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Testigos del éxodo (III)

El efecto huida

  • La periodista de RNE relata el temor de las familias sirias que atraviesan Hungría
  • Una madre le quiso entregar a sus dos hijos para que les subiera a un tren
  • "No puedo imaginar una representación mayor de la desesperación", asegura
  • Según ACNUR han llegado a territorio europeo 477.906 migrantes en lo que va de año
  • La gestión del flujo de migrantes reaviva viejas rencillas entre Croacia y Serbia
  • El rechazo del reparto de refugiados en cuotas y las disposiciones hostiles marcan el estado de la UE
  • Miembros de la Unión Europea se reúnen este martes para acordar una estrategia común

Los ministros de Interior de la Unión Europea (UE) intentarán este martes aprobar por consenso el reparto de 120.000 refugiados propuesto por la Comisión Europea (CE), así como el número concreto de demandantes de asilo que cada país está dispuesto a recibir en los próximos dos años.

El Ejecutivo comunitario había sugerido que del total de 120.000 refugiados a repartir, 54.000 procedieran de los centros de acogida de Hungría, 50.400 de Grecia y 15.600 de Italia, los tres países más afectados por la crisis.

Sin embargo, Hungría rechaza el sistema de reparto, pese a que estaba pensado para aliviar la situación en su propio país, porque considera que la solución reside en el refuerzo de las fronteras exteriores de la UE. Ello obliga a replantear la distribución, puesto que ya no será uno de los tres países beneficiarios de la medida.

Croacia seguirá trasladando a los refugiados que lleguen a su territorio hasta la frontera de Hungría. El primer ministro croata quiere forzar al gobierno de Budapest a aceptar a los refugiados que han cambiado de ruta tras el cierre de su frontera con Serbia. Desde el martes unos 20.000 han entrado en Croacia. La gestión de esta crisis ha elevado la tensión entre los dos gobiernos.

Crece la confusión y la desesperación entre los refugiados a medida que varios países aumentan los controles o cierran sus pasos fronterizos. La gestión de la crisis migratoria ha  aumentado la tensión entre Hungría y Croacia, desbordada tras la llegada de 20.000 migrantes desde el martes. Zagreb asegura que ya ha trasladado a la mayoría a Hungría y a Eslovenia, donde esta noche la policía ha dispersado a un grupo con gas pimienta.

Este jueves, el Parlamento Europeo (PE) ha aprobado por 376 votos a favor y 124 en contra respaldar la propuesta de cuotas de la CE. La votación ha tenido lugar tras un pleno convocado de urgencia por el presidente del Europarlamento, Martin Schulz.

Mientras tanto, centenares de personas continúan acampadas frente a la frontera entre Serbia y Hungría, país que ha cerrado el paso con una valla metálica. Croacia ha recibido ya a 5.500 refugiados que intentan alcanzar Alemania por otra ruta. 

El Parlamento Europeo ha respaldado el reparto de 120.000 refugiados entre los estados miembros. En Budapest, ha terminado ya el encuentro entre el comisario europeo de Interior, Avranopoulos, y el ministro húngaro de Exteriores. Este ha defendido a ultranza la política de mano dura de su gobierno y ha culpado a los refugiados de lo sucedido este miércoles. Avronopoulos ha dejado claro que los muros no sirven para nada. En España, el ministerio del Interior va a agilizar el expediente del sirio Osama Abdul Mohsen, llegado a nuestro país esta madrugada. Aunque el ministro ha dicho en RNE que iniciativas individuales como esta no pueden generalizarse (17/09/15).

  • La Policía húngara ha usado gases lacrimógenos para impedir la entrada de refugiados
  • Ban Ki-moon: "Impactado" ante una situación "inaceptable"
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  • El primer ministro rumano, Víctor Ponta: "Esto parece la Europa de los años 30"

Hungría ha enviado vehículos con efectivos militares a la frontera con Serbia donde este miércoles tienen lugar violentos choques entre policía antidisturbios y grupos de refugiados que intentan pasar la línea entre ambos países, informa la agencia AFP.

En los enfrentamientos la Policía húngara ha utilizado este miércoles gas lacrimógeno contra un grupo de migrantes que trató de cruzar la valla dispuesta en la frontera con Serbia, ante la que esperan miles de personas que quieren entrar en Hungría para seguir luego hacia otros países de Europa.