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Milicianos civiles aseguran estar preparados para ayudar en los esfuerzos del Gobierno de Estados Unidos para asegurar la frontera con México para frenar la "invasión" que para ellos representa la posible llegada de las caravanas de inmigrantes centroamericanos.

Los grupos de civiles armados ya cuentan con más de 200 personas en diferentes puntos de la frontera en Texas y esperan que en las próximas semanas se unan más personas hasta alcanzar una cifra de unos 1.000 voluntarios.

Este martes, el comandante del Mando Norte de las Fuerzas Armadas, el general Terrence J. O'Shaughnessy, informó de que unos mil militares ya habían sido desplegados en Texas. Las tropas, movilizadas bajo lo que las autoridades han denominado "Operación Patriota Fiel", primero reforzarán la frontera de Texas para luego pasar a Arizona y California.

Una ley de 1878 prohíbe usar a los soldados para tareas de seguridad y orden público a nivel nacional, por lo que el Gobierno ordenó que los militares se limiten a apoyar a los agentes fronterizos. Según los datos que maneja la Southern Poverty Law Center (SPLC), un grupo independiente que vigila casos de extremismo y delitos raciales, en Estados Unidos hay unos 276 grupos de milicias civiles.

Esta no sería la primera vez que grupos de milicias civiles patrullan la frontera sur, y ya en 2004, cuando la inmigración indocumentada se encontraba en su punto más alto, surgió el movimiento Proyecto Minuteman, quienes concentraron sus esfuerzos en luchar en contra el cruce ilegal.

El presidente de Minuteman en Texas aplaudió la decisión de la Administración del presidente Donald Trump de enviar al menos 5.239 militares a la frontera sur para responder a la llegada de dos caravanas de inmigrantes centroamericanos, que avanzan desde México en dirección norte con unas 6.500 personas, según cálculos de EE.UU.

Mientras tanto, la posible presencia de miembros de milicia civil no ha sido bien recibida por parte de las comunidades fronterizas, especialmente en poblaciones como Arivaca, en la frontera de Arizona con México. Residentes de esta localidad ya que han colocado anuncios en sus negocios con un mensaje muy claro: "No Milicia".

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha denunciado en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso la falta de transparencia del Gobierno del PP en la venta de las 400 armas a Arabia Saudí y ha insistido en que el documento no incluía ninguna vinculación con otros como el Metro de Riad o las corbetas de Navantia.

"Desde luego, en la documentación que había o que yo me encontré en el Ministerio de Defensa en ningún caso aparecía que ese contrato, que no sabemos a que respondía, estuviera vinculado de ninguna manera a la construcción de las corbetas por parte de Navantia", ha explicado.

Robles también ha defendido la independencia judicial. Ha asegurado que no se va a influenciar ni a dejar influenciar en el próximo juicio a los políticos catalanes presos.

PP y Ciudadanos han pedido este martes que se revise y controle el uso y destino final de las armas que vende España a otros países, en especial, en los que se podrían producir vulneración de derechos humanos. También el PSOE también ha abogado por reforzar los controles de exportación y hacer un seguimiento del material en los países de destino para garantizar que su uso no vulnera los acuerdos internacionales. Por su parte, Unidos Podemos, ERC, PDeCAT y Compromís han instado este martes al Gobierno la suspensión inmediata de las exportaciones de armas a Arabia Saudí y a todos los países implicados en conflictos armados.

Hace justo un año tuvo lugar en Las Vegas el peor tiroteo masivo de la historia moderna en Estados Unidos. María Ramírez, periodista residente en EEUU y colaboradora de Las Mañanas de RNE con Íñigo Alfonso, ha explicado que la legislación respecto a la posesión de armas no ha cambiado mucho y sigue permitiendo que ocurran tragedias como aquella. 

El Gobierno ha paralizado la venta a Arabia Saudí de 400 bombas de precisión, que podría utilizar en Yemen. El departamento de Margarita Robles quiere anular el contrato firmado con Riad en 2015 y va a devolverle los 9 millones de euros que ya ha pagado. Otros países como Suecia, Canadá o Alemania ya han dejado de vender armas a Riad, que lidera una coalición árabe contra los opositories del gobierno yemení.