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En Portada viaja esta semana al punto fronterizo más dinámico de América Latina, el puente Simón Bolívar, que une Cúcuta (Colombia) y San Antonio del Táchira (Venezuela). A ambas orillas del río Táchira, colombianos y venezolanos comparten lengua, gastronomía, familias, historia, economía, problemas y conflictos. Unas relaciones fluidas, no exentas de problemas, que se vieron interrumpidas por el cierre del puente durante un año.
Su reapertura en agosto fue una fiesta multitudinaria. Desde entonces, aunque el paso aún está limitado y no ha recuperado la fluidez de antaño. Colombianos y venezolanos cruzan a diario este puente en un incesante ir y venir, buscando en el otro lado lo que más les conviene. Los colombianos, la gasolina barata de Venezuela. Y los venezolanos, los comercios donde encuentran los innumerables productos de primera necesidad que han desaparecido de sus tiendas. Un trasiego de mercancías, abonado por la diferencia de precios, da pie también a un contrabando al por menor y otro, mucho mayor, controlado por grupos criminales.

Gas Natural Fenosa ha solicitado este miércoles el inicio del procedimiento arbitral ante el Tribunal de la Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional (Uncitral, por sus siglas en inglés) contra Colombia por la liquidación de Electricaribe. La compañía española pide que se le devuelva Electricaribe "en un marco regulatorio viable" o, en su defecto, se le compense por un importe que se cuantificará en el curso del procedimiento, pero que, con arreglo a valoraciones preliminares, superará los 1.000 millones de dólares (unos 927 millones de euros al cambio actual).

La mayoría de los heridos son también agentes que vigilaban la celebración de la última corrida de la temporada. Se desconoce aún si se trata de un atentado. En las últimas semanas se han sucedido las protestas contra la vuelta de los toros a Bogotá, prohibidos desde 2012. Por el momento, se desconocen las causas pero se sospecha que podría ser un atentado.

En el día mundial contra el uso de niños soldado, dos colombianos cuentan su experiencia en Madrid: "Quiero vivir como una persona libre, como una persona cambiada, que puede conocer otras cosas sin tener miedo, en un país libre. Es algo que se necesita", afirma Manuel, de 19 años. Junto a él, Catalina, de la misma edad; entre los 13 y los 16 años también fue niña soldado y vivió “bombardeos y muchos enfrentamientos, usted dispara y yo disparo", recuerda, y luego, "no se sabe si nos matamos".

Entrenados para matar, ahora aprenden a vivir, Manuel y Catalina, dos ex niños soldados que combatieron en las FARC se hallan en Madrid para relatar su experiencia. La organización salesiana Ciudad Don Bosco en la ciudad colombiana de Medellín ha tutelado su reintegración a la sociedad y la reconstrucción de sus identidades como ciudadanos. En pleno desarrollo de los acuerdos de paz, ya firmado con las FARC y en negociación con el ELN, el gobierno de Colombia ha llegado a un acuerdo con la guerrilla de las FARC para que entregue a todos los menores que tiene en sus filas. Es el único país de América donde todavía hay niños soldado.

  • Dos ex niños soldado colombianos cuentan su experiencia en Madrid
  • Colombia es el único país de Latinoamérica donde aún hay niños soldado
  • Según UNICEF casi 15.000 menores han luchado en grupos armados del país
  • En el mundo hay casi 300.000 niños soldado en 17 países
  • El día en que una niña colombiana conoció la paz