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Japón aprueba más sanciones contra Irán pero no impone restricciones a la adquisición de petróleo

  • Incluyen la congelación de activos y la supervisión de transacciones financieras
  • La UE aprobará este viernes un documento para imponer más sanciones

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EL Gobierno de Japón ha aprobado este viernes nuevas sanciones contra Irán por su programa nuclear, que incluyen congelación de activos y supervisión de transacciones financieras, según dijo el ministro de Exteriores japonés, Koichiro Gemba. Este viernes la UE también aprobará un documento para impulsar la imposición de nuevas sanciones contra Irán.

Las sanciones adicionales, que han sido aprobadas por el Gobierno del primer ministro, Yoshihiko Noda, afectan a 106 instituciones, tres bancos y una persona física, según explicó Gemba en declaraciones a la agencia local Kyodo.

El anuncio de Tokio sigue a la resolución adoptada por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) a mediados de noviembre contra Irán por las crecientes sospechas de que el país está trabajando en el desarrollo de armas nucleares.

Estados Unidos, que impuso sanciones adicionales a la república islámica días después de conocerse la resolución del OIEA, ha pedido a Japón y otros aliados que reduzcan además sus importaciones de crudo procedentes de Irán.

Sin restricciones a la adquisición de crudo iraní

Sin embargo, Gemba anunció que Japón ha decidido no imponer ninguna restricción a la adquisición de crudo iraní, el 10% del total que Japón importa cada año.

Con las nuevas medidas aprobadas, el país asiático mantendrá congelados los activos de un total de 267 instituciones, 20 bancos y 66 personas físicas que el Gobierno nipón considera que tienen lazos con los programas de desarrollo nuclear de Irán.

Los tres bancos sobre los que el Ejecutivo japonés ha impuesto sanciones son el Banco Ansar y el Banco Mehr, ambos con sede en Teherán, y el bielorruso Onerbank Zao.

A partir de este viernes se requerirá un permiso especial del Gobierno central para realizar desde Japón transacciones financieras con estas instituciones, según lo establecido en la ley de divisas y comercio exterior nipona.