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En Portada ha sido testigo de la desmovilización de las FARC, la guerrilla más antigua de Latinoamérica. Para todos, sociedad civil, gobierno e insurgentes, comienza la paz, tras medio siglo de conflicto.
¿Se puede superar un conflicto que a lo largo de 52 años ha causado 220.000 muertos; 5 millones de desplazados; más de 40.000 secuestros; 60.000 desaparecidos que yacen en fosas comunes repartidas por todo el país? ¿Se puede poner a cero el contador de la historia?¿Por qué el gobierno de Juan Manuel Santos ha conseguido lo que intentaron, sin éxito, anteriores presidentes? .
Nadie sabría responder con certeza, pero los analistas y expertos en el conflicto más antiguo de la región latinoamericana, coinciden en que sólo ahora se han dado circunstancias que antes no existieron: discreción en las negociaciones que han durado seis años y de las que sólo se tuvo noticia en el último tercio; una férrea voluntad por parte del gobierno y de las FARC para llegar a un acuerdo y la externalización del diálogo que transcurrió fuera de Colombia y con la mediación de gobiernos extranjeros y de Naciones Unidas.
El proceso está en una de las fases más delicadas: la de la desmovilización de las FARC, la guerrilla que en los 90 estuvo a punto de ganar la guerra al Estado; la entrega de las armas y la puesta en marcha del calendario de incorporación de los guerrilleros a la vida civil. El llamado Mecanismo de Monitoreo y Verificación –del que forman parte el gobierno, la guerrilla y Naciones Unidas-, tenía una hoja de ruta para la entrega de las armas que debería finalizar el 1 de junio.

Esta semana 'En Portada' está dedicado al proceso de paz en colombia, una nueva realidad desde una zona que, tras años de extorsiones y violencia, está aprendiendo a vivir en paz. No todos están de acuerdo con el proceso alcanzado, pero todos reconocen que están ante el desafío más importante del continente latinoamericano en lo que va de siglo. 'La paz empieza mañana se emitirá el próximo 8/05/17 a las 23:30 en La 2 y en RTVE.es.

Al menos siete extranjeros, dos de ellos con ciudadanía española, han sido dados como desaparecidos tras la avalancha que la noche del pasado sábado arrasó parte de la ciudad de Mocoa, según la Cruz Roja Colombiana.

El tercer español que estaba también en paradero desconocido ha sido localizado la noche de este miércoles y se encuentra "bien", según han indicado a Europa Press fuentes diplomáticas.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación está intentando dar con el paradero de los dos españoles que permanecen ilocalizables.

El Consulado español está en contacto tanto con las autoridades locales como con las familias de estas personas. La caída de la red eléctrica y las dificultades de la conexión telefónica complican las tareas, por lo que Exteriores de momento no tiene motivos para pensar que estas dos personas estén desaparecidas.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha cifrado este domingo en 254 las personas, que por el momento, han muerto por la avalancha de tres ríos que destruyó varios barrios de Mocoa, al sur del país. Entre los fallecidos, según el mandatario, hay 43 niños, y el número de heridos asciende a 203. El director del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Carlos Eduardo Valdés. ha pedido "paciencia" a los familiares porque lo que se busca es no entregar cadáveres "equivocados" o que no estén plenamente identificados. En las labores de identificación participan 52 funcionarios entre médicos, odontólogos y otros funcionarios de Medicina Legal apoyados por la Policía colombiana, según Valdés. Además, ha añadido que este lunes viajarán a Mocoa otros 30 funcionarios para que las labores de identificación se puedan terminar en el menor tiempo posible.

Los vecinos de Mocoa, localidad colombiana arrasada por una avalancha de agua que ha dejado más de 200 muertos, tratan de reponerse de la tragedia mientras continúan las labores de rescate. "¡Atención Putumayo, nos estamos inundando en este momento (...), ayúdennos por favor!", decía una de las víctimas en una llamada a Emergencias. "Mocoa está hecho un desastre, prácticamente está destruido, no hay agua, no hay luz", afirma otro testigo.

En Portada viaja esta semana al punto fronterizo más dinámico de América Latina, el puente Simón Bolívar, que une Cúcuta (Colombia) y San Antonio del Táchira (Venezuela). A ambas orillas del río Táchira, colombianos y venezolanos comparten lengua, gastronomía, familias, historia, economía, problemas y conflictos. Unas relaciones fluidas, no exentas de problemas, que se vieron interrumpidas por el cierre del puente durante un año.
Su reapertura en agosto fue una fiesta multitudinaria. Desde entonces, aunque el paso aún está limitado y no ha recuperado la fluidez de antaño. Colombianos y venezolanos cruzan a diario este puente en un incesante ir y venir, buscando en el otro lado lo que más les conviene. Los colombianos, la gasolina barata de Venezuela. Y los venezolanos, los comercios donde encuentran los innumerables productos de primera necesidad que han desaparecido de sus tiendas. Un trasiego de mercancías, abonado por la diferencia de precios, da pie también a un contrabando al por menor y otro, mucho mayor, controlado por grupos criminales.

Gas Natural Fenosa ha solicitado este miércoles el inicio del procedimiento arbitral ante el Tribunal de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (Uncitral, por sus siglas en inglés) contra Colombia por la liquidación de Electricaribe. La compañía española pide que se le devuelva Electricaribe "en un marco regulatorio viable" o, en su defecto, se le compense por un importe que se cuantificará en el curso del procedimiento, pero que, con arreglo a valoraciones preliminares, superará los 1.000 millones de dólares (unos 927 millones de euros al cambio actual).