la lista, nombres como Ikea, Pepsi o Amazon. Ayer, Juncker, antes de conocerse la noticia, contestaba así a una pregunta sobre la investigación que lleva a cabo la Comisión Europea: "No la frenaré porque lo consideraría indecente. Yo tengo una opinión sobre el asunto pero me la reservo."El Gobierno luxemburgués asegura que actúan conforme a la ley, que les permite llegar a este tipo de acuerdos. La Comisión Europea dice que está lista para actuar ante cualquier irregularidad

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) han amenazado este lunes con aplicar más sanciones a Rusia si continúa escalando la tensión en la crisis ucraniana, y han dejado claro que continúa la preparación de medidas restrictivas para la economía rusa.