Elián González salió de Cárdenas, Cuba, un 22 de noviembre. La noche del 25 su balsa naufragó a 56 kilómetros de Florida. Tenía 6 años. El niño balsero se quedó huérfano, porque su madre fue una de las trece personas que se ahogaron en la travesía. A Elián lo acogieron sus parientes en Miami.
Su prima lo adopta como si fuese un hijo suyo y se queda en Estados Unidos, haciendo el exilio cubano de Elian un símbolo. Pero la situación cambió cuando su padre, con la patria potestad pide que le devuelvan al niño.