Cine internacional

'Yo, Tonya', la película de la patinadora del triple axel con Margot Robbie, Allison Janney y el 'Hombrecito' con alas

Margot Robbie es Tonya Harding, en una escena de la película Yo, Tonya

Tonya Harding frente al espejo en su camerino en los Juegos Olímpicos de 1994

Divertida, loca y trágica, así es Yo, Tonya, (la película protagonizada por Margot Robbie y Allison Janney que cuenta la historia biográfica de la patinadora estadounidense Tonya Harding).

Harding destaca por su potencia física en patinaje a pesar de que no lo ha tenido fácil en la vida, una madre implacable, una relación de violencia de género y su origen humilde frente al elitismo del patinaje artístico, desestabilizan su rendimiento deportivo. En 1991 Tonya hace historia al convertirse en la primera mujer estadounidense en completar con éxito un salto de triple axel en competición. Casi tres años después, su exmarido y su guardaespaldas atacan a Nancy Kerrigan, su rival en el campeonato nacional y las autoridades acusan a Tonya de haberlo planeado para despejarse el camino a los Juegos Olímpicos. Acusada de encubrimiento, la condenan a no volver a competir en categorías profesionales de por vida.

La película, montada como un falso documental, está llena de historias contradictorias y pone de manifiesto que no existe una verdad absoluta y en la que se rompe la cuarta pared interpelando al espectador en momentos dramáticos o hilarantes en un juego que diluye realidad y ficción.

Junto a Margot Robbie y Allison Janney, vemos a Sebastian Stan, Julianne Nicholson, Paul Walter Hauser, Bobby Cannavale y Caitlin Carver. La cinta está dirigida por Craig Gillespie y el guion, basado en entrevistas a los protagonistas es de Steven Rogers.

El brilli brilli de Tonya

Los trajes de patinaje de Tonya, con todo su brillo y licra, son elementos esenciales de la cinta. Para recrear ese estilo de todo a cien, barato, anticuado y hecho en casa la diseñadora de vestuario Jennifer Johnson evitó los canales tradicionales de moda para patinaje y recurrió a plataformas de venta de ropa de segunda mano y tiendas vintage de los suburbios de Atlanta. Además, compraron recortes de diarios internacionales, fotos de estudio antiguas de la familia Harding y un documental casero inédito grabado en VHS por el mejor amigo de la infancia de Tonya.

Desde las creaciones hechas a mano que lució al inicio de su carrera hasta los trajes diseñados profesionalmente para los Juegos Olímpicos de invierno en Lillehammer, Noruega, cada uno fue meticulosamente investigado y recreado por el equipo de vestuario de la película. Tras el estreno, Johnson se acercó a Harding para presentarse. Tonya la abrazó fuertemente y le dijo: "No puedo entender cómo has conseguido hacer mis trajes. Has clavado el traje del 91. ¡Ese spandex grueso e incómodo lo hice yo!". Johnson, nominada al Bafta por este trabajo, reconoció en una entrevista que esa era la mejor crítica que había podido recibir.

Los diseñadores que recrearon los icónicos trajes, incluyendo el del 91 y el de los Juegos Olímpicos fueron replicados tela por tela, recrearon la textura barata, el spandex y los apliques de cristales que la propia Tonya y su madre cosieron en casa porque la patinadora no tenía patrocinadores.

Scrunchies Robbie

Margot Robbie, que se estrenó como productora con esta historia, se obsesionó tanto con la autenticidad física de la época que usó coleteros forrados de tela hechos a mano como los de Tonya, los llamados scrunchies. Los cosieron especialmente para el rodaje. Tanto le gustaron a la actriz que con frecuencia se los llevaba a casa.

Allison Janney interpreta a la madre de Tonya

Allison Janney interpreta a la madre de Tonya

Little man

LaVona Golden, la madre de Tonya, lleva un pájaro sobre su hombro. Para seleccionarlo, la intérprete Allison Janney hizo de directora de casting en el aparcamiento de un 7-Eleven. Janney recordó en una entrevista que por un momento se sintió como si estuvieran traficando con droga con todas esas jaulas. Cogió al primer candidato ave que no paraba de graznar y dijo "¡siguiente!". Sacó al segundo de su jaula y se le subió a la cabeza, se quedó enredado bajo su pelo.

El tercero fue el elegido, se llamaba Hombrecito (Little man) y se mantuvo en su hombro hierático, pero en el rodaje se activó como un resorte y picoteó repetidamente la oreja de la actriz, los botones de la ropa, la cánula del oxígeno..., incluso interrumpía los diálogos... Janney decidió incorporarlo al personaje y usarlo como parte de su frialdad. Fue tan destacada la actividad de Hombrecito para Janney que cuando recogió el Óscar y el Globo de Oro a Mejor actriz de reparto se acordó de él.

Una verdad y dos mentiras

El guionista Steven Rogers le mostró la película a la verdadera Tonya Harding una semana antes de su estreno. Harding rió, lloró y alabó las actuaciones de Margot Robbie y Allison Janney. También agradeció que contaran "su verdad". Estaba segura de que la película la ayudaría a que la gente entendiera su perspectiva. Esto le permitió dejar su pasado atrás. Poco después Harding criticó dos detalles específicos. Por un lado negó hablar de forma tan chabacana, aclarando que la escena donde le grita una vulgaridad a los jueces en la pista jamás ocurrió, en realidad estaban en el pasillo de atrás diciéndole que necesitaba mejores vestidos, a lo que ella les retó a conseguirle 5000 dólares para poderlos comprar y zanjó el asunto con un "¿Saben qué? ¡Déjenme en paz!". Por el otro, desmintió haber cazado conejos para hacerse su abrigo de piel.

Allison Janney recoge el Oscar por su interpretación en 'Yo, Tonya'

La actriz Allison Janney, ganadora del Oscar a Mejor Actriz de Reparto por su interpretación en 'Yo, Tonya'.REUTERS/Lucas Jackson

126 nominaciones y 46 premios

Yo, Tonya estuvo nominada a 126 premios de los cuales ganó 46. Margot Robbie se alzó con el Critics Choice Award a Mejor Actriz de Comedia.

Allison Janney ganó el Óscar a Mejor Actriz de Reparto. Como ya avanzábamos, en su discurso de agradecimiento tuvo unas palabras para Hombrecito, dijo "mi pájaro elevó mi trabajo". También lo hizo en la ceremonia de los Globos de Oro, al recoger el premio en la misma categoría, donde expresó "se lo debo todo a Hombrecito, un pájaro de Smyrna, Georgia". Janney obtuvo también el BAFTA, el Premio del Sindicato de Actores y el de la Crítica.

De patinadora olímpica a Barbie

Margot Robbie tuvo que aprender a patinar y entrenó durante cuatro meses antes de rodar. En el proceso sufrió una hernia de disco en el cuello y tuvo que someterse con periodicidad a resonancias magnéticas para garantizar que fuera seguro continuar con las grabaciones. Todo quedó olvidado ya que después la vimos muy suelta patinando como Barbie a lo largo del famoso paseo marítimo de Venice Beach en Los Ángeles.

A pesar de los esfuerzos de Robbie Yo Tonya requería una patinadora profesional, el salto triple axel es una pirueta que sólo pueden realizar con éxito unas pocas patinadoras en el mundo: solo seis mujeres han sido capaces de ejecutarlo. En la actualidad, hay dos, ambas iban a competir meses después del rodaje en los Juegos Olímpicos, por lo que no podían arriesgarse a sufrir una lesión que las apartara de su sueño olímpico. La opción que le quedó al director fue recurrir a los efectos visuales.

La versión de Tonya

Sobreponerse al caos reinante en su vida, concentrarse y perseverar para llegar a dos Juegos Olímpicos otorgó al cineasta Craig Gillespie una idea muy completa para construir su relato. Desde el primer momento, la expatinadora se abrió a contar su versión de los hechos, una versión que los medios de comunicación y la opinión pública nunca tuvieron en cuenta. "La vida es demasiado preciosa para rendirse, da igual cuántas veces te derribe" declaró Harding en una sesión de fotos promocional de la película con Margot Robbie. Yo, Tonya resarce a su protagonista por muchos motivos, porque la ayuda a dejar el pasado atrás y avanzar, y porque cuenta su historia con sus defectos y su determinación inquebrantable.

RTVE Play

Yo, Tonya habla de sacrificio, de levantarse por más grande que sea la caída, de esperanza y de fe. Y de ello se habla mucho estos días por la visita del Papa a España. Puedes conocer el perfil del pontífice en profundidad en el artículo León XIV, el estadounidense discreto que ha chocado con Trump por su defensa de la paz. España será en breve un punto de encuentro que fomentará la armonía y la paz entre los pueblos. Este mismo deseo es el que el Vaticano expresa durante las competiciones deportivas internacionales como el Mundial de fútbol, puedes seguirlo también en RTVE Play.