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"Cementery of Splendour" narra la historia de una ama de casa solitaria de mediana edad que atiende a un soldado que padece la enfermedad del sueño, una dolencia que le hace caer en alucinaciones que desencadenan sueños extraños, fantasmas y romances. Esta nueva película del tailandés Apichatpong Weerasethakul, tiene lugar en un pequeño hospital rural donde residen unos soldados afectados por una misteriosa enfermedad del sueño y dan lugar a una mezcla de presente y pasado en este filme.

La ópera prima de Yared Zeleke, "Efraín" es una emotiva historia, en parte autobiográfica, sobre la pérdida de inocencia de un niño de diez años que crece separado de sus padres en la Etiopía rural contemporánea. Además, este largometraje realizado en coproducción con Francia y Alemania, ha sido protagonizada por actores no profesionales y contiene varias capas narrativas que reflejan conflictos sociales como el choque entre tradición y modernidad o cuestiones de género.

La película "El novato", dirigida por Rudi Rosenberg, narra la historia de la mudanza de Beinot, un chico de catorce que tiene que dejar atrás París y que cuando llega a su nuevo colegio se siente aislado; sólo los estudiantes más raros se acercan a él. Beinot ve la luz al final del túnel cuando Johanna, una nueva compañera sueca que habla poco francés. Los empollones Aglaée, Red Head y Constantin se convierten en sus amigos, a los que abandonará a lo largo del filme para convertirse en el "popular".

"El juez" es una película que está entre el drama y la comedia en la que se mezcla el amor y los delitos y que protagonizan los actores Fabrice Luchini y Sidse Babett Knudsen. El director Christian Vicent, también guionista de todas sus películas, aprovechó una historia sobre un juez que le ofrecía su productor y se dedicó a investigar el funcionamiento de los juicios con jurado popular en Francia, que son muy diferentes a lo que suele mostrar el cine americano, el que más se prodiga en este género.

Las actrices Marian Álvarez y Manuela Vellés se meten en "Lobos sucios" en la piel de dos heroínas de pueblo que dieron una lección de humanidad en plena posguerra civil española, cuando el mundo libraba la Segunda Guerra Mundial y los nazis se nutrían a escondidas de las minas de wolframio de Galicia. "Lobos sucios", dirigida por el debutante Simón Casal, se inspira en personajes reales y en las historias que sucedieron en estas minas gallegas y la huida de judíos a través de Portugal.

El actor John Slatery debuta en la dirección con 'El misterio de God's Pocket', comedia dramática de 2014 basada en la novela homónima de Peter Dexter de 1983. En ella, Leon, el alocado hijastro de Mickey (Philip Seymour Hoffman), muere en un accidente de construcción. Entonces, Mickey trata rápidamente de olvidar esta fatalidad intentando enterrar el cuerpo, pero cuando un columnista local llega para husmear y descubrir la verdad, las cosas empiezan a ir de mal en peor. Completan el reparto Christina Hendricks, Richard Jenkins y John Turturro.

Presentada en Madrid ‘Julieta’, la nueva película de Pedro Almodóvar. El director suspendió sus entrevistas por el asunto de ‘Los Papeles de Panamá’, pero las actrices sí han hablado de la que es la película número 20 del manchego.

Lobos sucios es una historia de espionaje, amor, guerra e incluso elementos mágicos. Pero sobre todo es una historia desconocida y silenciada, la de los presos y trabajadores libres que durante la posguerra pasaban sus días en la mina de Casaio (Ourense), extrayendo wolframio, el llamado oro negro, bajo las órdenes del ejército nazi que lo usa para la frabricación de tanques y bombas. La historia ha permanecido oculta más de 60 años hasta que Paula Cons, guionista y productora de la cinta, supo de ello por su familia. Se trata del primer largometraje del joven coruñés Simón Casal y narra la historia de dos hermanas mineras que desde Casaio, tuvieron su papel en la segunda guerra mundial, interpretadas por Marian Álvarez Manuela Vellés (05/04/16).

Chus Lampreave ha muerto este lunes a los 85 años en Almería. Se va una de esas actrices que forman parte de nuestro paisaje, que conoce todo el mundo, a la que quería todo el mundo, un mundo que conquisto desde la segunda fila y como sin querer. Se va alguien que parecía que siempre iba a estar ahí. Una mujer que empezó en el cine por casualidad y que cada vez que entraba en escena nos hacía esbozar una sonrisa. La descubrió Jaime de Armiñan, a ella que iba para pintora, trabajó con Berlanga, con Colomo, con Fernán Gómez. Y sobre todo con José Luis Cuerda, Fernando Trueba y Pedro almódovar, era la más almodovariana de las chicas almodovar. De ella dijo el director manchego que abría estupendamente las puertas y que es la que mejor interpretó los personajes inspirados en su madre. Fernando Trueba ha dicho que una de las razones para hacer películas era encontrarse con gente como Chus Lampreave. Le gustaba hacer de cabreada, su método era decir una cosa con la boca y la contraria con el gesto. Su último trabajo en un cortometraje, Yo presidenta de Arantxa Etxevarría, y no me digan que escucharla cinco segundos no les hace sonreir. Donde quiera que esté ahora, podría contar las inumerables muestras de cariño que está recibiendo y que recibirá, tardaría mucho en hacerlo. Somos testigos y testigas de ello.