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Tras el anuncio del alto el fuego, el estallido de alegría se ha elevado entre los escombros del sur de Beirut. Se han enarbolado banderas de Hizbulá e incluso se han lanzado disparos al aire. En la ciudad de Tiro, especialmente castigada en los últimos meses por el ejército de Israel, el ambiente es parecido. Muchos tienen la oportunidad de volver a casa.

Pero por mucho que festejen, esto no es una victoria. Es solo un alto el fuego de dos meses sobre el que aún hay muchas dudas y que llega después de 14 meses de fuego cruzado y 4.000 muertos. Por lo pronto, el Ejército israelí se mantendrá en el sur durante ese periodo, lo que les permite libertad de acción, contraviniendo los puntos de la Resolución 1701 de la ONU. Para muchos, lo importante no es tanto las condiciones como "permanecer en esta tierra". Otros se mantienen cautelosos: "Veremos si la tregua es real; habrá que esperar unos días".

Lo mismo piensan los ciudadanos del norte de Israel. Desean volver a sus casas, pero este alto el fuego no les ofrece seguridad. "No confiamos en los que están al otro lado [Hizbulá]; es como negociar con el diablo". Una encuesta del canal 12 israelí asegura que sólo un 36% de los ciudadanos están a favor de este acuerdo.

El alto el fuego de 60 días entre Israel y Hizbulá, en virtud de un acuerdo alcanzado la víspera con EE.UU. y Francia como garantes, ha entrado en vigor este miércoles a las 04:00 hora local (02:00 GMT), hora tras la que Israel ha advertido que mantiene desplegadas a sus tropas en el sur del Líbano.

El alto el fuego ha seguido al anuncio la víspera del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien indicó que entraría en vigor a la hora señalada, y anticipó que "está diseñado para ser un cese permanente de las hostilidades”.

Foto: AP Photo/Bilal Hussein

¿Por qué ha entrado Corea del Norte en la guerra de Ucrania? ¿Que quiere conseguir Kim Jong-un a cambio de ayudar a Rusia enviando tropas norcoreanas al frente? ¿Por qué preocupa a China este movimiento de Pyongyang? Lo analizamos con Inés Arco, investigadora del CIDOB especializada en Asia Central, que nos ayuda a entender por qué este movimiento de Corea del Norte ha sacudido el tablero del conflicto.

Trump ya lo advirtió en campaña: "Mi palabra favorita es arancel". Ahora, dos mensajes en su red social han hecho saltar las alarmas entre los mayores socios comerciales de Estados Unidos. En uno promete que, en cuanto vuelva a la Casa Blanca, impondrá aranceles del 25% a todos los productos de México y Canadá si esos países no hacen más para frenar a los migrantes sin papeles y la droga que se cuela por sus fronteras. Esto violaría el tratado comercial que el propio Trump impulsó en su primer mandato. En otro, promete un 10% adicional en las tasas a los productos de China si no frenan el tráfico de fentanilo.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ya le ha respondido con una carta. Dice que ya están colaborando en la frontera, y también ha advertido que "a un arancel vendrá otro en respuesta, y así hasta que pongamos en riesgo empresas comunes". Por su parte, El primer ministro de Canadá ha hablado con Trump por teléfono y dice que la llamada ha sido constructiva. Por último, desde la embajada china dicen que en una guerra comercial no gana nadie.

Entrevista en el Canal 24 Horas al analista de relaciones internacionales de la Universidad Carlos III Fernando Navazo tras el acuerdo de alto el fuego aceptado por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, con Hizbulá en Líbano. "Aunque todavía es demasiado pronto [...] parece que su posición (de Netanyahu) sigue siendo la misma [...] pero tiene que parecer que tiene una mano tendida" tras la orden de detención de la Corte Internacional de Justicia, ante el gran impacto que ha tenido en la sociedad israelí.

La supervivencia política de Netanyahu, explica, se ha basado en posibles éxitos militares y ha sido "bastante duro" con la oposición y con voces disidentes. "Netanyahu se apalanca en la visión de que la Administración de Trump va a ser más receptiva" y la decisión de aceptar el alto el fuego está basada en crear "un balón de oxígeno" hasta la llegada del nuevo líder estadounidense.

Foto: EFE/EPA/ATEF SAFADI

Luz verde de Israel a un alto el fuego en el Líbano. Netanyahu anuncia que su gabinete al completo aprobará esta noche el acuerdo de alto el fuego con el Líbano, al que ya ha dado vía libre el gabinete de seguridad. El primer ministro israelí se compromete a parar los ataques contra su vecino del norte, aunque es un con matices. ¿Cuánto tiempo estará en vigor este acuerdo?

Sobre la duración del acuerdo, Netanyahu dice que eso dependerá de lo que pase en términos militares sobre el terreno. Es decir, de si Israel entiende que Hezbolá vuelve a suponer o no una amenaza: "Si Hezbolá viola el acuerdo e intenta armarse, atacaremos. Si intenta renovar la infraestructuras terroristas cerca de la frontera, atacaremos", ha dicho. Netanyahu no ha hablado de una duración concreta. Lo que figura en la propuesta de Estados Unidos es que esté vigente durante dos meses, que es el tiempo durante el cual el ejército de Israel se iría retirando del sur del Líbano, a medida que ese espacio lo vayan ocupando los soldados libaneses, unos 5.000, según el ministro de Exteriores. Netanyahu ha dicho que no dará la guerra por terminada hasta que la población residente en el norte, en las proximidades de la frontera, puedan volver a sus casas.

Otro de los interrogantes es cómo y quién va a garantizar que todas las partes cumplen el acuerdo. Esa ha sido una de las aristas más complicadas para llegar a este cierre del acuerdo. Un quinteto del que, presumiblemente formarían parte Francia y Reino Unido, rechazados por Israel y el Líbano, respectivamente. Este quinteto estará mandado por Estados Unidos. Por otra parte las fuerzas de paz de Naciones Unidas, la FINUL. Solo se le permitirá al ejército libanés portar armas en esa zona fronteriza. Conocemos los detalles con Laura Alonso, corresponsal de Radio Nacional en Jerusalén.