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Los mercados financieros siguen presionando la deuda de los países periféricos de la zona euro, además de los tres rescatados, España e Italia ven como su prima de riesgo se dispara. La tercera y la cuarta economía del área de la moneda única asisten al encarecimiento de sus condiciones de financiación mientras las Bolsas continúan a la baja. El Ibex-35 cae menos que el resto del continente y Milán retrocede más de un 1,5%.

La Bolsa de Madrid baja por la presión sobre la deuda que sigue en máximos. La prima de riesgo ha alcanzado los 362 puntos básicos lo que implica que la rentabilidad del bono español a diez años supera el 6,2%. Los inversores tampoco parecen satisfechos con el resultado de las pruebas de estrés en las que suspendieron cinco entidades españolas. El resto de las Bolsas europeas también bajan y el riesgo país de Italia sigue marcando máximos con 325 puntos básicos de diferencial con el bono alemán.

La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha subrayado que los test de estrés han demostrado la "solidez del sistema financiero español"; ha asegurado que, si se hubieran tenido en cuenta las provisiones dinámicas "hubieran aprobado todas" y ha subrayado en numerosas ocasiones que "ninguna" entidad necesita más capital. "De los test de estrés se desprende la solidez de nuestro sistema financiero", ha señalado la ministra de Economía, para quien "este es un excelente resultado para las entidades". En rueda de prensa, Salgado también ha querido poner en valor que los resultados "proporcionan a los analistas una transparencia absoluta" sobre el sistema financiero español. En línea con lo que ya avanzó hace unos días, Elena Salgado ha dicho que "las provisiones dinámicas deben contabilizarse, puesto que tienen capacidad para absorver pérdidas futuras". "Si se contabilizaran, todas las entidades españolas aprobarían los test de estrés", ha asegurado la vicepresidenta primera del Gobierno, para quien la razón por la que la EBA ha dejado fuera estos componentes "es porque ha querido armonizar a todas las entidades europeas".

Manuel Romera, analista de IE Business School, ha considerado que "España no ha dado la talla" tras la publicación de los test de estrés a los bancos y cajas, que no han superado cinco entidades financieras españolas. Cree que estas pruebas miden algo muy complicado como es la solvencia y recuerda que el año pasado todos los bancos griegos superaron la prueba. Considera, además, que los análisis deberían ser más profundos.

Es la segunda vez que bancos y cajas hacen públicos los resultados de este examen, más duro que en 2010. Las autoridades quieren evitar que, como sucedió entonces, se cuelen entre los aptos algunos malos estudiantes, como los bancos irlandeses, a los que hubo que rescatar pocos meses después de darles el aprobado.

De las 90 entidades europeas que se presentan finalmente a la prueba, 25 -más de la cuarta parte- son españolas. Eso supone un 95% de nuestro sistema financiero, muy por encima de la media europea, que pone bajo la lupa al 65% de sus bancos y cajas. Su intención, dice la banca española, es demostrar la máxima transparencia.

Las pruebas de esfuerzo consisten en aplicar una simulación. ¿Qué pasaría con las cuentas de bancos y cajas europeos si la economía sufriese una brusca caída, si el paro se disparase, se desplomaran los precios de la vivienda o aumentase la prima de riesgo? Poniéndose en lo peor, las entidades deberían conservar al menos un 5% de capital principal, de alta calidad.

El sector financiero español critica que la autoridad europea considera aquí un escenario mucho más adverso que para otros países. También le reprocha que no tenga en cuenta las llamadas provisiones genéricas, un colchón que el Banco de España exige guardar para tiempos difíciles y que no es obligatorio en el resto de Europa. Pero aunque las entidades no soportasen la riada del descalabro económico simulado los analistas apelan a la calma porque España es el único país que ya tiene el dinero preparado para poder intervenir y tener tranquilos a los depositantes y a los contribuyentes.