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Esta casa es un tesoro

  • ¿Su casa es fría en invierno o demasiado calurosa en verano?
  • ¿Son muy finas las paredes de su hogar y se oye todo lo de su vecino?
  • ¿Que són los edificios que se han erigido siguiendo los parámetros de la bioconstrucción?

Por
El escarabajo verde - Esta casa es un tesoro

Un documental de Carme Nicolás y Julio de la Parra
Imagen y Sonido: Ilde Urban y Cristian Marín
Montaje: Luis Salvador y David Escusa
Sonorización: Jaume Albert

El Escarabajo verde es el programa semanal de documentales de medio ambiente de La 2 de TVE que dirige y presenta Mario de la Mano, realiza Eduardo Laplaza y produce Luisa Miranda

¿Quién no se ha quejado alguna vez de que su casa es fría en invierno o demasiado calurosa en verano? ¿O de que las paredes de su hogar son tan finas que se cuelan todas las conversaciones del vecino? Los protagonistas de nuestro documental de esta semana son ajenos a estos problemas tan habituales hoy en día: viven o trabajan en edificios que se han erigido siguiendo los parámetros de la bioconstrucción, una corriente arquitectónica que recupera técnicas constructivas tradicionales, y apuesta por el uso de materiales como la madera, la paja o la tierra. 

El objetivo último de la bioconstrucción es erigir hogares saludables con el mínimo impacto ambiental, una tendencia que en España durante los últimos años está adquiriendo un peso progresivo en el terreno de la edificación, aunque aún está a años luz de países como Alemania, Austria o Francia, donde se han llegado a construir edificios de varias plantas con paja. Este material, precisamente, es uno de los que reivindican arquitectos como Petra Jebens, la directora del Instituto Español de Bioconstrucción. Sus excelentes cualidades térmicas y aislantes hacen que una casa de paja sea 10 veces más eficiente energéticamente que una casa convencional.

una de las principales barreras que impiden la profusión de algunos de estos materiales a la hora de construir es la falta de una normativa

Sin embargo, una de las principales barreras que impiden la profusión de algunos de estos materiales a la hora de construir es la falta de una normativa. Así como el hormigón, el cemento o los ladrillos cerámicos están homologados y sí la tienen, no existe ninguna reglamentación para los materiales bioconstructivos. El actual Código Técnico de la Edificación, el marco normativo que establece las exigencias que deben cumplir los edificios en relación a seguridad y habitabilidad, no contempla elementos como la tierra o la cal como materiales de construcción. Pero deja una ventana abierta para su uso, ya que sí permite innovar en sistemas constructivos, como el de balas de paja, siempre que se justifiquen las características técnicas.

Algunos colegios profesionales, como el de Arquitectos de Catalunya, se aferran a este clavo ardiendo para difundir y promover la bioconstrucción, desde plataformas como la Agrupación de Arquitectura y Sostenibilidad. El grupo aboga por eliminar materiales nocivos para la salud y el medio ambiente no sólo a la hora de construir, sino también a la de rehabilitar nuestros hogares. Insiste en la incidencia negativa que algunos productos, como la mayoría de pinturas del mercado, pueden tener tanto en nuestra salud como en la del planeta. Abogan, en definitiva, por hacer casas cimentadas en el respeto al entorno y a las personas que viven en ellas.