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Escala humana

¿Cómo creamos espacios urbanos que favorezcan la práctica del deporte?

  • Hablamos de salud urbana en el capítulo ‘In corpore sano’
  • La proximidad a las instalaciones deportivas y espacios públicos es clave para mantenernos activos
  • Descubre ejemplos en los que se ha integrado el deporte en el tejido urbano

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Escala humana - Lo mejor del capítulo 'In corpore sano'

Acercar el deporte a la gente va más allá del hecho de construir grandes estadios y polideportivos. A través del urbanismo y el diseño del espacio público debemos crear ciudades pensadas para la actividad física. De esta manera, mejoraremos la salud de las personas que viven en ellas.

Una ciudad sana pasa por mantener a sus ciudadanos activos. Núria Moliner habla del concepto de salud urbana con Manuel Franco, médico e investigador en salud pública, que estudia en la universidad de Alcalá y la Johns Hopkins en Baltimore cómo influye la organización de las ciudades en la salud de sus habitantes.

“La salud urbana es cómo entendemos la ciudad y cómo entendemos las características de la ciudad que se relacionan con la salud de los que vivimos en la ciudad.”

La proximidad a las instalaciones deportivas es clave para mantenernos activos pero en las ciudades es difícil construir grandes espacios dedicados a potenciar la actividad física. Según Manuel Franco, el problema es que muchas infraestructuras deportivas requieren grandes espacios y áreas enormes y el suelo del centro de la ciudad cuesta muchísimo y además ya está construido. “Lo que está pasando hoy en día es que hay numerosos espacios chiquititos para hacer deporte”, explica.

Actualmente hay una tendencia a hacer deporte en zonas como los ríos o playas o zonas verdes: "El ser humano lo que quiere es estar activos y al aire libre porque eso nos relaja y nos hace sentir bien”, apunta el investigador.

Integrar el deporte en el tejido urbano

Es fundamental que el deporte se integre en el tejido urbano para que los espacios públicos fomenten la salud y la cohesión y para que las ciudades proporcionen una mejor calidad de vida.

Estar activos, al aire libre y en comunidad. Este es el objetivo de la Factoría Joven de Mérida, un espacio multifuncional de 2.000 metros cuadrados destinado al ocio de los jóvenes. Para realizar el diseño arquitectónico se contó con la participación de distintos colectivos juveniles para entender y adaptar el espacio a sus necesidades.

La Factoría Joven es un edificio concebido como una gran marquesina abierta a la ciudad, coronada por una cubierta translúcida de policarbonato. Esta construcción se extiende sobre una planta ovalada, dividida en módulos autónomos, que permiten configurar el espacio libremente.

Otro ejemplo de espacio que permite hacer deporte al aire libre y, en este caso, rodeado de naturaleza es la pista de atletismo Tussols - Basil, del grupo de arquitectos RCR, ubicada en Olot (Girona). Para conseguir una perfecta harmonía con el entorno, los arquitectos ubicaron la pista en un claro utilizado previamente como zona de cultivo. Además, respetaron los árboles de la zona, integrándolos en el interior de la pista para dar continuidad al bosque que la rodea, y las gradas fueron colocadas siguiendo la topografía natural del terreno.

El frontón siempre formó parte del tejido urbano

Originario de calles y plazas, el frontón convive con el espacio público desde sus inicios. Siempre formó parte del tejido urbano. Es el caso de la emblemática Plaza de la Trinidad, en San Sebastián, que el arquitecto Luis Peña Ganchegui remodeló en los años 60.

Frontón en San Sebastián

Frontón en San Sebastián Escala humana

Según Daniel Carballo, doctor arquitecto y pelotari, transformó la trasera en un espacio donde se pudieran jugar juegos tradicionales como el arrastre de piedra, el corte de tronco, los bolos… “El gran acierto de Luis Peña, aparte de hacer que las traseras tomen parte en un espacio central, es adecuarlo para que con las gradas la gente pueda disfrutar de todas las modalidades de juego”, señala Carballo.

El frontón de las calles y plazas derivó en el frontón industrial, un espacio dedicado a practicar la pelota vasca a nivel profesional en el que se vendían entradas en taquilla y se hacían apuestas dentro. Estos edificios privados han ido desapareciendo. Sin embargo, actualmente muchos niños y niñas todavía juegan en espacios públicos diseñados para practicar frontón como sucede en la Plaza de la Trinidad.

Espacios para el deporte ya en la época clásica

El capítulo ‘In corpore sano’ de Escala humana retrocede a la época clásica para ver que ya en aquel tiempo existían espacios dentro de la ciudad para practicar deporte. Conocemos el circo romano de Tarragona, gran instalación lúdica que reunía a miles de personas para ver correr a sus cocheros.

Joaquín Ruiz de Arbulo, catedrático de arqueología de Grecia y Roma en la URV, explica que un circo romano “por su necesidad de tener una gran pista se colocaba normalmente en una posición extra urbana, fuera de la ciudad. En cambio, en Tarragona lo tenemos dentro de la ciudad lo cual es rarísimo y excepcional. En este caso el circo tuvo que adaptarse a las murallas de la ciudad romana que tenían una determinada anchura.”

Circo romano en Tarragona

Circo romano en Tarragona Escala humana

La influencia arquitectónica de la antigua Roma llega hasta nuestros días. El Coliseo Romano, por ejemplo, inspiró a los arquitectos del Wanda Metropolitano. El nuevo estadio del Atlético de Madrid destaca por su cubierta ligera y ondulada, formada por dos anillos unidos por cables y paneles que protege de las inclemencias del tiempo a la mayoría de sus 70.000 espectadores.

Otro ejemplo son los hipódromosEscala humana visita el Hipódromo de la Zarzuela. Esta construcción conjugaba arquitectura e ingeniería y se convirtió, una vez terminada la guerra civil, en icono del movimiento moderno. En el año 1996, y durante 9 años, se llevó a cabo una rehabilitación por parte de Junquera Arquitectos.

Hipódromo de la Zarzuela

Hipódromo de la Zarzuela Escala humana

Para Carlos Polo, subdirector de proyectos y obras Hipódromo de la Zarzuela, existen dos características principales en este edificio. Una es el delgado canto de las láminas cubiertas de hormigón armado que en el extremo es de entre 5 y 8 cm. Aunque la característica más singular está en la estructura:

“El espacio que se necesita de gradería es mayor que el que se presta de la parte técnica o de servicio de la propia tribuna. Eso crea una diferencia de voladizo que para compensarlo el arquitecto Eduardo Torroja ideó un sistema de tirantes que conectaban la parte corta del voladizo de los jardines con la bóveda del vestíbulo.”

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Para todos los públicos Escala humana - In corpore sano - ver ahora
Transcripción completa

(Sintonía del programa)

Nos gusta ganar,

batirnos por la victoria. Superar retos y rivales.

Nadie quiere una derrota, así nos criaron.

Aunque también nos dijeron que estamos aquí para compartir,

no para competir.

Nelson Mandela

creía que el deporte podía cambiar el mundo.

Estaba convencido que podía trazar más lazos con el deporte

que con la política.

Acercar el deporte a la gente va más allá

del hecho de construir grandes estadios y polideportivos.

A través del urbanismo y el diseño del espacio público,

podemos crear ciudades que estén pensadas

para la actividad física y para la vida.

Estar encerrados todo el santo día en nuestros trabajos

y llegar a casa, encender la televisión

y estar allí otras cuatro o cinco horas es un desastre absoluto

para nuestras cabezas, para nuestros cuerpos

y para nosotros como sociedad,

porque dejamos de relacionarnos con los demás.

Manuel Franco es médico e investigador en salud pública.

Estudia cómo influye el urbanismo en la salud de las personas.

Para él,

una ciudad sana pasa, entre otros factores,

por mantener a sus ciudadanos

activos.

La salud urbana principalmente es cómo entendemos

la ciudad y cómo entendemos

las características de la ciudad

que se relacionan con la salud

de los que vivimos en la ciudad, de los ciudadanos.

Y esto es un término, un área de investigación

relativamente nuevo, moderno.

Aunque hoy conocemos la salud de las poblaciones en las ciudades

desde hace cientos de años,

lo que pasa es que ahora ya tenemos muchas más metodologías

y datos y sobre todo la posibilidad

desde las ciudades o los gobiernos locales de intervenir,

de hacer cosas que mejoren nuestra salud.

¿Podríamos decir que a lo largo de la historia

el deporte ha formado parte intrínseca

de la condición humana?

El ser humano siempre ha querido o tiene por necesidad

estar bien físicamente y eso nos ayuda también

a estar bien mentalmente y yo diría también socialmente.

El tema del deporte viene de la Grecia clásica, me imagino,

y seguro que de antes también,

pero esas ciudades se construyeron

y los lugares para hacer deporte tenían un lugar en la ciudad.

(DE ARBULO) El circo romano era un estadio.

Nuestros estadios, o nuestros campos de hípica,

nuestros circuitos de coches, todo, las carreras

de caballos, las competiciones de coches,

se basan en un espectáculo que duró casi, casi más de mil años.

Empezaron los griegos a hacer carreras de carros.

Lo continuaron los romanos.

El circo romano era una gran instalación lúdica

que reunía a miles de personas para ver correr a sus cocheros,

a sus aurigas preferidos, y que representaba

perfectamente

el espíritu romano.

El profesor Joaquín Ruiz de Arbulo lleva más de 30 años estudiando

la ciudad romana de Tarragona y sus restos arqueológicos,

declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad.

Tarragona, nuestra ciudad, se asienta sobre una ciudad romana

que era una gran ciudad, una capital provincial

y un referente para el resto de ciudades de la provincia.

¿Qué importancia tenía el circo y sus deportistas

para la vida romana y su gente?

Bueno, hemos de pensar

que las carreras de carros

paralizaban la vida.

Los cocheros, los aurigas,

eran los protagonistas que permitían, que daban la excusa

para hacer este enorme acto social que era reunir

a toda la población en estos edificios, claro, edificios

que eran enormes.

¿Qué ubicación

se le daba al circo respecto a la ciudad

y al tejido urbano?

Por su necesidad de tener una gran pista,

se colocaban en posición extraurbana. Una de las cosas

extraordinarias... Fuera de las ciudades.

Pero en Tarragona está dentro de la ciudad,

lo cual es rarísimo. Vamos, absolutamente excepcional.

Este circo tuvo que adaptarse

a las murallas romanas de la ciudad romana,

que tenían ya una determinada anchura y lo encajaron así.

Pero digamos que es un circo

como el que más, pero pequeñito, eso sí.

¿Cómo era

este edificio? Nos encontramos en la cabecera.

Sí, todo circo romano, y el de Tarragona también,

son grandes rectángulos, que es la pista.

En un extremo se sitúan los boxes de salida de los carros, que tienen

que dar siete vueltas a una barrera.

Lo impresionante del circo romano de Tarragona

es que está entero.

Me refiero a que está entero.

Está completo todo,

desde los cimientos hasta su extremo superior.

Todas las casas de la plaza de la Font, la plaza del Ayuntamiento,

la plaza central de la ciudad,

todas las casas de uno de los lados de nuestra plaza

se asientan sobre bóvedas del circo romano.

(RIUS) De hecho, hay un local

que fue una antigua sede bancaria

y anteriormente había sido un bar

donde podemos ver dibujada de forma muy clara

la silueta del graderío del circo.

Podemos ver muy claramente

la zona inferior de las gradas y también

la zona superior. La arquitecta María Rius

conoce muy bien el circo romano

que se conserva bajo las casas del casco antiguo

de la ciudad. Junto con otros arquitectos,

arqueólogos e historiadores

ha participado en la elaboración del Plan Director

del Circo Romano de Tarragona.

En algunos puntos,

aquí, por ejemplo, o en la cabecera

del circo,

podemos ver muy claramente el estado

de las ruinas arqueológicas,

pero en otras partes no es tan obvio.

Están más escondidas.

Exacto.

Por ejemplo, en la plaza de la Font,

que era la antigua arena del circo,

si nos fijamos

en una de sus fachadas,

todas ellas

tienen la misma anchura, el mismo ritmo.

Y es porque aprovechaban, estas viviendas

aprovechaban la estructura de las gradas

del circo romano.

¿Cómo es que se ha podido mantener

tan bien a lo largo de los años?

Es porque se reaprovechó

para construir edificaciones posteriormente.

En vez de tirarlo,

algo que ahora es muy presente,

la rehabilitación, pues ya se hacía

hace siglos y, entonces, al reaprovecharse

esta estructura, todavía hoy es presente.

Por un lado queremos preservar el patrimonio arqueológico,

pero por otro lado en las ciudades también queremos poder construir

nuevos edificios, nuevos espacios

y que las ciudades puedan evolucionar y crecer

según las necesidades contemporáneas.

¿Es difícil gestionar

esta dualidad? Es muy difícil

este equilibrio

que planteabas. Nos encontramos en la situación

de que, si "museizamos" todos los restos

que podemos encontrar, al final la ciudad queda con zonas

dedicadas a visitantes

y no a los habitantes, al día a día de sus gentes.

(DE ARBULO) Cuando yo hago alguna conferencia

sobre el circo romano, uno de los títulos que utilizo

es "Vivir en un circo romano".

En Tarragona, hay muchos vecinos que viven en un circo romano.

Ojo, eso no lo puede decir mucha gente.

La influencia arquitectónica

de la antigua Roma llega a nuestros días.

El Coliseo romano, por ejemplo,

inspiró a los arquitectos

del Wanda Metropolitano.

El nuevo estadio del Atlético de Madrid tiene un diseño

que es ya un icono de los recintos deportivos

del siglo XXI.

Destaca su cubierta ligera y ondulada, formada

por dos anillos unidos

por cables y paneles, que protege de las inclemencias

a la mayoría de sus 70 000 espectadores.

Una estructura espectacular

que partió de la rehabilitación

del antiguo estadio de La Peineta

de Madrid. Se inauguró en septiembre de 2017

y está situado junto a la M-40,

muy cerca del aeropuerto

de Barajas.

¿Por qué las infraestructuras deportivas

normalmente se sitúan en las afueras de la ciudad?

Bueno, esto tiene que ver...

Claro, muchas infraestructuras deportivas

requieren grandes espacios

y áreas enormes,

polideportivos, estadios, circuitos.

Hoy en día el centro de la ciudad es un lugar donde el suelo

cuesta muchísimo y además está construido.

Entonces es muy difícil mantener grandes instalaciones deportivas

dentro de la ciudad.

De hecho, lo que está ocurriendo hoy en día

es que hay muchísimos lugares pequeñitos para hacer deporte

o actividad física.

El Camp Nou, el Bernabéu o el Sánchez Pizjuán

son estadios que están vacíos la mitad del tiempo. ¿Crees

que podríamos llegar a aprovechar

estas infraestructuras con otros usos?

A ver,

esos estadios obedecen a una...,

a un objetivo que no tiene nada que ver

con la salud de la población o con la actividad física

o el deporte de la población.

Son estadios donde hay un gran negocio,

que es el fútbol, que da negocio por llenarse o no llenarse.

Hoy en día, el negocio es la televisión, yo creo.

Da exactamente igual si el estadio está vacío.

Lo hemos visto en los Mundiales de Atletismo de Doha.

Se monta un Mundial de atletismo

en un sitio donde no hay público

y donde además es muy difícil correr o hacer deporte.

El negocio del deporte profesional hoy en día

es un negocio que no tiene nada que ver

con el bienestar de la sociedad.

(Sintonía de informativos)

(PRESENTADOR) En el Hipódromo matritense

de la Zarzuela, se celebra la carrera

del Gran Premio Nacional,

con 2400 metros de recorrido.

Numancia, Velázquez, Boruca II e Igueldo

son los caballos participantes.

Un numeroso público asiste a la prueba y sigue

con verdadera pasión sus vicisitudes.

Con una extensión superior al Parque del Retiro, el Hipódromo

de la Zarzuela es el principal recinto

de estas características en España,

un espacio arquitectónico que Jesús de Miguel,

periodista especializado en carreras de caballos,

conoce desde su infancia.

(DE MIGUEL) Solo la entrada

al hipódromo se nota que hay algo

de racional en la construcción.

Es tremendamente cercano

en todos los volúmenes que hay

entre los caballos,

la pista y la sala de apuestas.

Y se nota claramente cuando has pasado un día aquí,

que están tremendamente bien pensadas

las tareas que como aficionado vas a hacer durante el día.

Hemos podido ver desde 1860

hacia acá

un cambio enorme en lo que es la transformación

del público, el que viene y el que pone los caballos,

los propietarios y los criadores. Inicialmente este es un sector,

un deporte que nace entre militares y aristócratas.

Vamos a ver una evolución en los años 50.

Entra un público que son constructores.

Es gente que viene de otros sectores, del sistema civil

o del mundo de los negocios.

A partir de ese momento comienza una época de brillo

del Hipódromo de la Zarzuela.

El hipódromo tiene un comienzo

muy accidentado, tiene mala suerte,

comienza las obras el año 1935 y justo un año después

esto se convierte,

no solo la guerra, sino que además esta zona enseguida

se va a convertir en el frente

de guerra.

La guerra paralizó

el proyecto del Hipódromo de la Zarzuela

que Carlos Arniches, Martín Domínguez

y el ingeniero Eduardo Torroja

habían diseñado.

Una construcción

que conjugaba ingeniería y arquitectura

y que se convirtió, una vez terminada la guerra,

en icono del movimiento moderno.

Eduardo Torroja, de los tres miembros del equipo

que lo hicieron,

fue el único que después de la guerra queda en el bando vencedor

y puede desarrollar su labor profesional

de una forma normal y terminar

las tribunas

y todo el hipódromo. Y, dos años después

de la guerra, darle inauguración.

(POLO) El espacio que se necesita

de graderío es mayor que el que se necesita

de la parte técnica

de servicios de la propia tribuna. Eso crea

una diferencia de voladizos

y, para compensarlo,

Eduardo Torroja ideó un sistema

con lo que se denomina tirantes,

que conectan la parte corta del voladizo

de los jardines con la bóveda del vestíbulo.

Esa es quizá la característica más singular de esta estructura,

sumada a otra no menos importante,

que es el delgado canto de las láminas de cubierta,

que en los extremos viene a ser solo

entre 5 y 8 centímetros, que para una estructura

de hormigón armado, es realmente muy poco.

En el año 1996, los caballos dejaron de correr

en el Hipódromo de la Zarzuela. Un parón de nueve años

que terminó con la rehabilitación por parte de Junquera Arquitectos

y la recuperación de la actividad deportiva del hipódromo.

(DE MIGUEL) Ha cambiado mucho el hipódromo de la anterior vida,

lo han reorganizado arquitectónicamente.

Lo han puesto bonito, le han lavado la cara,

no han parado en estos últimos 14 años.

El intento de mejora, el centro

de entrenamiento, que los caballos cada día sean mejores y ahora,

de momento, los que tenemos el susto de los nueve años

vives ahí con el miedo de que ocurra,

pero parece que tenemos consolidada la segunda vida

del hipódromo.

Una mañana en el hipódromo,

cuando te vas, sientes que lo has pasado

con tu gente.

Esto es como la plaza de un pueblo, en la que cada uno

coge su banco especial y sabes dónde encontrar a la gente

que aprecias.

Como urbanistas, arquitectos o diseñadores

del espacio público, ¿qué deberíamos tener en cuenta

para integrar el deporte y la actividad física

en el diseño urbanístico?

Esa es la pregunta del millón.

¿Qué deberíamos tener en cuenta?

Bueno, yo creo que hay que tener en cuenta quiénes son los que viven

ahí dentro. Conocer bien

quiénes son los que viven y qué es lo que necesitan

para tener una vida más saludable.

Claro, la vida más saludable pasa por estar físicamente activos.

Por lo tanto, si somos conscientes

de qué es lo que lo que necesita esa población,

construiremos ciudades en las que se pueda pasear más,

se pueda montar en bicicleta más,

se pueda hacer más deporte o se pueda estar físicamente activos.

Si hay una cierta proximidad en la escala urbana,

esto es clave. Esto es clave.

Cuál es la distancia que tienes a un parque,

cuál es la distancia que tienes a una instalación deportiva

o la que tienes a una tienda de alimentación.

Es decir, nosotros hemos construido ciudades muy densas,

muy compactas, donde, si es que tengo que utilizar el coche, aparco

mi coche y voy a hacer la compra.

Este hacer la compra también es una actividad física.

Si te pasas una hora y media

haciendo la compra y cargando con fruta,

verdura o lo que hayas tenido que comprar,

también es parte de la actividad física.

Y estas ciudades más, más, más densas, más compactas,

ofrecen la posibilidad de,

no solo hacer la compra, sino también

de tener una relación social mayor, un mayor contacto.

¿El frontón sería un buen ejemplo de cómo podemos integrar

el deporte en el tejido urbano, en la vida urbana,

partiendo de las calles y las plazas?

El frontón tiene un punto,

no solo de que allí se hace un deporte que puede estar, digamos,

más o menos profesionalizado, sino que también se ve y se disfruta

por mucha gente. Y yo creo

que en los pueblos de España y sobre todo en el norte,

durante mucho tiempo también era el lugar de recreo

de mucha gente.

Originario

de calles y plazas,

el frontón convive desde sus inicios con el espacio público.

Siempre formó parte

del tejido urbano.

Es el caso de la emblemática Plaza

de la Trinidad, en San Sebastián.

El arquitecto

Luis Peña Ganchegui

la remodeló en los años 60.

Esta plaza albergaba un antiguo frontón

conocido como el de la 31 de Agosto

en honor a la calle que le daba acceso.

(CARBALLO) Encargaron a Luis Peña Ganchegui transformar

esta trasera en un espacio

donde se pudieran jugar los juegos tradicionales,

incluidos el arrastre de piedra,

corte de tronco,

aizkolaris, el juego de pelota

y los bolos.

En origen, tenía mayor altura

y la línea

de arriba del frontis se prolongaba en la pared izquierda

y en la pared de rebote,

de manera que era como una especie de biombo grande

incrustado aquí, en este espacio, este vacío.

Entonces Luis Peña reordenó el espacio

colocando los bolos contra lo que era

el resto de la muralla, y el espacio central

era el arrastre de piedra.

El pavimento actual está modificado.

Y yo creo que el gran acierto de Luis Peña,

aparte de hacer que las traseras

tomen parte en un espacio central,

es adecuarlo para que,

con las gradas, que parecen una prolongación de la ladera,

la gente, el público, pueda disfrutar

de todas las modalidades de juego.

Según Daniel Carballo,

doctor, arquitecto y pelotari,

el frontón viene del juego

de pelota directo y de su integración en el tejido urbano.

Primero se jugaba al lado de una muralla

o en una calle. Después,

se incorporó el rebote sobre una construcción preexistente,

generalmente la pared de una iglesia.

Más tarde se habilitó

una segunda pared de rebote y la última transformación

fue cuando se incorporó la pared izquierda

para configurar el espacio del frontón

y poder jugar al juego indirecto,

como se conoce el juego de pelota.

(PERIODISTA) El buen vasco ama el juego de pelota

y, dentro de él, la especialidad de mano como la más difícil

y dura.

(CARBALLO) Durante el siglo XIX,

los desafíos entre jugadores, desafíos individuales,

tienen mucho éxito

y reúnen a mucha gente en torno a las plazas

y se juegan muchas apuestas.

Hay unos empresarios que ven una vía de negocio

y, primero, se conquista el espacio público,

se cierra

y se venden entradas,

pero es complicado porque tienes que lidiar

con un ayuntamiento, con la gente...

Los comercios, que se quejan, etcétera.

Ellos construyen un frontón,

construyen lo que sería una simulación

de una plaza con una grada fija y lo que han creado

es el primer prototipo del frontón,

que luego se denominaría frontón industrial.

¿Por qué frontón industrial? Porque se dedica

a un juego profesional con venta

de entradas de taquilla, y luego se hacen apuestas dentro.

Con los años, estos espacios fueron evolucionando.

Sin embargo, en Madrid aún queda en pie

el último frontón industrial del siglo XIX,

el Beti Jai, que para muchos

fue considerado la Capilla Sixtina

de la pelota vasca en la capital.

Construido en pleno centro,

es un edificio único que, tras muchos años

de abandono, está en proceso de rehabilitación gracias

a la presión ciudadana.

¿Cuál es el estado de salud

de nuestros pueblos

y nuestras ciudades?

(FRANCO) Una cosa que ocurre y que es un reflejo

de lo que está ocurriendo en el mundo

es lo que llamamos desigualdades en salud.

No es lo mismo un barrio que otro barrio.

No es lo mismo tener diabetes a los 40 años que tenerla a los 80.

Y desde las ciudades

tenemos la posibilidad, no solo de mejorar

la salud de los que vivimos en las ciudades,

que en España somos el 80 % de la población

los que vivimos en un entorno urbano,

sino lo que podemos hacer es disminuir

estas desigualdades en salud que son evitables

y que debemos evitar.

Hay toda una tendencia hoy en día, por ejemplo con el tema

de los de los ríos o del mar, de ganarle

un espacio agradable

al río, a la ría.

En Madrid, en Bilbao, en Valladolid,

hasta hace poco, en Valencia, en Barcelona.

La mayoría de esos espacios, si tú lo piensas,

son espacios públicos que la gente los estamos utilizando

para darnos paseo, para correr...

Y además es muy orgánico.

Yo veo cómo la gente inventa cosas

muy, muy divertidas. Lo que estamos demostrando

es que el ser humano

lo que quiere es estar activo y estar al aire libre,

porque eso nos relaja,

nos hace sentirnos bien.

Hay montones de literatura que dice que estar

rodeado de verde

dentro de una ciudad nos hace bien mentalmente

y fisiológicamente, ¿no?

Deporte y naturaleza van unidos de la mano

en esta pista de atletismo del grupo

de arquitectos RCR. Ubicada

en las afueras de Olot, en Girona,

la pista de atletismo Tossols Basil

consigue una perfecta armonía con el entorno.

Para ello, los arquitectos ubicaron

la pista en un claro utilizado previamente

como zona de cultivo y respetaron

los árboles de la zona, integrándolos

en el interior de la pista para dar continuidad

al bosque que la rodea.

Además, las gradas fueron colocadas

siguiendo la topografía natural del terreno.

Unas instalaciones públicas en plena naturaleza

que hacen de la práctica deportiva

una experiencia única.

(Música dramática)

(Música hip hop)

De los grandes estadios a las plazas y las calles,

el deporte se integra en el tejido urbano

para que los espacios públicos

fomenten la salud y la cohesión social,

para que nuestras ciudades nos ofrezcan

una mejor calidad de vida.

Estar activos al aire libre y en comunidad,

este es el objetivo de la Factoría Joven de Mérida,

un espacio multifuncional de 2000 metros cuadrados

destinado al ocio de los jóvenes.

Un edificio concebido como una gran marquesina

abierta a la ciudad, coronada por una cubierta

de policarbonato.

Esta construcción

se extiende sobre una planta ovalada dividida

en módulos autónomos que permiten configurar el espacio libremente.

Un diseño arquitectónico que contó con la participación

de distintos colectivos juveniles

para entender y adaptar el espacio

a sus necesidades.

(Música hip hop)

(Sintonía del programa)

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