Israel ha vivido este lunes una jornada de huelga general, la primera desde el inicio de la guerra. Un paro convocado por el sindicato mayoritario, por la oposición y por las familias de los secuestrados. Educación, transporte, empresas públicas y privadas lo han secundado y el aeropuerto de Tel Aviv, ha cerrado, aunque parcialmente. Un tribunal laboral ha obligado a que la huelga terminara horas antes de lo previsto. Este lunes, también las calles han vuelto a llenarse de manifestantes y ha habido protestas y cortes de vías y carreteras. Buena parte de la población quiere presionar así al Gobierno para que acepte un acuerdo de alto el fuego que salve a los rehenes.
Foto: REUTERS/Ronen Zvulun