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La ciudad peruana de Chancay y la metrópoli china de Shanghái han acortado drásticamente su distancia. Separadas por unas diez mil millas náuticas hoy las unen: una rima en sus nombres y una vía marítima directa sin escalas. El viaje de un mercante, que solía durar más de cuarenta días, se ha reducido a la mitad, permitiendo un intercambio cultural y comercial sin precedentes. El nuevo puerto geoestratégico es fruto de una alianza entre Cosco -la gigante estatal china- y la minera andina Volcan. La unión ha dado lugar al quinto puerto del mundo 100% eléctrico y automatizado.

Un reportaje de Beatriz Viaño

El presidente chino Xi Jinping ha finalizado este viernes su viaje a Washington, en la que ha mantenido varios encuentros con su homólogo estadounidense, Donald Trump. El líder republicano ha confirmado que ambos volverán a reunirse en noviembre en China con motivo de las cumbres de la PEC y el G20. Foto: Jacquelyn Martin Jacquelyn Martin/AP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha agasajado con toda pompa a su homólogo chino, Xi Jinping, durante su visita a la Casa Blanca, la primera desde 2015, y, aunque todo han sido buenas palabras y alabanzas mutuas en los discursos de los dos líderes, de momento y que se sepa sus reuniones no han resultado en grandes acuerdos ni en avances en los temas espinosos.

Foto: AP Photo/Jacquelyn Martin

"Deberíamos coexistir en paz" son las palabras que el presidente de China, Xi Jinping, ha pronunciado este jueves nada más llegar a la Casa Blanca ante su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un discurso donde ha abogado por la cooperación, porque, de lo contrario, ambos países "se perderán en la confrontación".

Trump y la primera dama Melania Trump han acudido a recibir a Xi y Peng a la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington, en un gesto poco habitual en el estadounidense, que ha querido agasajar a su invitado con un acto con los máximos honores, con sobrevuelo de aviones militares y una alfombra roja de 3 metros.

Fotografía: AP Photo/Jacquelyn Martin

El pasado mes de agosto se vendieron en China más de un 1.000.000 de vehículos de nueva energía (eléctricos o híbridos), frente a 540.000 de combustión.

El país asiático lidera la fabricación y venta de vehículos enchufables y de baterías, con ayudas al sector y a los clientes.

Y para dar cobertura a esta revolución, en Pekín hay una estación de carga cada 3 kilómetros y en las autopistas, cada 100.

FOTO: EP

China y Estados Unidos protagonizan la guerra fría de la Inteligencia Artificial. Una dura competencia geopolítica y tecnológica por dominar los sistemas informáticos avanzados y el mercado digital global.

Pekín y Washington consideran que los mensajes de la otra parte son parte de la estrategia para frenar su desarrollo.

En menos de diez días, Donald Trump y Xi Jing Ping volverán a verse las caras en medio de esta guerra tecnología y entre avisos de "catastrófe".

Fotografía: Rneaw vía Getty

El presidente de los Estado Unidos, Donald Trump, desoye las voces de alerta que advierten del peligro de la Inteligencia Artificial. Voces como las del Dario Amodei, CEO de Anthropic, que ha pedido frenar el desarrollo de esta tecnología y someterla a más inspecciones gubernamentales. En su red social Truth Social el mandatario estadounidense ha dicho que el único control que necesita la IA es un presidente "fuerte, inteligente y con un alto cociente intelectual" en referencia a si mismo.

Lejos de querer poner coto a este desarrollo, Trump considera que las compañías se encuentra bajo un control regulatorio "criminal"; cree que los centros de datos se encuentran en el punto de mira de "conspiraciones enfermas" y hace una última advertencia: "Teóricos de la conspiración, traidores y filtradores, tened cuidado".

Para el mandatario este tipo de iniciativas solo benefician a China, país con el que Estados Unidos se encuentra en una pugna por el control de esta tecnología. Para el jefe de la inteligencia china, Chen Yixin, la IA es "un nuevo escenario de rivalidad estratégica" y apunta que pueden estar en riesgo los datos del Estado, secretos comerciales y la privacidad. Aboga por un mayor control en el país en el que la IA más está creciendo. Modelos como DeepSeek, más abiertos y baratos que los americanos, ya acumulan 500 millones de usuarios en el gigante asiático, y el Gobierno va a invertir 250 millones de euros en su desarrollo durante los próximos cinco años.

Foto: Getty Images via AFP

Los líderes mundiales de la Inteligencia Artificial aseguran que nuestra supervivencia está en riesgo. Frente a ellos, Donald Trump, contrario a la regulación, asegura que hay una conspiración contra la IA.

A pesar de las voces de alarma, el presidente de Estados Unidos asegura que esta tecnología no necesita más controles. De hecho, ha puesto en marcha medidas para ayudar a su desregulación.

En China, la IA avanza muy deprisa y es la protagonista de los avances militares. Los modelos del gigante asiático, más baratos, compiten con los estadounidenses a pesar de que Washington restringe a Pekín el acceso a sus chips avanzados.