Un año más el mundo rinde homenaje a la lectura y al arte de escribir el 23 de abril. Y un año más, y ya van cuatro consecutivos, la capital trasnocha para celebrarlo convirtiéndose en una gran sala literaria y en un plató cultural a cielo abierto.
Son más de diez horas, desde las 15.00 hasta pasada la medianoche, en las que hemos vivido una jornada mágica donde Madrid ha respirado un ambiente digno de ser narrado en cualquier novela.