Carles Santos, cigarra y hormiga
- Carlos Santos es uno de los pocos músicos que lleva su música a la escena
- Cada lunes, a las 20.00 horas, en 'Mi reino por un caballo'
- No te pierdas la entrevista íntegra con Carles Santos
Que yo sepa en Europa hay tres músicos que ponen en escena sus composiciones, el alemán Heiner Goebbels, el suizo Christoph Marthaler y el valenciano Carles Santos.
Hace unos días, Santos estuvo en el teatro La Abadía de Madrid presentando, junto a los músicos del Cabo San Roque, su "Maquinofobiapianolera".
Esta era la segunda vez que le entrevistaba. [ver aquí la entrevista anterior íntegra]
Siempre me cuesta un poco. No porque él sea un personaje difícil, que no lo es, sino porque es complicado preguntar sobre algo tan abstracto como la música, y más en este caso que no había mucho más en escena.
apenas había nada más sobre el escenario que un piano y la curiosa orquestación de una máquina sorprendente
"La música dice, dice -nos contaba Santos- y nadie sabe lo que dice pero todo el mundo la entiende". Por eso mismo, no se puede preguntar sobre ella salvo que seas un especialista del tema y hables de aspectos puramente formales. No es mi caso.
En este trabajo, repito, apenas había nada más sobre el escenario que un piano y la curiosa orquestación de una máquina sorprendente.
Música en la escena
Esto no es lo normal. La mayor parte de las veces que vas a ver un espectáculo de Carles Santos, lo mismo que si vas a ver uno de Goebbels o Marthaler, te tropiezas con una puesta en escena… difícil de olvidar.
las imágenes que nos regalan remiten a algo que tiene que ver con los sueños, el delirio o el inconsciente
Y no lo digo sólo porque las imágenes que nos regalan remiten a algo que tiene que ver con los sueños, el delirio o el inconsciente, sino por la sensación de libertad.
Los tres parecen estar jugando un juego inventado por ellos. Ninguno tiene el menor apego al naturalismo, la verosimilitud o la lógica de un argumento… Como la cigarra que canta y canta, transmiten un sentimiento de felicidad y disfrute.
Nos hacen creer que todo es posible, que basta con quererlo e imaginarlo. A ellos les basta con quererlo e imaginarlo porque ya han hecho el trabajo pesado.
Nos hacen creer que todo es posible, que basta con quererlo e imaginarlo
En cada entrevista, Santos nos recuerda que todos sus divertimentos, por muy lúdicos que parezcan, implican mucho esfuerzo y dedicación. ¿Cómo, si no, podría alguien tocar un instrumento para que su imaginación informe, libre, inconcreta encuentre forma de expresión?
Carles Santos es un hombre sencillo de mente compleja, alegre y trabajador, juguetón y disciplinado, es una cigarra que no podría ser cigarra sin haber sido antes una hacendosa hormiga.
No viene mal recodarlo en estos tiempos en que la bondad de cualquier servicio que contratemos o cosa que compremos, se mide, en gran parte, por el poco trabajo que cuesta y el mucho esfuerzo que nos evita, no por su calidad o el placer real que reporta... o reportará.