El amplio dispositivo de búsqueda activado desde la desaparición de Tomás Gimeno y sus dos hijas, de uno y seis años, continúa por tierra, mar y aire. Además, se ha dictado una orden internacional de búsqueda. La voz de alarma se dio el pasado martes cuando el padre no entregó a las niñas a su madre como estaba previsto. Los primeros indicios apuntaron a que Gimeno podría haber zarpado en una embarcación de recreo con sus hijas, donde se ha encontrado sangre. Sin embargo, la investigación permanece abierta y se barajan varias hipótesis.
Foto: Imagen de la finca de Tomás Gimeno en Candelaria (Tenerife). EFE/Miguel Barreto.