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El jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, ha dado por finalizado el abandono de armas de las FARC y ha mostrado su esperanza de que con el fin de este capítulo no terminen los esfuerzos de paz, sino que se relancen. "Confiamos en que la finalización de la dejación de armas no sea también el fin de los esfuerzos de paz, sino que al contrario sean la señal de su relanzamiento", ha dicho Arnault en el acto final de inutilización de las armas que fueron de las FARC.

El papa Francisco aseguró este lunes que, a pesar del odio que han generado tantos años de conflicto en Colombia, percibió "las ganas de seguir adelante en el proceso de paz", durante una rueda de prensa en el avión en el que regresó de ese país. Al respecto de la división del pueblo colombiano tras los acuerdos del Gobierno colombiano con las FARC, Francisco señaló que tras muchos años de guerrilla "se acumula mucho, mucho. Mucho odio, mucho rencor, mucha alma enferma. Y la enfermedad no es culpable, llega".

"Estas guerrillas, los paramilitares, la corrupción, cometieron pecados grandes que causaron esta enfermedad del odio", agregó el pontífice al contestar a una de las preguntas de los periodistas. Para el papa, "hay pasos que dan esperanza" y citó el último acuerdo de alto el fuego del Gobierno colombiano con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que agradeció mucho.

"Pero hay algo mas que yo percibí, las ganas de ir adelante con este proceso, que va mas allá de las negociaciones, es un deseo espontáneo y ahí esta la fuerza del pueblo", consideró. A otra de las preguntas, sobre la validez de este proceso de paz, Francisco contestó, como en la homilía de ayer en Cartagena con la que cerró el viaje, que "un proceso solo irá adelante si el pueblo lo acepta". "Si el pueblo no lo acepta, irá adelante solo por un tiempo, más o menos. El protagonista de la pacificación es el pueblo o solo se llegará hasta un cierto punto", agregó. Y aseguró que solo "cuando un pueblo toma el proceso en las manos puede terminar con la guerra".

También hubo tiempo para bromear sobre el golpe que sufrió en Cartagena de Indias, en Colombia, por el que tuvo un corte en una ceja y un hematoma en el pómulo cuando dijo: "Tengo el ojo como compota". Francisco le quitó hierro al asunto y dijo: "Fue solo un momento, fui allí para saludar a los niños, no vi el cristal y boom", relató.

El papa Francisco ha presidido este viernes el acto en Villavicencio para la reconciliación en Colombia tras la firma de la paz con las FARC y desde allí ha pedido perdonar a los agresores, pero también que se sepa la verdad de lo que ocurrió durante el conflicto armado. En el acto ante las 6.000 víctimas de los 53 años de conflicto, Francisco ha reconocido que desde que llegó a Colombia el pasado miércoles ha deseado que llegase este momento.

El papa Francisco ha advertido este viernes en Villavicencio, una de las ciudades de Colombia más golpeadas por el conflicto armado y que aún alberga a muchos de los antiguos guerrilleros de las FARC, que "la paz sin la reconciliación será un fracaso", insistiendo en el mensaje de apoyo al proceso de paz que se ha convertido en el principal argumento de su visita al país latinoamericano.

El papa Francisco ha llegado este miércoles a Colombia para comenzar su visita al país cafetero, donde permanecerá hasta el 10 de septiembre, que incluye, además de Bogotá, las ciudades de Villavicencio, Medellín y Cartagena. La máxima autoridad de la Iglesia Católica ha sido recibido en el aeropuerto militar de Catam, en Bogotá, por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, y por una multitud de fieles que le han vitoreado.

El obispo de Roma explicó antes del viaje que llega a Colombia como "misionero de la reconciliación" y por ello se encontrará con indígenas, pobres y víctimas del largo conflicto, ya concluido con las FARC, pero que mantiene otros frentes abiertos pues aún quedan grupos ilegales activos en el país.

Este miércoles, Francisco ha bajado por la escalerilla del avión de Alitalia que le ha traído al país y ha saludado con un apretón de manos al jefe de Estado de Colombia y a su esposa, María Clemencia Rodríguez, con quienes ha conversado brevemente, así como al nuncio apostólico Ettore Balestrero, y al cardenal primado de Colombia, Rubén Salazar.

El papa ha roto el protocolo para abrazar a varios discapacitados, entre ellos militares y policías heridos en combate, uno de los cuales le ha entregado un pequeño obsequio, así como a niños con Síndrome de Down.

Una vez concluido el recibimiento, Francisco ha abordado el papamóvil para un recorrido de 15 kilómetros que le lleva hasta la nunciatura apostólica, donde pernoctará.

El papa Francisco comenzó este miércoles su viaje a Colombia donde permanecerá hasta el 10 de septiembre. El vuelo había comenzado con una ligera preocupación ya que se tuvo que cambiar la ruta debido al huracán Irma que amenaza la zona del Caribe, pero se comunicó que el horario de llegada no sufriría ningún cambio.

La paz y la reconciliación serán elementos centrales de las intervenciones públicas de Francisco en un país que ha sido capaz de impulsar un proceso que pone fin a décadas de conflicto armado con la guerrilla de las FARC.

Nuevo nombre con las mismas siglas, una rosa en lugar de dos fusiles, caras nuevas en la dirección y un proyecto para ganar el poder en las urnas: la que hasta hace dos semanas era la guerrilla más antigua de América Latina ha completado esta semana su transformación en un partido político, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, que toma el relevo de las ya desparecidas FARC para enfrentarse al reto de consolidarse en la democracia de Colombia. Las elecciones legislativas de marzo de 2018 servirán para medir el respaldo con el que cuenta la nueva formación. Los acuerdos de paz conceden a la FARC un mínimo de representación en el Congreso colombiano en estas elecciones y en las siguientes: cinco senadores y cinco miembros de la Cámara de Representantes.