Las mañanas de RNE

Jaime Lorente debuta como director: "Siento que 'El mal hijo' habla mucho más de mí que cualquier otro proyecto como actor"

  • El murciano lleva a la gran pantalla una novela de su paisano Salvador S. Molina sobre las adicciones y las heridas familiares
  • Defiende una dirección basada en la empatía y la vulnerabilidad: "Es el gran lugar de cuidador máximo en un rodaje"
Miguel Ángel Puro y Susi Sánchez en un fotograma de 'El mal hijo'.

Miguel Ángel Puro y Susi Sánchez en un fotograma de 'El mal hijo'.

RUBÉN VIDAL

Seis años ha tenido que esperar Jaime Lorente para ver cumplido su sueño de ver en cartelera su primera película como director, El mal hijo, el trabajo más personal de toda su filmografía. "Siento que este proyecto habla mucho más de mí que cualquier otro que he hecho como actor", ha confesado el murciano en Las mañanas de RNE, donde ha asegurado que la experiencia ha sido tan "disfrutable" que ya prepara su próximo largometraje como realizador.

La trama de El mal hijo, adaptación de la novela del también murciano Salvador S. Molina, explora las adicciones y las heridas familiares a través de la historia de Rubén, un niño de 11 años que se ve obligado a vivir con su abuela Pascuala tras la desaparición de su padre, del que descubre que es adicto a las drogas.

"Quería que la adicción fuese uno de los motores para contar qué esquemas se generan para sostener la familia alrededor de una persona que sufre esta enfermedad —cuenta Jaime Lorente—. Y tenía muchas ganas de contar esa relación entre la Pascuala y su nieto. Ese amor incondicional, esa entrega, esa herencia de amor de una señora que parece que solo ha venido aquí a dar, entregar y a querer".

Las mañanas de RNELas mañanas de RNE - Jaime Lorente debuta como director con 'El mal hijo'

Plano medio corto del actor español Jaime Lorente con jersey verde oliva y expresión serena ante un panel rojo.Escuchar ahora

El poder transformador del amor

Es precisamente el personaje de Pascuala, interpretado por Susi Sánchez, el que refleja una de las claves de la película: cómo el afecto y el cariño pueden transformar el rumbo de nuestras vidas. "El personaje de la abuela es para mí el tótem, es quien consigue descarrilar el destino de Rubén. Hay una herencia violenta por parte del padre y de repente ella, a través de su amor, consigue que Rubén tome otras decisiones en su vida", explica el director.

Jaime Lorente reconoce haber pasado también por unos "procesos de oscuridad fuertes" que le conectaban "muy íntimamente" con la historia. "He pasado momentos donde he hecho las cosas muy mal, de gestionar mis emociones a través de destrozarme. He estado en huida mucho tiempo", admite.

La lección más valiosa

Su faceta como actor ha ayudado a Jaime Lorente a ejercer una dirección basada en la empatía y la vulnerabilidad que pueden sentir, en un momento dado, los miembros del equipo de una película. Es, de hecho, la lección más valiosa que dice haber aprendido.

"Es el gran lugar de cuidador máximo que puede haber en un rodaje. Y uno se da cuenta y se cerciora de que es una posición que puede generar muchísimo amor o mucha violencia, mucho odio y mucho miedo, y he intentado llevarlo a la primera parte y he disfrutado mucho, mucho. Pero cuidar todo, desde el equipo a la historia, todo", subraya.

Esta idea, además de conectar con el mensaje de la película, está muy relacionada con la visión que del séptimo arte tiene Jaime Lorente. "Siempre he considerado el cine como la única forma de violencia que tiene una connotación positiva. Vas a un lugar y te obligan a mirar algo desde un punto de vista que no es el tuyo. Y creo que solo teniendo un ejercicio de respeto y humildad absoluta, las películas llegan", argumenta.

Porque, en definitiva, si a algo apela El mal hijo es a vivir asumiendo nuestras flaquezas y abriéndonos a la sensibilidad. No disimulemos las heridas: curémoslas.