Se ha enamorado de México y tras el tercer viaje lo tuvo claro, tenía que plasmar en una colección su pasión por la cultura y la tradición del país de Frida Khalo. El estampados caleidoscopio, a lo Mary Katrantzou, mezcla animales, frutas, flores y calaveras formando paisajes multicolor que decoran monos, vestidos y corsés, el símbolo de la casa.
La virgen de Guadalupe es otro de los iconos utilizados por Hansen y también los símbolos de la lucha libre mexicana, en especial las máscaras de los luchadores. Con ellos hace collages en plástico (Maya nunca utiliza pieles naturales) y los aplica a minivestidos que se ciñen al cuerpo, como los de las chicas que se suben al ring.
Otra de su inspiraciones son los cenotes (cuevas marinas con agua dulce que servían de camposanto a los mexicanos) y por eso vemos estampados marinos, en toda la gama de colores del mar.
De la festividad del “Día de los Muertos” se queda con las calacas (calaveras). Hansen bordas decenas de ellas sobre corsés, a los que ha dedicado hasta siete días de trabajo. Esta artesana de la moda se ha preparado con un orfebre para trabajar el metal y ha creado arneses dorados que parecen esqueletos. Los zapatos de Fosco, con pinchos y tachuelas, y la divertida bisutería de Patricia Nicolás han ayudado a la diseñadora ha lograr su sueño. Plasmas su pasión por México en una colección.