En Asturias, alquilar se ha convertido en una carrera de obstáculos para los jóvenes debido a la escasez de oferta provocada por el trasvase de viviendas a pisos turísticos y la incertidumbre de los propietarios. Como resultado, las rentas se han encarecido un 40 por ciento en cinco años, obligando a los inquilinos a destinar casi todo su sueldo a la vivienda.
El precio medio de las disponibles supera los 700 euros. Una situación que "hace insostenible que la gente pueda pagar", resume Jesús Alonso, de la Inmobiliaria La Playa, quien señala como gran problema la falta de viviendas en el mercado. Alonso apunta a Gijón como localidad más cara a la hora de alquilar en Asturias aunque considera que se trata de un problema general y de índole "estructural".