El IPC cayó seis décimas en febrero, hasta el 2,8%. Un descenso que se debe, sobre todo, a la bajada de la electricidad y a que los precios de los alimentos se han contenido. Suben un 5,3%, pero son dos puntos menos que en el mes de enero. La cesta de la compra es más cara que hace un año pero los alimentos no están subiendo tanto. Hay productos que son mas baratos, como los yogures, otros que moderan su subida como las patatas y otros, como el aceite de oliva, que siguen disparados.
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