Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Miles de palestinos han comenzado a regresar este lunes a lo que queda de sus hogares en el norte de Gaza, después de que el Ejército israelí haya abierto a las 7 de la mañana, hora local, el corredor de Netzarim, en aplicación del acuerdo de tregua con Hamás. La apertura ha sido posible tras el compromiso de Hamás de liberar a otras tres rehenes israelíes antes del próximo sábado.

Foto: EFE/EPA/MOHAMMED SABER

En el Líbano, al menos 22 personas han muerto y un centenar están heridas por disparos del Ejército israelí. Este domingo sus tropas debían retirarse del sur del país, como prevé el acuerdo de tregua con Hizbulá. Pero Tel Aviv, de momento, mantiene sus posiciones. A pesar de ello, muchos libaneses siguen intentando volver a sus casas.

Algunos libaneses les han plantado cara en protestas. "No nos vamos a ir hasta que consigamos entrar en nuestros pueblos", ha asegurado el alcalde de Mais-Al Jabal.

La FINUL, las fuerzas de la ONU desplegadas en el Líbano, ha avisado a los civiles de que todavía no es seguro que vuelvan a sus casas.

Foto: AP Photo/Bilal Hussein

Miles de palestinos han comenzado a regresar este lunes a lo que queda de sus hogares en el norte de Gaza, después de que el Ejército israelí haya abierto a las 7 de la mañana, hora local, el corredor de Netzarim, en aplicación del acuerdo de tregua con Hamás. La apertura ha sido posible tras el compromiso de Hamás de liberar a otras tres rehenes israelíes antes del próximo sábado.

Foto: EFE/EPA/MOHAMMED SABER

En el Líbano, al menos 22 personas han muerto y un centenar están heridas por disparos del Ejército israelí. Este domingo sus tropas debían retirarse del sur del país, como prevé el acuerdo de tregua con Hizbulá. Pero Tel Aviv, de momento, mantiene sus posiciones. A pesar de ello, muchos libaneses siguen intentando volver a sus casas.

Algunos libaneses les han plantado cara en protestas. "No nos vamos a ir hasta que consigamos entrar en nuestros pueblos", ha asegurado el alcalde de Mais-Al Jabal.

La FINUL, las fuerzas de la ONU desplegadas en el Líbano, ha avisado a los civiles de que todavía no es seguro que vuelvan a sus casas.

Foto: AP Photo/Bilal Hussein

En Israel, miembros del Gobierno de Benjamín Netanyahu han aplaudido la idea de Donald Trump de que Egipto y Jordania reciban a un millón y medio de desplazados de Gaza para su "alojamiento". Especialmente, el sector ultraderechista, que sueña con colonizar Gaza y Cisjordania.

La Autoridad Nacional Palestina rechaza esa propuesta y asegura que los palestinos no abandonaran sus tierras. Trump ha dicho que Gaza es "un lugar de demolición" que hay que "limpiar", y enviar a los palestinos a Egipto y Jordania, países que también rechaza esa idea.

Israel, por otra parte, va a permitir ya la vuelta de miles de gazatíes a sus casas en el norte de la Franja, tras lograr que Hamás y la Yihad liberen a una rehjén civil antes del sábado, cuando está previsto el nuevo canje de rehenes israelíes por presos palestinos.

Foto: REUTERS / LEAH MILLIS

Hasta ahora, el alto el fuego en Gaza ha permitido liberar a siete rehenes israelíes que estaban en manos de Hamás. Israel, como parte del trato, ha excarcelado a 290 presos palestinos. Entre ellos había menores y mujeres. Un equipo de RTVE ha hablado con una de ellas. Su nombre es Amal Suyaiya. Estudia periodismo en la universidad de Ramala, en Cijsordania, y es presentadora y directora de un videopódcast que habla de la situación de los palestinos. Uno de sus últimos programas lo dedicó a denunciar los abusos que sufren los presos palestinos y semanas después, decenas de soldados israelíes rodearon su casa: "Me esposaron y me llevaron a la cárcel".

Amal ha estado siete meses en prisión sin cargos y "con mucho frío, con poca comida". "He visto malos tratos, soldados pegando a las mujeres y arrancándoles el pañuelo de la cabeza para humillarlas", cuenta.

Esperar es lo único que les queda a los miles de gazatíes que intentan llegar al norte de la Franja. Se agolpan en los alrededores del corredor de Netzarim, bloqueado por Israel. "Pensábamos que podríamos volver a casa", dice una mujer afectada, "ya hemos sufrido demasiado".

Los primeros en llegar a esta zona ya han pasado aquí su primera noche y las fogatas son imprescindibles. El hambre empieza a apretar y la ayuda humanitaria escasea. La caravana de coches que se dirige hacia el norte sigue creciendo. Israel tiene cerrado el acceso al norte de Gaza porque dice que Hamás debía haber liberado a una civil israelí en el intercambio del sábado. La milicia asegura que lo hará la próxima semana y acusa a Tel Aviv de incumplir el acuerdo de alto el fuego al no permitir a los ciudadanos de la Franja regresar a sus hogares.

Foto: EFE/EPA/HAITHAM IMAD

Las cuatro rehenes israelíes liberadas este sábado saludan a la multitud desde el escenario. La plaza de Palestina, en Ciudad de Gaza, ha acogido el momento con una puesta en escena organizada por Hamás. Han participado decenas de milicianos. Minutos antes, miembros de Cruz Roja firmaban el acuerdo que permitía trasladar a las soldados hasta la frontera con Israel.

En helicóptero, las han llevado a un hospital cerca de Tel Aviv. Han acaparado todas las miradas de los israelíes agolpados en los alrededores para festejar su llegada. "Están estables", ha asegurado la directora del hospital. "Gracias a todos los que nos habéis apoyado para sacarnos de allí", ha dicho Liri Albag, de 19 años, tras reunirse con su familia. El primer ministro Benjamín Netanyahu ha hablado con los padres de las jóvenes: "Es un momento de mucha alegría", ha dicho.

Reacciones también entre los 200 presos palestinos liberados por Israel. Les han recibido como héroes. El más joven tiene 15 años. Han sido trasladados a Cisjordania, a Egipto y a Gaza. "Siento alegría a pesar de la destrucción", dice uno de ellos. Mientras, algunos gazatíes recogen sus pertenencias para volver al norte de la Franja. Allí, el Ejército israelí está frenando el paso de los gazatíes que intentan volver a casa, porque aseguran, Hamás debía haber liberado a una civil en la entrega de este sábado y eso no ha ocurrido. Ambas partes se acusan de retrasar la implementación del acuerdo.

Foto: AP Photo/Abed Hajjar