La IA será una gran ayuda en el diseño de nuevos fármacos pero al final siempre será un científico quien valide los resultados
El desarrollo de nuevos medicamentos representa uno de los desafíos científicos, tecnológicos y económicos más complejos de la sociedad contemporánea. Tradicionalmente, llevar una nueva molécula desde la investigación inicial hasta la estantería de la farmacia ha sido un proceso arduo de entre 10 y 15 años de duración, con un coste que puede superar los 2.000 millones de euros. Sin embargo, el sector farmacéutico se encuentra en un punto de inflexión histórico. Los avances en genética, biotecnología e Inteligencia Artificial están acortando fases preclínicas, reduciendo costes y optimizando la seguridad antes de llegar a los humanos. Hemos hablado con María José Lallena, directora del Centro de I+D de Lilly España, una de las compañías farmacéuticas que este año celebra su 150 aniversario.
Con Humberto Bustince hemos analizado el temor expresado por algunos trabajadores de empresas tecnológicas a que el desarrollo descontrolado de la inteligencia artificial pueda representar una amenaza existencial para la humanidad. Eva Rodríguez nos ha contado por qué a los científicos les gustan tanto las canciones de los Beatles. Según un reciente estudio realizado en Países Bajos, los títulos y letras de canciones de la banda británica aparecen en más de 2.200 estudios científicos y en cerca de un millar de casos se han encontrado juegos de palabras creativos con ellas. Con Eulalia Pérez Sedeño hemos recordado la figura de la botánica escocesa Agnes Syme. Aunque se atribuye a su esposo, Lord Lister, la introducción de la anestesia en la cirugía, Agnes realizó importantes contribuciones a su trabajo, especialmente en el uso del cloroformo.