Elena Martín, alma de la firma, se ha fijado en algunos cuadros de los museos de Florencia para coger ideas y estampar prendas con dibujos de los suelos y techos que ha visto en ellos. Un estampado parecido al visto en Ailanto y al que la propia Martín presentó en febrero.
Destacan los tejanos de algodón de pierna muy amplia, las rayas acolchadas en tonos caqui, y las impresiones de tul retorcido sobre la tela.
Los estampados cerámicos, de rigor geométrico, marcan el patrón de las prendas, algunas con una potente mezcla de dibujos en distintos tamaños.
Vestidos y blusas llevan cuadraditos que se desprenden, en diagonal o en vertical, con un efecto visual que recuerda al tetris.
Nudes recogidos de la piel de las mujeres de Botticelli se mezlan con rosas y azules pastel ded Miguel Ángel y Fra Filippo Lippi, siempre en texturas óleo para remarcar ese concepto pictórico.