¿Cómo se elabora el vino sin alcohol?
- Conoce las técnicas para conseguir vinos desalcoholizados
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Todos sabemos que el vino nace de la fermentación del mosto, un proceso en el que el azúcar de la uva se transforma en alcohol. Sin embargo, hay una parte de la población que prefieren no tomar alcohol o simplemente no pueden. Para todos ellos existe una alternativa, y no, no es mosto, es vino desalcoholizado. Pero, ¿cómo se consigue quitar el alcohol al vino conservando sus propiedades?
¿Cómo se elimina el alcohol?
Para llegar a obtener un vino sin alcohol, primero de se debe elaborar un vino de forma convencional. La fase de la vendimia se puede hacer de manera temprana para conseguir que la uva tenga una graduación natural que no sea demasiado alta. Y una vez se ha fermentado el mosto, llega el momento de eliminar el alcohol, es decir, la desalcoholización. Este proceso se hace con mucho cuidado para que el vino no pierda sus delicados aromas. Para conseguirlo existen tres formas diferentes.
Destilación al vacío
El alcohol se evapora a los 78 °C, pero si sometemos al vino a esa temperatura acabaría cocinándose. En esta técnica se introduce el vino en una columna especial donde se extrae el aire para crear un vacío y la presión atmosférica cae totalmente.
Gracias a ese vacío, el punto de ebullición del etano desciende hasta situarse entre los 25°C y 35°C. El alcohol se evapora rápidamente a temperatura templada sin llegar a alterar algunos de sus compuestos. Sin embargo, no garantiza que se vayan a conservar todos sus aromas, debido a que este proceso hace que se volatilicen durante la evaporación.
Columna de conos giratorios
El vino pasa por una serie de conos giratorios de una columna de acero inoxidable al vacío. Al estar al vacío, se puede separar el alcohol a temperaturas más bajas. Luego se lleva a cabo en tres pasos: primero se extraen y se reservan los aromas, luego se calienta muy poco el vino para evaporar y retirar el alcohol y finalmente se vuelven a mezclar los aromas con el vino sin alcohol, logrando que mantenga todo su olor y sabor.
Ósmosis inversa
Consiste en pasar el vino a gran presión a través de unas membranas que permite separar el alcohol del vino. Esta membrana permite únicamente el paso del agua y el alcohol, pero no del resto de componentes. Una vez separado el alcohol, se vuelven a juntar el resto de componentes que no pudieron atravesar la membrana junto al agua para recomponer el vino sin alcohol final. La ventaja de este método es que se evita el calentamiento del vino.