El Departamento de Defensa de EEUU ha llevado a cabo con éxito una prueba con un misil de largo alcance disparado desde tierra.
Fuentes del Pentágono han indicado que la prueba se realizado sobre el océano Pacífico con un blanco lanzado desde Alaska y un misil de interceptación, disparado desde la base Vandenberg de la Fuerza Aérea en California.