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No van en caravana pero los inmigrantes siguen llegando a la frontera sur de México. Entre los que entran clandestinamente por el río Suchiate cada vez hay más cubanos. Recorren por tierra toda centroamérica desde Panamá, donde ahora no les piden visado. A la ciudad mexicana de Tapachula también han llegado haitianos, nepalíes y congoleños. Esperan sus papeles y cada vez hay más tensión. Un grupo de cubanos se ha puesto en huelga de hambre. 

La guerra de Afganistán arrancó en el año 2001 cuando los Estados Unidos, en respuesta a los ataques del 11-S contra las torres gemelas, invadieron el país en la llamada operación ‘Libertad Duradera’. Los bombardeos iniciales dieron paso al avance terrestre y fue el 13 de noviembre cuando los talibanes se retiraron de Kabul.

Fue un momento histórico que contó en directo desde la capital afgana Fran Sevilla. Dieciocho años después ni se ha conseguido la estabilidad, ni una democracia estable, ni se ha vencido a Al-Quaeda pese a haber capturado y matado a Osama Bin Laden, ni tampoco se ha expulsado a los talibanes del país. La tragedia en Afganistán continúa y no da muestras de llegar a su fin.

Siria, Yemen, Afganistán, la República Democrática del Congo, la República Centroafricana, Chad, Malí y Somalia despiden este 2018 sin haber dejado atrás la guerra. Siria trata de reconstruir los daños del Estado Islámico, Yemen mantiene la violencia y en Afganistán continúa con el conflicto entre los talibanes y el gobierno. Según Jesús Núñez, la Guerra Fría del siglo XXI se ha transformado en una gran competición entre potencias globales por tierra, mar, aire, espacio y ciberespacio.

Nació y creció como refugiada en Irán, después de que sus padres huyeran de Afganistán tras la invasión soviética. Ella y su familia vivieron como refugiados. Hoy, Khadija Zahra Ahmadi forma parte de la historia de su país de origen: es la alcaldesa de la localidad de Nili, la segunda mujer afgana en lograr ese rango. Un hito que no resulta fácil en ese país: "La sociedad afgana es una cultura que no cree que la mujer pueda ser líder... Es muy difícil", comenta en una entrevista con TVE.

Afganistán sufre de nuevo un rebrote del conflicto armado que ha mermado el país desde la invasión de Estados Unidos para derrocar a los talibán. Los extremistas siguen con fuerza como han demostrado en la toma de la ciudad de Ghazni mientras el Dáesh intenta hacerse un hueco generando el caos con atentados recurrentes en las grandes ciudades. El co-director del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), Jesús Núñez, nos explica las claves de lo que ocurre en un país acostumbado a la guerra.

La cifra de niños que no van a la escuela en Afganistán ha aumentado por primera vez desde el año 2002, cuando la caída del régimen de los talibanes un año antes permitió iniciar un proceso de vuelta de los niños a clase, especialmente las niñas, a las que se les había negado en gran medida hasta entonces ese derecho. Según Unicef, el conflicto en curso y el empeoramiento de la situación de seguridad en todo el país, junto con la pobreza profundamente arraigada y la discriminación contra las niñas, son los motivos de que esto ocurra. Así lo detalla el organismo en el estudio publicado este domingo Iniciativa mundial sobre niños fuera de la escuela: Afganistán, en el que se subraya que casi la mitad de los niños de entre 7 y 17 años de Afganistán (3,7 millones) están fuera del sistema educativo. De éstos, las niñas representan el 60% de la población no escolarizada, lo que las sitúa en una desventaja particular y agrava la discriminación por género. En las provincias más afectadas como Kandahar, Helmand, Wardak, Paktika, Zabul y Uruzgan, hasta el 85% de las niñas no van a la escuela.