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El Parlamento británico ha rendido este viernes homenaje a Isabel II con una sesión especial marcada por los elogios de Gobierno y oposición a su figura y a la labor realizada durante su reinado. La sesión ha comenzado con un minuto de silencio.

La primera ministra, Liz Truss, que tan solo hace tres días recibió de la reina el encargo de formar gobierno, así como el líder de la oposición laborista, Keir Starmer, y los ex primeros ministros Boris Johnson y Theresa May, han mostrado su admiración por la reina, "el corazón de nuestra nación durante siete décadas".

Los líderes políticos han deseado al nuevo rey, Carlos III, toda la suerte en su reinado.

Jessica Taylor/UK Parliament via AP

Boris Johnson se va antes de tiempo, no va a agotar legislatura. Es lo mismo que le ha ocurrido a otros cuantos primeros ministros del Reino Unido a lo largo de la historia: Margaret Thatcher, David Cameron, Theresa May... Recordamos con Fernando Martínez estas historias que tienen un punto en comú con la salida del propio Boris Johnson.

Los primeros ministros británicos suelen dejar el cargo por dos motivos: porque pierden las elecciones o por la rebelión interna de sus diputados, que como son elegidos directamente en sus circunscripciones, no dependen de sus líderes para ocupar estos puestos. La pérdida de popularidad y el miedo por perder los siguientes comicios han sido la razón más habitual para estas rebeliones. Puede haber pactos amistosos, como el caso del laborista Tony Blair en 2007 o puede haber enfrentamientos con los suyos, como el que tuvo Thatcher en 1991

Pero las peores disputas dentro del partido conservador se han producido a raíz del BrexitDavid Cameron, el europeísta que convocó el referéndum en 2016 para acallar a los euroescépticos, dimitió como primer ministro cuando los británicos votaron por abandonar la UE. Le sucedió Theresa May, que aprovechó las disputas internas de los brexitiers. Pero tres años después dimitió incapaz de que el Parlamento británico aprobara el acuerdo de transición de salida de la UE alcanzado con Bruselas y que era rechazado tanto por los europeístas como los sectores más duros pro Brexit. Situación que Boris Johnson aprovechó para llegar a Downing Street en 2019.

La biografía de Boris Johnson como primer ministro está ligada a la polémica. Triunfó en las elecciones con la premisa de consumar el Brexit, ganando incluso en los tradicionales bastiones laboristas. En los últimos momentos, ha ido encadenando escándalos que finalmente le han lastrado. El mayor de todos, el llamado 'Partygate'.

El Primer Ministro, que llegó a Downing Street con una mayoría aplastante, podría perder su cargo si la mitad más uno de los ‘tories’ votaran hoy en su contra. Cristopher Tulloch, profesor de la Universidad Pompeu Fabra, considera que Johnson es “un caballo ganador” y está seguro de que saldrá airoso de esta situación. Pero señala el fuerte y, sobre todo, rápido crecimiento de los detractores, que han pasado de ser apenas 30 a suponer, como mínimo, un 15% de los diputados.

Cualquier resultado para Johnson, como explica la corresponsal en Londres Sara Alonso, puede resultar negativo. Ya que, aunque salga victorioso, será conocedor del tamaño de la brecha que divide a su partido y que ya supuso la caída de Theresa May. Además, a esto se le suma la opinión popular tras su gestión de la pandemia y el ‘Partygate’, y la nefasta situación en la que quedaron los Conservadores en las elecciones locales del mes pasado.

El 27 de mayo de 2015, Isabel II plasmó en su discurso -como viene siendo tradición- las líneas maestras de gobierno de David Cameron y, entre ellas, fue incluida la convocatoria de referéndum de separación de la UE

La consulta se llevaría a cabo un año después, el 23 de junio de 2016. Entonces,el 52% de la población votó a favor de abandonar el club europeo. Al día siguiente, Cameron -que había apostado por permanecer en la Unión Europea- presentó su dimisión y abandonó Downing Street, dejando paso a Theresa May.

Sería ella la encargada, a partir de entonces, de liderar la negociación de salida y fue un camino lleno de obstáculos, tanto dentro como dentro de las fronteras británicas.

Ese mismo año, el 7 de diciembre, Londres aprobó invocar el artículo 50 del Tratado Europeo, que establece el procedimiento por el que un Estado miembro se puede retirar si así desea hacerlo.

El 29 de marzo de 2017, Bruselas iniciaría oficialmente el proceso de salida, prevista inicialmente para dos años después. Apenas tres meses después, Theresa May se sometió a las urnas en un intento de reforzar su posición. Y ganó las elecciones, pero en minoría, una posición que la situaría al frente de una larga travesía a través de innumerables sesiones parlamentarias en el Palacio de Werstminster.

El 29 de marzo de 2019 no fue posible y hasta en totras dos ocasiones se tendrían que ampliar los plazos. En un contexto político complejo, May sufriría en primera persona la derrota conservadora en las elecciones europeas del 23 de mayo, unos comicios a los que -en principio- Reino Unido no tenía previsto presentarse. El llamado "Partido del Brexit", de Nigel Farage, se alzó con la victoria.

Theresa May, sentenciada por el voto popular, puso entonces fecha a su propia salida de Downing Street, que hizo efectiva el 24 de julio de 2019. Es Boris Johnson, férreo defensor del Brexit, su sustituto y, como hiciera su predecesora, él se sometería a la decisión de las urnas. El 12 de diciembre de ese mismo año, consigue lo que no había logrado May: lograr la mayoría parlamentaria de los tories, un respiro para poder llevar a término el divorcio de la UE.

Oficialmente, Londres abandona la UE el 31 de enero de 2020, con un período de transición de 11 meses: el 31 de diciembre ha sido el del adiós definitivo, con un acuerdo comercial con los 27 alcanzado "in extremis" y con un futuro común aún por explorar..

La ley de comercio que prepara el Gobierno británico, y que violaría partes del acuerdo del Brexit, no solo ha creado malestar en Bruselas, sino también dentro del propio partido conservador, entre ellos la exprimera ministra Theresa May. Boris Johnson ha reunido a sus parlamentarios para calmar los ánimos, porque el proyecto de ley se empieza a debatir el lunes. Desde las filas laboristas piden la dimisión del ministro y hablan de "hipocresía pestilente".

Este 31 de enero, el Reino Unido abandona la Unión Europea. Se pone fin a un largo proceso, iniciado con el referéndum de 2016 y seguido de una procelosa negociación que ha provocado profundas divisiones en la política británica y el paso de diversos primeros ministros.

José María de Areilza, es titular de la cátedra Jean Monet y profesor de Derecho y direción general y estrategia en ESADE.

Hoy en 24 horas, analiza la marcha de Theresa May y la llegada de Boris Johnson al poder en Reino Unido.

Admite que "el Reino Unido se asoma a un precipicio"  y que "entran en un periodo impredecible" con una persona al frente que "roza la caricatura". 

Sobre May, insiste en que "se equivocó al no tener un plan claro con el Brexit" y que "era una gran ejecutora pero no una buena estratega".

Conocemos un poco más cuál es el perfil de quien va a ser el primer ministro del Reino Unido. Boris Johnson destaca por su posición dura con respecto al 'brexit', a favor de una salida el 31 de octubre, con o sin acuerdo, pero su posición antieuropea no siempre ha sido tan clara. Un perfil de Jordi Barcia
 

Desde hoy, el gobierno del Reino Unido cambia de líder. Boris Johnson se prepara para llegar al 10 de Downing Street mientras Theresa May hace las maletas para marcharse. A la todavía primera ministra apenas le quedan horas para abandonar definitivamente el cargo. Después del mediodía va a presentar su dimisión a la reina y, ya por la tarde, Isabel II nombrará a Johnson como nuevo jefe del ejecutivo.
 

Boris Johnson ha sido elegido como el nuevo líder del partido conservador, susituyendo a Theresa May al frente del Gobierno británico. El exalcalde de Londres, que ha doblado los votos de su rival en las primarias, es un firme defensor del Brexit y fue colocado por May al frente de exteriores, donde cometió varios errores diplomáticos. Controvertido, excéntrico y con un peculiar magnetismo, Johnson no deja a nadie indiferente.

Gritos, portazos, ruido de objetos contra el suelo. Eso denunció un vecino de Boris Johnson obligando a acudir a la policía al domicilio donde vive el político británico con su novia. Johnson aspira a la sucesión de Theresa May y hoy se inicia la campaña, pero quiza ese incidente de quien aspira a ser primer ministro, en trámites de divorcio de su segunda esposa, con su actual compañera Carrie Symonds le pase factura. 22/06/19

La policía ha acudido al domicilio donde reside actualmente el aspirante a primer ministro británico Boris Johnson, después de que un vecino alertara de una fuerte pelea con su pareja. El incidente se ha dado a conocer el día que arranca la campaña para suceder a Theresa May al frente del partido conservador y en el cargo de primer ministro de Reino Unido.

Los candidatos a sustituir a Theresa May tanto al frente del Partido Conservador como del 10 de Downing Street, mantienen un nuevo debate en la televisión británica. Son cinco los que se mantienen en la carrera después de la nueva votación que, esta tarde, han realizado los diputados 'tories'. El exmininstro de Exteriores, Boris Johnson, ha vuelto a recibir el mayor número de votos de sus colegas: 126. Detrás le sigue, el actual titular de exteriores, Jeremy Hunt, con 46 apoyos. En la competición continúan Michael Gove, Rory Stewart y Sajid Javid. Mañana y el jueves vuelven a votar hasta que solo queden dos candidatos que serán sometidos al escrutinio de los militantes.