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El Gobierno francés tiene las horas contadas, ya que solo una gran sorpresa podría salvar la moción de censura que derrocará a Michael Barnier tres meses después de su nombramiento como primer ministro. El Ejecutivo ha intentado convencer a diputados de diferentes grupos para que no apoyaran las mociones de censura, impulsadas una por la izquierda y otra por la extrema derecha de Marine Le Pen. Si se suman los votos que tiene el bloque de izquierdas, el Nuevo Frente Popular, y Agrupación Nacional, pasan los 289 necesarios para derribar el Gobierno, pero a pesar de todo el jefe de Gobierno tiene un atisbo de esperanza.

Foto: Alain JOCARD / AFP

Cae la tarde, pero el frío no ahuyenta a los cientos de manifestantes que se han congregado en la escalinata de la Asamblea Nacional, el escenario en el que los diputados y la ciudadanía han parado los pies al presidente Yoon Suk Yeol. No lo quieren un día más en el poder.

La declaración de ley marcial les pilló por sorpresa. Aun así, el Parlamento la vetó en dos horas y el propio Yoo tuvo que levantarla en seis.

Las protestas están transcurriendo de forma pacífica frente a la Asamblea Nacional, donde los manifestantes están pidiendo la dimisión del presidente Yoon Suk Yeol, después de una noche de caos que ha conmocionado al país.

Esta mañana, eran los afiliados del mayor sindicato de Corea del Sur. Han declarado una huelga indefinida hasta que Yoon Suk Yeol dimita. Y no sólo la sociedad civil, la clase política también movía ficha.

"Acabamos de presentar una moción de censura", anunciaba el Partido Democrático, que lidera la oposición. Se votará el viernes o el sábado. La oposición tiene mayoría parlamentaria, pero no los dos tercios necesarios. Para que prospere, diputados del partido gobernante tendrían que volver a votar contra su presidente.

FOTO: REUTERS/ Kim Hong-Ji

La espiral bélica que vive el planeta ha despertado a todos aquellos que tenían el sueño de acercar la paz en el mundo. Hoy, el mundo tiene activos casi 60 conflictos que implican de una forma u otra a cerca de 90 países en un círculo vicioso que hace que sean cada vez más, las armas que se venden el mundo. Según el informe que de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres, son cada vez más lo países que utilizan artefactos explosivos que pueden durar años en el suelo.

Según la recopilación de datos anual que publicada cada año esta coalición mundial de ONG's, más de 5.700 personas fueron víctimas, entre muertos y heridos, por las minas antipersonas: bombas que se dejan en el suelo para intentar evitar el avances de soldados o grupos armados. Según este estudio, Rusia es el país que mayor despliegue ha hecho de estas minas en territorio ucraniano y el gobierno de Kiev asegura que cada día muere al menos una persona que trabaja en el campo. Por eso, la decisión de Estados Unidos de proveer de minas antipersonas a Ucrania ha provocado la indignación de las organizaciones pacifistas.

Millones de ucranianos ya se enfrentan a jornadas de 12 horas sin electricidad por los últimos ataques a gran escala del presidente ruso Vladimir Putin. Son ataques selectivos con misiles y drones kamikazes para destruir las centrales de suministro que, de hecho, ya han puesto en riesgo sistemas de seguridad nucleares. 

Ante esta amenaza energética la población se encamina a nuevo invierno, el tercero desde el comienzo de la guerra, en febrero de 2022, con un 70 % de infraestructuras dañadas y se preparan con recursos como instalación de paneles solares o pequeños generadores comunitarios para cargar sus baterías. Está comprometido hasta el uso del agua y la posibilidad de cocinar.

 En el podcast "Diario de Ucrania" en RNE hablamos con la experta en energía, Olena Pavlenko para conocer mejor cómo piensan resolver estos problemas los ciudadanos ucranianos.

Siete de cada diez infraestructuras energéticas ucranianas están dañadas por los ataques rusos y no hay ninguna región del país que se libre de los apagones. ¿Cómo afrontan los ucranianos el que todo apunta que será el invierno más duro de lo que va de guerra? ¿Qué soluciones han encontrado para que los cortes de energía alteren lo menos posible su vida cotidiana? Lo analizamos con Olena Pavlenko, presidenta de Dixi Group y experta en el sistema energético ucraniano.

Además, analizamos la situación política en Rumanía y el impacto que ha tenido la guerra de Ucrania en la sorprendente victoria de Calin Georgescu en la primera vuelta de las elecciones presidenciales que se celebraron hace unos días. Lo hacemos con la ayuda de Gennadi Kneper, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona.