Juan y Migas: nuestros cinco pueblos favoritos de España
- Descubre los cinco pueblos españoles favoritos del periodista Juan Frutos y su perro Migas en Senderos
- En el listado hay una localidad extremeña, una madrileña, una andaluza, una abulense y una canaria

Juan y Migas en el entorno natural de MonesterioRTVE
Migas y yo somos de pueblo. Además, se da la circunstancia de que nuestras localidades tienen un origen toponímico sacro y eclesiástico. El de Migas es Campanario y el mío, Monesterio, un arcaísmo lingüístico que revela su origen cenobial. Nos tira la vida de pueblo y entiendo que, en los últimos años, muchas personas que han nacido o crecido en entornos urbanos, os hayáis decidido por el mundo rural.
Aparte del tiempo que pasé estudiando en Salamanca, Bamberg (Alemania) o Madrid, todas ciudades ilustres y cosmopolitas, mi espíritu siempre ha estado unido a un pueblo, sea en el país que sea, pero a un pueblo. Es querencia pura y “pueblerina”. De hecho, la primera serie internacional que hice -con cámara, trípode y furgoneta- se llamó Pueblos de Europa, un docu en el que recorría 20 localidades en España, Alemania, Italia y Polonia. Era el año 2007 y, desde entonces, he rodado muchos docus, casi siempre dedicados a los entornos rurales. Bueno, la historia es que Migas y yo hemos pensado en sacaros una lista de nuestros 5 pueblos preferidos para esta época del año, en donde el verano da sus últimos coletazos y el otoño comienza a arribar, tímidamente.
Piornal (Cáceres)
Uno de los lugares adonde Migas y yo nos escapamos en cualquier época del año es Piornal. Es el pueblo más alto de Extremadura y se consolida cada verano como uno de los destinos más frescos de España, pero lo cierto es que en todas las épocas del año ofrece parajes majestuosos. Se sitúa a 1.175 metros de altitud, en pleno Valle del Jerte, y ofrece un clima privilegiado que invita a pasear, disfrutar de la naturaleza y escapar de las altas temperaturas estivales o a agazaparse en una manta al calor de una hoguera otoñal. Sus miradores, bosques y la riqueza del agua, presente en las numerosas fuentes y regueros que recorren el municipio, crean un entorno único de gran belleza y frescor; de sosiego y paz al son del agua que fluye impasible.
La calle Reguero en Piornal. Foto: Ayuntamiento de Piornal.
Este privilegiado enclave es el lugar ideal para quienes buscan descanso, aire puro y experiencias al aire libre, disfrutando de paisajes que invitan a desconectar en cualquier momento. Un refugio natural que cada año atrae a visitantes en busca de paz y autenticidad en un enclave excepcional.
Robledo de Chavela (Madrid)
Este municipio forma parte de la historia de Juan y Migas, ¡en letras mayúsculas! Aquí fue donde nos resguardamos unos días para grabar nuestra canción “Y me decías te quiero”; o como dice mucha gente, “la canción de la caravana”. Nos encanta por muchas cosas. Robledo de Chavela es un paraíso ornitológico en la Sierra Oeste de Madrid. Su entorno paisajístico combina encinares, pinares y vegetación de ribera en torno al curso fluvial del río Cofio. Esta gran diversidad de hábitats convierte al municipio en una zona privilegiada para la observación de aves.
El Buitre Negro (Aegypius Monachus) en Robledo de Chavela. Foto: Juan J. Cuevas.
Gran parte del territorio de la localidad está integrado en la zona ZEPA nº 56 “Encinares del río Cofio y Alberche”, incluido dentro de la Red Natura 2000, red ecológica europea de conservación de la biodiversidad. En sus cielos destaca la majestuosa presencia de impresionantes rapaces como el milano real, el gavilán, también azores, búhos reales; no falta el buitre negro, el buitre leonado… Pero su verdadero tesoro es el águila imperial ibérica.
Esta ave que se encuentra en peligro de extinción y los parajes protegidos de Robledo de Chavela le proporciona un entorno seguro, alimento abundante, recursos hídricos y árboles maduros perfectos para su reproducción y supervivencia.
Níjar (Almería)
La primera vez que estuvimos allí fue cuando Migas apenas si contaba con un año. Níjar descansa en la ladera meridional de la Sierra Alhamilla en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Desde el cielo, el pueblo es una hermosa mancha blanca; una geometría de cal que desafía la aridez de la roca y el susurro del desierto cercano.
El tiempo parece detenerse en este pueblo de casi 35.000 habitantes, donde las casas se amontonan con armonía, buscando el abrigo de la tierra y la complicidad del sol. En el corazón de este laberinto luminoso, la iglesia se alza imponente. El templo se eleva como un faro de sillares y mampostería que custodia los secretos de sus habitantes desde el siglo XVI.
Tiene varias playas a tiro de piedra, pero nos quedamos con la de Los Escullos. Fue la primera vez que Migas vio el mar. También la primera ocasión que tuvo para lanzarse, sin avisar, desde una roca a las olas que batían con fuerza. Desde entonces, hemos ido muchas veces como habéis podido comprobar en varios capítulos.
Las Navas del Marqués (Ávila)
Es uno de nuestros pueblos favoritos. Escuché de él con apenas 19 años, ya que en mi facultad de periodismo tenía a tres compañeros de pupitre abulenses (nos sentábamos en fila de a 4): Álex, Carlos y Álvaro, este último de “Las Navas” y con el que conservo aún una “insobornable” amistad, como decía Delibes. Desgraciadamente, el pueblo ha estado este verano en muchos titulares por el incendio que arrasó 50.000 hectáreas a finales de julio, el más agresivo de la historia de España.
Después de aquel trágico suceso, Las Navas del Marqués y otros municipios afectados han ido volviendo a la normalidad. Migas y yo hemos estado en innumerables ocasiones por estos nostálgicos lugares. Es una de las unidades de relieve más importante de la Península Ibérica: el Sistema Central, así que resulta conmovedor patearse estos caminos.
Los bloques de granito asoman en la superficie y se dejan ver en extensas praderas de montaña en las estribaciones de la Sierra de Gredos. Los berrocales y los lanchares componen estos suelos, donde predominan pinares adehesados fruto del aprovechamiento ganadero de estos parajes. En Las Navas del Marqués el invierno existe, el de verdad. En nuestra última visita nos dejó un manto blanco que cubría todo el municipio con un horizonte espectacular.
La nieve en el horizonte en Las Navas del Marqués. Foto: RTVE
San Sebastián de La Gomera (Islas Canarias)
Apenas tiene 10.000 habitantes y es la capital de la isla de La Gomera. Sus calles, sus plazas, albergan historias, también leyendas, que han llegado a nuestros días; memorias que desprende cada rincón de esta menuda urbe; recuerdos que irradian los colores intensos de sus fachadas, acariciadas por el sol; memorias de la suave brisa que adula a las palmeras. Sin duda, hay que ponerse poético, porque este “pueblo”, se mece en los líricos brazos gomeros.
La Torre del Conde es un excelente punto de inicio para sumergirse en la coqueta ciudad. Data del siglo XV y, aunque es de tipo militar, más bien representa simbólicamente el poder señorial frente a los aborígenes canarios. Tiene una altura de 15 metros y hoy día es un icono arquitectónico de La Gomera. No en vano, esta construcción gótica es la única torre medieval que se conserva en el archipiélago canario. Recuerdo, como si fuera hoy, aquel día que Migas y yo (estrenando botas nuevas) nos echábamos a andar por la isla a los pies de esta torre, al enterarnos de que nuestra búsqueda de Granada nos llevaba hasta El Hierro.
Nuestros pasos nos llevaron desde la Torre del Conde hasta la calle Real, donde aún siguen en pie algunas casas tradicionales del siglo XVII; también construcciones religiosas como la ermita de San Sebastián, fundada en 1535, con influencias portuguesas en su arquitectura. La calle Real es uno de los puntos neurálgicos de San Sebastián y, cómo no, el lugar donde se erige el templo religioso más importante de la isla: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. El templo fue construido en el siglo XVIII.
Cristóbal Colón, antes de partir en su primer viaje hacia América, fondeó en estas tierras. Además, según su propio diario, pasó unas 30 jornadas en el archipiélago canario... Todo indica a que el descubridor pernoctó durante su estancia en la vivienda que llaman “Casa de Colón”. Sin duda, San Sebastián de la Gomera debe ser nuestro punto de inicio a cualquier aventura gomera.
Un abrazo de vuestros amigos pueblerinos. Nos vemos en RTVE Play o en las redes en @senderostve.
