Durante el séptimo mes del calendario lunar, cuando la tradición china dice que se abren las puertas del infierno y las almas vuelven al mundo de los vivos, Singapur se llena de escenarios y empieza el getai (“escenario de canciones”): un espectáculo de variedades al aire libre y gratuito con la primera fila acordonada y vacía, reservada a los muertos.
Durante el séptimo mes del calendario lunar, cuando la tradición china dice que se abren las puertas del infierno y las almas vuelven al mundo de los vivos, Singapur se llena de escenarios y empieza el getai (“escenario de canciones”): un espectáculo de variedades al aire libre y gratuito con la primera fila acordonada y vacía, reservada a los muertos. Lo paga el barrio con donativos y subastas y se define por su función ritual antes que por un estilo musical, porque en él caben el pop en hokkien, los éxitos taiwaneses, los clásicos en mandarín y, últimamente, el K-pop. Como espectáculo arranca en 1942, en la Singapur ocupada por Japón, cuando el dueño de un puesto de refrescos del parque New World montó un escenario al lado para vender más bebidas. Creció con el dinero que trajo la guerra de Corea, cuando el precio del caucho y el estaño que salían por el puerto se multiplicó, hasta llegar a medio centenar de escenarios dentro de los parques de atracciones de los hermanos Shaw.
En 1979, la campaña Habla Mandarín de Lee Kuan Yew restringió los dialectos chinos en la radio y la televisión de Singapur, y el hokkien, la lengua del sur de Fujian que hablaba buena parte de la población, quedó fuera de los medios. El getai se convirtió en uno de los pocos espacios públicos donde esa lengua seguía sonando en voz alta. Como Singapur dejó de producir pop en hokkien, el repertorio se importó de donde se seguía fabricando, sobre todo de Taiwán, cuyo hokkien es casi el mismo. Su gran figura fue Chen Jin Lang, que grabó más de ochenta discos y siguió cantando enfermo hasta su muerte en 2006, aunque por el carácter oral del oficio casi nada está reeditado. De hecho, las dos películas de Royston Tan, “881” (2007) y “12 Lotus” (2008), son prácticamente el único archivo grabado del getai.
Canciones que suenan en este episodio:
- Lū Liú-sian - “Si̍p-tiān Giâm-kun” (Los diez reyes del infierno)
- Ia̍h Khé-tshân - “Ài-piànn Tsiah Ē Iânn” (Solo peleando se gana)
- Liu Lingling - “Khuàn-sè-kua” (Canción para amonestar al mundo)
- Royston Tan - “Tsi̍t-pah-bān” (Un millón)
- Liu Lingling - “Hâng-tsîng Pháinn, Hâng-tsîng Hó” (El negocio va mal, el negocio va bien)
- Liu Lingling - “Sió Hōo-suànn” (Un paraguas pequeño)
- Mingzhu Jiemei - “Lōo-pinn Iá-hue” (Flores silvestres al borde del camino)
- Hao Hao - “Kann-pâng Gōo-kenn-tsing” (La campana de la quinta vigilia en la prisión)
- Liu Lingling · Mingzhu Jiemei - “Tsi̍t-lâng Tsi̍t-puànn, Kám-tsîng Put-suànn” (Medio para cada uno y el cariño no se rompe)
- Liu Lingling - “Tsa̍p-jī Liân-hue” (12 Lotus, versión de baile)