El colectivo Teatro de Cerca ha sabido crear un ambiente, una narrativa, una profundidad, un juego que pone en encrucijada realidad y ficción.
Nadie sabe quién es público, quién es actor
Una confusión muy rica que pone en escena en múltiples espacios, pero básicamente en azoteas, y que da mucho de sí desde el mismo inicio, desde el momento en que el público accede al lugar y no sabe cuándo comienza la historia, estando ya realmente dentro de ella.
Unos se miran a los otros. Nadie sabe quién es público, quién es actor. Hasta que irrumpen las acciones propiamente teatrales, porque es una obra de texto. Bien definida.
Pero las escenas nunca son asépticas, siempre entrecruzadas por lo que pueda suceder en cada momento. Estamos en terreno real.
Ficción en la realidad
Un interesantísimo trabajo porque juega entremezclando realidad y ficción. Y esa confusión es maravillosa, porque es muy creativa, da tanto al público como a los intérpretes una energía muy fuerte y mucha complicidad.
Juega entremezclando realidad y ficción
Obliga a la compañía a adaptarse a cada espacio y a cada momento. Y la proximidad con los espectadores, más que proximidad es que están todos mezclados.... da un plus tremendo de verdad a las historias que se cuentan.
Podría verse como una dificultad para la interpretación, porque lo es, pero también es su fuelle.
Teatro de Cerca
Desde 2003 este colectivo trabaja en la creación de espectáculos insólitos que permiten un contacto muy próximo con el público. Han actuado en comedores de casas particulares, en escaparates de comercios, en halls de teatros, en teatros propiamente dichos...
La obra 'Que vaya bonito' es finalista de los Premios Max como Mejor Obra Revelación
Que vaya bonito nació gracias al Proyecto de Apoyo a la Creación de FiraTàrrega, allí se estrenó en 2012 y recibió el premio Moritz por votación popular.
A partir de ahí ha tenido un largo recorrido que le ha llevado a muchos países, y ahora a ser finalista de los Premios Max como Mejor Obra Revelación.
Terrats en Cultura
La Asociación Cultural Coincidències promueve actuaciones en sitios insólitos en su programa Terrats en Cultura.
Flamenco, teatro, danza, poesía... Tanto pueden traer un espectáculo que ha tenido enorme audiencia como otro minoritario que necesita tener eco.
Su filosofía es crear vínculo entre la ciudad, las propuestas culturales y el público
Su filosofía es crear vínculo entre la ciudad, las propuestas culturales y el público, que también así tiene acceso a curiosos espacios urbanos.
El público se entera de la convocatoria por internet, ahí reserva su entrada y por mail le comunican la dirección donde debe acudir.
No es sólo una alternativa para que los espectáculos circulen. Es una buena opción para disfrutar las noches de verano y para los creadores representa un reto esa confrontación tan fuerte con la realidad, inventarse cosas nuevas.... Pero sobretodo, imprescindible, que haya verdad.
El colectivo Teatro de Cerca ha sabido crear un ambiente, una narrativa, una profundidad, un juego que pone en encrucijada realidad y ficción.
Nadie sabe quién es público, quién es actor
Una confusión muy rica que pone en escena en múltiples espacios, pero básicamente en azoteas, y que da mucho de sí desde el mismo inicio, desde el momento en que el público accede al lugar y no sabe cuándo comienza la historia, estando ya realmente dentro de ella.
Unos se miran a los otros. Nadie sabe quién es público, quién es actor. Hasta que irrumpen las acciones propiamente teatrales, porque es una obra de texto. Bien definida.
Pero las escenas nunca son asépticas, siempre entrecruzadas por lo que pueda suceder en cada momento. Estamos en terreno real.
Ficción en la realidad
Un interesantísimo trabajo porque juega entremezclando realidad y ficción. Y esa confusión es maravillosa, porque es muy creativa, da tanto al público como a los intérpretes una energía muy fuerte y mucha complicidad.
Juega entremezclando realidad y ficción
Obliga a la compañía a adaptarse a cada espacio y a cada momento. Y la proximidad con los espectadores, más que proximidad es que están todos mezclados.... da un plus tremendo de verdad a las historias que se cuentan.
Podría verse como una dificultad para la interpretación, porque lo es, pero también es su fuelle.
Teatro de Cerca
Desde 2003 este colectivo trabaja en la creación de espectáculos insólitos que permiten un contacto muy próximo con el público. Han actuado en comedores de casas particulares, en escaparates de comercios, en halls de teatros, en teatros propiamente dichos...
La obra 'Que vaya bonito' es finalista de los Premios Max como Mejor Obra Revelación
Que vaya bonito nació gracias al Proyecto de Apoyo a la Creación de FiraTàrrega, allí se estrenó en 2012 y recibió el premio Moritz por votación popular.
A partir de ahí ha tenido un largo recorrido que le ha llevado a muchos países, y ahora a ser finalista de los Premios Max como Mejor Obra Revelación.
Terrats en Cultura
La Asociación Cultural Coincidències promueve actuaciones en sitios insólitos en su programa Terrats en Cultura.
Flamenco, teatro, danza, poesía... Tanto pueden traer un espectáculo que ha tenido enorme audiencia como otro minoritario que necesita tener eco.
Su filosofía es crear vínculo entre la ciudad, las propuestas culturales y el público
Su filosofía es crear vínculo entre la ciudad, las propuestas culturales y el público, que también así tiene acceso a curiosos espacios urbanos.
El público se entera de la convocatoria por internet, ahí reserva su entrada y por mail le comunican la dirección donde debe acudir.
No es sólo una alternativa para que los espectáculos circulen. Es una buena opción para disfrutar las noches de verano y para los creadores representa un reto esa confrontación tan fuerte con la realidad, inventarse cosas nuevas.... Pero sobretodo, imprescindible, que haya verdad.
El director y dramaturgo Sergi Belbel nos trae su versión de Los días felices de Samuel Beckett, un reto actoral que asume con éxito Emma Vilarasau. Ella es Winnie, una mujer progresivanente enterrada en un paisaje desolado, apocalíptico. Un no lugar, como en otras ocasiones nos presenta Beckett, un no tiempo. Ella se aferra a la esperanza agarrándose a los pequeños elementos de su cotidianidad y, sobre todo, no dejando de hablar en ningún momento. Se obstina en que los días tienen que ser felices, a pesar de todo, y el más ínfimo detalle es motivo de alegría.
Un texto agónico pero asimismo lleno de humor, una partitura perfecta sobre el sinsentido de la existencia, sobre la lucha por resistir.
Estos galardones destacan las mejores obras representadas en los teatros de Broadway. Y entre los triunfadores encontramos una comedia negra, la historia de un transexual, o al televisivo Bryan Cranston.
Hablamos con ella de su forma de entender la interpretación y del papel del artista en la sociedad, de la autogestión y del autoempleo tan necesarios en momentos de crisis económica como el actual, y de lo duros que fueron los hechos a los que hace referencia el texto premiado en los Max.
El marido de Cristina Rota, padre de Juan Diego y María Botto, el actor Diego Fernando Botto, desapareció en 1977 y Rota tuvo que huir de la dictadura argentina.
Vino a España con sus hijos y, después de mucho trabajo por sacarlos adelante, fundó una escuela de interpretación y creó, en la Sala Mirador de Madrid, el Centro de Nuevos Creadores.
Este jueves se estrena Rotas en el teatro Marquina. Esta obra mezcla teatro, danza, audiovisuales y música para concienciar sobre la lacra de la violencia de género (29/05/14).