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Organizaciones ecologistas piden que se proteja el corredor de cetáceos del Mediterráneo

  • Esta zona de tránsito migratorio abarca unos 58.000 kilómetros cuadrados
  • Está situada entre las costas de Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares
  • Alertan de que está amenazada por proyectos de prospecciones petrolíferas

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La protección de este corredor migratorio permitiría evitar impactos sobre las poblaciones de rorcual.
La protección de este corredor migratorio permitiría evitar impactos sobre las poblaciones de rorcual.

Las cinco ONG ecologistas de ámbito nacional (Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, Seo/Birdlife y WWF) han enviado un escrito a la ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, y a la directora general de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, Raquel Orts, para pedir la protección del corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo, situado entre las costas de Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares.

Las organizaciones firmantes exigen que se instaure de forma urgente un eficaz régimen de protección preventiva frente a todo tipo de actividades que pudieran poner en riesgo los valores del corredor de migración de cetáceos de la demarcación marina levantino-balear del Mediterráneo, cuya declaración como Zona de Especial Protección de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM), figura establecida por el Convenio de Barcelona, está ya oficialmente en tramitación.

De esta manera, las cinco organizaciones muestran su respaldo a las demandas de la plataforma Alianza Mar Blava y de diversas instituciones de Baleares, que solicitaron el año pasado a Medio Ambiente la declaración de ese corredor como ZEPIM, petición atendida el pasado diciembre y anunciada públicamente el 11 de febrero.

La declaración de ese corredor como ZEPIM está ya oficialmente en tramitación.

Las ONG consideran muy necesaria la decisión de proteger la zona como ZEPIM porque había sido identificada como un "punto negro" de ruido submarino en un reciente estudio científico promovido por el tratado Accobams (Acuerdo sobre la Conservación de los Cetáceos en el mar Negro, el mar Mediterráneo y la Zona Atlántica Contigua, ratificado por España en 1999).

Prospecciones de hidrocarburos

Las organizaciones señalan que el corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo se encuentra "seriamente amenazado" por los proyectos de prospecciones de hidrocarburos de diferentes empresas en el Golfo de León. "En todos los casos, las superficies de actuación se solapan espacialmente en gran medida con la parte norte del corredor", apuntan.

Además, subrayan que, de llevarse a cabo estos proyectos, "se generaría indudablemente un impacto ambiental crítico sobre las poblaciones de cetáceos y otras especies marinas, dado que este tipo de proyectos son la mayor fuente de ruido submarino actualmente existente", y recuerdan que la ONU reconoció en 2005 que la contaminación acústica submarina es una de las cinco mayores amenazas para los mamíferos marinos y uno de las 10 principales riesgos para los océanos.

La contaminación acústica submarina es una de las cinco mayores amenazas para los mamíferos marinos.

La Comisión Europea dio el pasado mes de noviembre su apoyo explícito a la declaración como ZEPIM del corredor de migración de cetáceos del Mediterráneo, al considerarlo de gran importancia tanto para la protección de las especies marinas como para avanzar hacia el cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de protección de la biodiversidad marina.

Régimen preventivo de protección

Todos los partidos representados en el Parlamento balear aprobaron por unanimidad el pasado 16 de febrero una declaración institucional instando al Gobierno español a proteger ese corredor de migración de cetáceos como Zepim, así como a aplicar de forma inmediata un régimen preventivo de protección en este área y medidas de reducción del ruido submarino.

Para las ONG, la protección de este corredor migratorio de cetáceos, que abarca unos 58.000 kilómetros cuadrados, permitiría evitar impactos sobre las poblaciones de rorcual, tanto las sedentarias como sobre las que migran y retornan del mar de Liguria, el cual ha sido declarado como santuario para cetáceos (Santuario Pelagos) y es la mayor reserva marina del mar Mediterráneo, con una extensión de aproximadamente 84.000 kilómetros cuadrados.