Ginger Rogers, cien años del nacimiento de uno de los grandes mitos del cine musical
- Sus diez películas con Fred Astair la encumbraron a la fama
- Ganó el Oscar por su papel en Espejismo de amor
Se cumplen cien años del nacimiento de uno de los grandes mitos del cine musical, Ginger Rogers, la pareja de Fred Astaire en el celuloide, con el que rodó diez películas que los encumbró al estrellato en los años dorados de Hollywood.
Mejor actriz que bailarina, Ginger comenzó su carrera interpretando papeles secundarios en películas musicales de los años 30, donde aprendió el oficio, en la RKO, en cuyos estudios trabajaba su madre como cazatalentos. Trabajó en 75 películas.
Ginger se dejaba llevar por Fred
Fue su primera aparición con Fred Astair en Volando a río la que los catapultó al éxito, conviertiéndose en una pareja emblemática, que transmitía armonía en el baile y química en la pantalla.
"Eran como dos gotas de agua que a veces se daban el lujo de mantener diálogos con su fino taconeo de cristal", escribía Roger Salas en El País (26/04/1995). Se entendían bailando porque Ginger Rogers se dejaba llevar por el gran bailarín de danza que era Fred Astair, pero sus desavenencias eran sonadas.
Sin embargo Ginger, diminutivo de Virginia, lo negaba en una entrevista en Hola en 1995: "En contra de lo que se decía, no nos odiábamos. Yo siempre lo adoré", comentó.
Tenía grandes dotes de actriz
Ginger era una extraordinaria actriz interpretando personajes tanto de comedia como dramáticos. Testimonio de ello son sus películas Me siento rejuvenecer o Espejismo de amor, con ésta última ganó el Oscar a la mejor interpretación en 1940. "Les había pedido hacía tiempo que me dieran un papel con chicha, y finalmente me lo ofrecieron", reconocía años después la actriz.
Obligada a ser bailarina por el "Star System de Hollywood", sus películas salvaron de la banacarrota a la RKO. Eran los años de la gran depresión americana. Ginger llegó a rodar diez cintas en un solo año, en 1933.
Su último trabajo con Fred Astair fue en Vuelve a mí, en 1949. Aunque ya, desde que obtuvo el galardón, fue liberándose del mito y empezó a interpretar estupendos papeles en películas como Seis destinos, El mayor y la menor y Compañero de mi vida, entre otras. "Siempre me he visto como actriz, en primer lugar; y bailarina, en segundo", confesaba en una entrevista en 1995.
Su verdadero nombre era Virginia Katherine McNath. Nació en Independence, en el estado de Misuri. Se casó seis veces, pero como decía ella misma "no tuve suerte con mis maridos". Los últimos años de vida, los pasó en silla de ruedas debido a un accidente.
Con el paso de los años, todos recordamos a esta leyenda en esas viejas películas en blanco y negro, en las que interpretaba a una chica moderna e independiente, algo rebelde pero siempre virtuosa y sincera.