Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Tiembla el drago ante el mar por Pino Ojeda, con ramas que parecen reposar sobre un equilibrio de edades superpuestas, tiembla su ancho tronco de hojas portentosas que conocen bien la eternidad. ¿Dónde está su mirada, en qué textura? Poco antes de la Guerra Civil, Pino Ojeda es una mujer joven que tiene la mirada en unas manos suaves que saben modelar el paisaje de su realidad. En Las Palmas de Gran Canaria, vemos a la muchacha que avanza entre unas calles populosas, cargando con el estuche de madera de las pinturas, para pintar sus acuarelas, ante la plenitud dorada y roja de la tarde. Pero porta, también, un cuaderno que muestra, en la cubierta, dibujada por ella, su propia condición erguida de oleaje, con ese mar alzado de los días, en una sucesión de azules en cascada, bajo la cresta de espuma. Ilustra las portadas de esos cuadernos, sí. Y, dentro, escribe sus poemas, inicios de novelas que no acaba y estructuras de obras de teatro que en su imaginación ya están sobre las tablas. Más que muchos talentos, Pino saborea una visión. Su sueño es ser maestra, pero ya es aprendiz de toda la belleza de la vida. Nadie puede imaginar, en sus reuniones jóvenes con otros artistas isleños, la guerra que aguarda; pero ella sabe bien que la luz no requiere retornar del abismo -frente a las mareas encrespadas, por aguas turbulentas, que observa en la penumbra de la noche creciente-, sino de la seguridad de saberla en el interior de una misma. Esa misma luz es la que guía a la creadora Pino Ojeda, literata total y artista plástica, escultora del sueño y lo tangible, por las grutas de su biografía, hasta llegar suavemente hasta nosotros, en forma de poema.

Locos por los clásicos

Tácito. Vida de Agrícola 1

En el siglo I d.C., en los confines del vasto Imperio Romano, un general sobresale no solo por sus victorias militares, sino por su capacidad de liderar con justicia y rectitud bajo la represión del emperador Domiciano. Cneo Julio Agrícola, gobernador de Britania, es el protagonista de una de las obras más significativas de Tácito, su yerno y uno de los grandes historiadores de Roma.

A través de la Vida de Agrícola, a la que dedicamos este Locos por los clásicos, Tácito nos ofrece mucho más que una simple biografía; es un homenaje cargado de crítica política y profunda reflexión sobre la moral en tiempos de represión. Es una obra que trasciende la biografía para convertirse en un panegírico cargado de crítica política y reflexión sobre la moral en tiempos oscuros.

Tácito denuncia un entorno donde la virtud era despreciada y la libertad suprimida, mostrándonos cómo un hombre podía alzarse por encima de la corrupción y las intrigas imperiales. Agrícola es presentado no solo como un líder militar eficaz, sino como un símbolo de integridad en una Roma donde la política estaba marcada por el miedo y el oportunismo.

Como no hay nada más moderno que los clásicos grecolatinos, les ponemos música actual, la banda sonora del Agrícola de Tácito está compuesta por: "Memory" de Barbra Streisand; "Love Lift Us Up Where We Belong" de Joe Cocker y "I Don't Know Why" de Norah Jones.

Cuenta la leyenda que un caldero de tres patas, cuajado de piedras preciosas, surgió de las aguas y se paseó de mano en mano entre los Siete Sabios. Esa es la historia de la Antigua Grecia que sirve de punta de partida al filósofo Luis Villalón para escribir una divertida novela que combina mitología, historia, aventuras y humor: La conjura de los sabios, publicada por la editorial Edhasa.

Ballenas a través de la ciencia y el arte MNCN. Recomendamos dos exposiciones temporales del Museo Nacional de Ciencias Naturales que giran en torno a dos aspectos de las ballenas. Por un lado, el científico, para explicar cómo es el funcionamiento de la visión de estos grandes cetáceos, a través de la exhibición de imágenes obtenidas con microscopía electrónica. Por otra parte, la faceta artística, gracias a la reinterpretación a través de las ilustraciones de Manuel Marsol de un clásico de la literatura, Moby Dick.

En su magnífico ensayo, o gran clásico moderno, El arte de la novela, el escritor checo Milan Kundera definió la novela como “arte ambiguo y profundamente antitotalitario”. Es decir, el mejor antídoto para luchar contra las verdades absolutas, fundándose en la relatividad de las cosas y asuntos humanos. Una premisa, escapar del realismo y linealidad canónica, que parecen cumplir brillantemente, en muy diversas formas, los grandes escritores actuales de la Europa Central: desde el rumano Cartarescu o la espléndida autora croata recientemente desaparecida Dubravka Ugresic, hasta la Premio Nobel polaca Olga Tokarczuk, sobre todo en libros suyos como Los errantes. A ellos hay que añadir el gran talento búlgaro de nuestros días, Gueorgui Gospodínov, reciente Premio Booker Internacional por su excelente y fantásticamente poliédrica obra, Las tempestálidas. Poeta y narrador, Gospodínov (nacido en Yambol, en 1968) debutó en la narrativa con una obra de centro sumamente nómada, como es habitual en él, Novela natural, a la que siguió otra espléndida, galardonada con un gran número de premios internacionales, que jugaba con diversas identidades múltiples, Física de la tristeza, de 2011. Escritor de una imaginación deslumbrante y sumamente cautivadora, que avanza en zigzag, sin ataduras ni servidumbres lineales, Gospodínov construiría con Las tempestálidas una brillantísima obra sin género, que integra todo a la vez. Por un lado, se trata de una novela oscilante desde el principio entre lo puramente fantástico y cápsulas muy concretas de lo real e histórico; un artefacto distópico que alberga la historia y los momentos e hitos más significativos del pasado siglo en Europa.

Raquel González Rubio es profesora universitaria de economía y su primer libro de literatura infantil, 'Animaleza', no es un texto de primera incursión, ni mucho menos, es un libro de poemas divertidos, bien rimados y protagonizados por animales, que os va a gustar a primeros lectores pero también a los más experimentados.

Ilustrado por Natascha Rosenberg y editado por Edelvives es un título a tener en cuenta para tenerlo en vuestras librerías.

Mara Peterssen y el biólogo Miguel Delibes de Castro presentan ‘Gracias a la vida’, un libro que agradece la gran biodiversidad que nos rodea y hace posible la existencia en la Tierra. Incluso las especies más insignificantes y son necesarias para mantener el equilibrio de los hábitats.