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El ascenso de China cada vez es más real. El país asiático está en la ropa, en la mesa, en la pantalla que está usted mirando. El embajador de España en Pekín entre 2018 y 2024, Rafael Dezcallar, define a China como capitalista y leninista, es decir, innovación y planificación con control social. Pero en su expansión, China ha tropezado con la otra gran potencia global, Estados Unidos, y también suenan tambores de guerra en Taiwán. El diplomático sostiene que "no podemos permitirnos el lujo de no conocer a China porque China está en todas partes (...) No hay que demonizarla: necesitamos entender a China para saber cómo oponernos a ella cuando haga falta, pero colaborar con ella cuando sea posible". Según Dezcallar, Europa y Estados Unidos deben dejar de culpar de sus propios fracasos a China, que —mientras tanto— ocupa el espacio que dejan los errores del Viejo mundo.

Si nada cambia, a partir del miércoles los aranceles de Estados Unidos hacia los productos europeos serán del 20%, pero, ¿qué supone para España?

El mejor ejemplo es el del producto español más vendido en EE.UU.: el aceite de oliva. Una empresa compra el aceite para venderlo allí. Al llegar a la aduana hay que pagar ese 20%. En 2024 nuestro aceite costaba 8,47 € el litro. Con esta subida habría que sumar 1,69 € más, que o lo asume la empresa americana, o negocia para que el vendedor español baje el precio. Al final, lo más probable es que el consumidor de EE.UU. acabe pagando al menos una parte de esa subida.

A los analistas el impacto de esta guerra comercial va mucho más allá, porque de forma colateral también salen perjudicados otros sectores que no exportan tan directamente a Estados Unidos, pero sí a países europeos. Afecta, por ejemplo, a la industria agroalimentaria, donde ya reconocen la preocupación.

Reportatge de Rosa Cullell sobre el joc a Catalunya. Loteria, travesses, Casino de Sant Pere de Ribes, crupiers. Entrevistes a empresaris d'un bingo. Imatges del canòdrom i entrevistes a responsables. 'Ansovell, un poble sense vida', reportatge de Conxa Parramon sobre aquest poblet de Cava, a l'Alt Urgell. 'Colònies tèxtils', reportatge de Jordi Llonch sobre el passat i el present d'aquestes colònies, amb imatges de la Colònia Sedó a Esparreguera, la Colònia VIladomiu a Barcelona, i d'una indústria tèxtil.

Tras el sector aeronáutico, el naval es el que más ventas genera en la industria de defensa española: el 15%. Navantia es la compañía que destaca. "El submarino es nuestra punta de lanza ahora mismo. Solamente hay diez países en el mundo que tienen la capacidad de construirlo. Es un reto tecnológico de última generación, equiparable a una nave espacial", ha destacado Ricardo Domínguez, presidente de la compañía.

La tecnología es importante también para la construcción de corbetas o fragatas. Actualmente desarrolla cinco F-110 para la Armada española. Contarán con un gemelo digital. Una sexta fragata inteligente que analizará datos y permitirá adelantarse en la toma de decisiones.

Las pequeñas empresas del sector aportan mucha innovación, pero necesitan más apoyo. Esperan que el mayor gasto en defensa pueda ayudarles a seguir creciendo.

Foto: Submarino S-81 Isaac Peral atracado en los astilleros de Navantia de Cartagena (EFE/Marcial Guillén)

Estados Unidos impondrá aranceles del 25% a todos los coches que no se hayan fabricado en el país. De este modo, las exportaciones serán más caras para sus ciudadanos. Pero este impuesto no aplica solo a los vehículos completos, también gravará las piezas. Esto es lo que afectará directamente a España, que no exporta coches a Estados Unidos, pero sí componentes. El año pasado, por valor de mil millones de euros. La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) pide una respuesta "desde el punto de vista industrial". "Europa y España tienen que tener un plan específico", ha declarado su director general, José López Tafall.

Foto: Coches en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza). RAMÓN COMET - EUROPA PRESS

La Unión Europea quiere volver a extraer minerales críticos para no depender de potencias como China. Litio, cobre, níquel, cobalto... Todos ellos, esenciales para fabricar baterías de coches o teléfonos móviles y en la industria defensa. Por ello, Bruselas va a impulsar un total de 47 proyectos, siete de ellos en España, concretamente en minas en ExtremaduraGaliciaAndalucía y Castilla-La Mancha.

"Es un impulso para la industria minera y por fin se acometerán los proyectos mineros que tantos años llevan investigando las empresas privadas y públicas", afirma Ester Boixereu, jefa de recursos geológicos del Instituto Geológico y Minero de España, integrado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IGME-CESIC).

Boixereu añade que el "potencial minero de España es bastante alto dentro del entorno europeo y creo que podemos ayudar a frenar la dependencia europea de países extranjeros, que en estos momentos es muy grave para nuestra economía". Además, comenta que buena parte de estos minerales críticos son necesarios para llevar a cabo la transición energética, "son necesarios e imprescindibles", sentencia.