Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

El beso no consentido por parte de Luis Rubiales a la futbolista Jenni Hermoso y todo lo que ha sucedido desde entonces con su caso sirve para explicar maniobras comunes contra las víctimas de acoso o agresión sexual, como aislarlas, silenciarlas o coaccionarlas. Cuestionar la actitud de la víctima es otra táctica habitual para desacreditarla. La insistencia en estas estrategias es habitual para reforzar la presión.

La Audiencia Nacional acoge a partir de este lunes la causa abierta contra el expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales. Está acusado de los delitos contra la libertad sexual y coacciones a la jugadora Jennifer Hermoso por el beso del Mundial de 2023, un gesto que empañó la histórica victoria de la selección femenina y que sacudió con fuerza al mundo del deporte con el movimiento #SeAcabó.

Foto: Thomas COEX / AFP

El juez Juan Carlos Peinado, que investiga a Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, por varios delitos, imputó al directivo del Instituto de Empresa (IE) y exconsejero madrileño, Juan José Güemes, después de que este negara que se la hubiera contratado por ser la esposa del jefe del Ejecutivo, tal y como aseguraba el magistrado que había testificado en sede judicial la directora de Recursos Humanos de IE, Sonsoles Blanca Gil de Antuñano.