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Steve McCurry, autor de la famosa foto de La niña afgana, estaba considerado como uno de los fotoperiodistas vivos más importantes del mundo, pero se ha descubierto que alteraba sus imágenes y periodismo y manipulación son términos que nunca deberían ir en la misma frase. El escándalo surgió casi de forma casual, por una imagen que un fotógrafo italiano vio en una exposición y comprobó que el pie del hombre del fondo era un trozo de poste de señal de tráfico, una clonación. Y a partir de ahí se fueron descubriendo otros usos del famoso photoshop. McCurry dijo primero que fue un editor suyo al que despidió y que él no controla esas cosas, luego que en realidad es un contador de historias y que su trabajo no es puramente fotoperiodístico algo que la asociación de fotoperiodistas de EEUU no comparte ni muchos de sus colegas.

Nadia Ghulam ha lanzado un grito de esperanza en forma de libro por su país natalAfganistán. La coautora de La primera estrella de la noche, junto con Javier Diéguez, ha afirmado que el título de esta obra hace referencia a su madre, que cambiaba su cara cuando salía la primera estrella y transmitía mucha calma. La vida de esta afgana cambió a los ocho años. Un día cayó una bomba en su casa, que la obligo a estar dos años en el hospital. Como consecuencia del impacto, perdió a su hermano y su casa. Con su padre enfermo y la prohibición de los talibanes de que las mujeres trabajasen, Nadia se vistió de hombre para poder ganar un salario que le permitiera mantener a su familia (12/05/16).

Quería jugar como Messi y su padre le hizo una camiseta de rayas con una bolsa de basura a imagen de la albiceleste de su ídolo. La imagen del pequeño Murtaza se hizo viral, conmovió al futbolista que le hizo llegar a su aldea en Afganistán dos equipaciones y un balón de fútbol, y con solo cinco años se convirtió en una figura local. Ahora él y su familia han tenido que huir a Pakistán tras recibir amenazas de secuestro por parte de los talibanes, que le conminaban a dejarse de fútbol y a leer el Corán. 

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