Estuvo seis meses trabajando en Londres con Sarah Burton, cuando la diseñadora se hizo cargo de las colecciones de McQueen. El día 13 de septiembre vuelve a la casa británica y ¿ dice que no sabe donde le llevarán sus puntadas.
Balboa se estrena en esta pasarela con una colección inspirada en el patinaje sobre hielo, destacando esa mezcla de look hortera y elegante a la vez. Su propuesta no es hortera, es buena, trabajada, mimada y de factura artesanal.
La creadora firma prendas que llevan más de 80 piezas, que se ajustan al cuerpo como una segunda piel. En punto, que es el eje de la colección, vemos bodys y vestidos con festones que simulan ser las marcas de los músculos o la piel de las patinadoras.
A mano, con dedicación total, ha bordado con hilos y cuentas de colores sobre tules en nude, verdes y rojo. Entre ellos está el vestido con el que hizo la tesis y que engloba el concepto de la colección. Un “pequeño vintage”.
Balboa se lleva los aplausos a Londres, y también esta colección de imagen que, en principio, no va a producir. Trabajará lejos, y quizá se instale en Londres. Lo dicho, seguirá el camino de sus puntadas.