Alrededor de cincuenta arias de concierto compuso Mozart a lo largo de su corta vida. Composiciones aisladas para voz sola con acompañamiento orquestal. Son en ocasiones magistrales resúmenes de alto valor dramático.
Alrededor de cincuenta arias de concierto compuso Mozart a lo largo de su corta vida, composiciones aisladas para voz sola con acompañamiento orquestal.
Constituyen un perfecto compendio de los más variados aspectos vocales, un muestrario irrepetible de descripción de situaciones, sentimientos, psicologías; una compilación de las posibilidades expresivas de la voz cantada y un estudio impagable de las diversas formas de manejar el virtuosismo canoro de manera trascendente, con un rigor, una inspiración y una profundidad solo al alcance de un músico capaz de crear varias óperas magistrales.