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Eduard Fernández, Nora Navas y Pol López presentan 'Matar un oso' en Valladolid: "Es una historia alucinante"

  • También hablamos con Jorge y Alberto Sánchez-Cabezudo, responsables de la serie que se estrena el 10 de diciembre
  • Está basada en el caso real del asesinato del Oso Cachou en 2020
Grupo de nueve personas posando sonrientes junto a una gran escultura roja de labios y un tótem blanco en un claustro histórico.
Europa Press 2026 SEMINCI SEMINCI

El 9 de abril de 2020, en plena pandemia de coronavirus, el oso Cachou apareció muerto en el municipio de Les (Val d'Aran), envenenado con anticongelante. Un suceso que desencadenó una investigación que llevó a la detención de un exconselhèr y un agente de medio ambiente, aunque, seis años después, el juicio sigue sin celebrarse.

Una historia increíble que los hermanos Jorge y Alberto Sánchez-Cabezudo (Crematorio, La zona) han convertido en una serie de seis capítulos que está protagonizada por Eduard Fernández, Miki Esparbé, Pol López, Nora Navas, Maria Rodríguez Soto y Àlex Monner, que se ha presentado en la Seminci de Valladolid y que se estrenará en Movistar Plus el 10 de diciembre.

“Una amiga periodista nos pasó la historia y nos voló la cabeza –confiesa Alberto Sánchez Cabezudo-. Estábamos en medio de otro rodaje, pero en cuanto pudimos nos fuimos a la zona, para hablar con la gente, y decidimos usar el thriller para hablar de cosas como el conflicto entre tradición y modernidad, entre lo local y este mundo global en el que estamos llegando a una atmósfera de tensión y conflicto casi irrespirable. Y también sobre las distintas formas de entender nuestra relación con la naturaleza”.

Fotograma de 'Matar un oso' Bárbara Sánchez Palomero

“Cuando llegamos aquí y vimos el revuelo que se había montado por la muerte del oso -añade Jorge-, nos preguntamos cómo de importante podía ser el oso para cada uno de los personajes. Cogimos el arquetipo del Thriller y sustituimos la muerte de un ser humano por la del oso, para ver cómo todo eso trastocaba y ponía patas arriba una comunidad como esa. Y cómo las relaciones de cada uno con el oso acaban hablándote de las relaciones que tienen entre ellos mismos. Y eso hace que sean dos universos completamente enconados. Dos universos irreconciliables que están anclados en las raíces profundas de la tradición. La fábula del oso era perfecta para ilustrar todo eso”.

“De hecho –añade Alberto-, arrancamos con un prólogo situado en 1930 para saber de dónde viene cada personaje. Y hemos estructurado la serie por personajes porque queríamos mostrar el punto de vista de cada uno y cómo afrontan su relación con el oso asesinado. Es un prólogo que sacamos de la historia que nos contó un ganadero de que el que mataba a un oso era considerado un héroe local e incluso le pagaban, porque simbolizaba la naturaleza agresiva. Una tradición que se ha transmitido”

“Mi personaje tiene algo de Jesús Gil o de Rita Barberá”

Destacar el estupendo reparto encabezado por Eduard Fernández, en el papel de ese exconselhèr que dirige el pueblo a su antojo. “Es una historia alucinante y mi personaje también. Tiene algo de Jesús Gil o de Rita Barberá -asegura el actor-. De entrada, es muy divertido, está muy bien escrito y muy bien dialogado. Es un personaje muy excesivo, que a ratos da miedo y a ratos es muy divertido. Al ser un político hay que medirlo y es alguien que te amenaza con cierta gracia y jocosidad”.

“Lo hemos hecho muy mafioso y le hemos dado un look peculiar –añade el actor-, con esa barrigota postiza, el acento y el puro en la mano”.

“Es el dueño del lugar -continúa Eduard-. Representa un cierto nacionalismo y a un pueblo que sigue con tradiciones ancestrales: “Aquí siempre hemos hecho así las cosas y nadie nos va a cambiar, ya sea un oso o sea la gente que viene de fuera”.

Fotograma de 'Matar un oso' Barbara Sanchez Palomero

Nora Navas interpreta a la jueza encargada del caso de la muerte del oso, que tendrá un enfrentamiento con ese cacique: “Es una jueza sustituta, que eso ya marca muchísimo y era muy importante remarcarlo para los hermanos Cabezudo. Además, yo conocí al personaje real y estoy lejísimos de ser lo que era, porque era impresionante. Fui a varios de sus juicios y era una mujer que se había ganado su puesto, porque normalmente la gente que no tiene un determinado estatus familiar y dinero para pagarse la carrera, no lo consiguen. Pero ella venía de un barrio muy humilde, obrero, en Barcelona, y a pesar de todas las dificultades estaba consiguiendo su sueño”.

“De hecho –añade la actriz-, al principio de la serie mi personaje está muy subidita, porque es ecologista, odia al patriarcado y va llega con la soberbia de la gente de ciudad, a ese pueblo. Y la montaña acaba metiéndole unas hostias cuando se pierde en el bosque y pasa mucho frío. Creo que eso es muy bonito y muy metafórico”.

Y una cosa que me gusta mucho –añade la actriz-, es que la serie tiene un ritmo muy “de valle", mucho más tranquilo que la mayoría de las series actuales que parece que tienen que ir aceleradas. Ojalá volvamos también un poquito más a ver cosas un poquito más calmadas, que entren más a ritmo de valle.

Fotograma de 'Matar un oso' Barbara Sanchez Palomero

El otro protagonista con el que hemos hablado en Valladolid es Pol López, que interpreta al policía encargado del caso. “Es un policía que está aburrido –nos explica-. Estamos en 2020, en el confinamiento, y apenas hay trabajo en la oficina. Hasta que le llega el caso del oso, que tiene que investigar como si fuera la muerte de una persona. Al principio está un poco escéptico, pero luego hará todo lo posible por resolver el caso”.

“Lo que me gusta –añade el actor- es cómo ese caso irá transformándolo poco a poco. Cuando ve al oso en los videos y lo mira a los ojos, ese policía tan férreo irá ablandándose”.

En cuanto a la relación entre ese policía y el “mafioso” interpretado por Eduard, Pol nos comenta: “Cuando mi personaje llega al pueblo quiere entender cómo está organizado, porque realmente parece que tenga el poder sobre todos los todos los vecinos, sobre todas las decisiones políticas, territoriales… se ha erigido como como el presidente de esa zona. Entonces, intenta escucharlo cuando se enfrenta con él y por otro lado se pone de los nervios porque ve que es un tipo muy escurridizo que se le escapa”.

Pol también destaca que: "La serie tiene mucha gracia y es muy de autor en ese sentido, porque han cogido un tema que podía parecer absurdo y le han sacado mucha chicha hablando de política, de la relación con la naturaleza, de las decisiones ecológicas… creo que es una mezcla fantástica. Y con ese sutil toque de comedia”.

Fotograma de 'Matar un oso' Barbara Sanchez Palomero

Hay mucho de real en la serie

En cuanto a qué hay de real y qué de ficción en la serie, Alberto nos comenta: “Hay mucho de real en el sentido de que pudimos hablar con la policía y con los agentes rurales, que nos contaron partes del sumario. Aunque, a la vez, necesitábamos espacio para ficcionar la historia. Pero en el planteamiento de la serie casi todo es real”.

También rodaron en los parajes donde vive el oso, como nos explica Jorge: “El rodaje del oso fue uno de los mayores retos. Es una serie que habla de medio ambiente, habla de animales y, por supuesto, no es fácil rodar con osos reales. Conseguimos milagrosamente poder rodar con uno, que hizo cosas muy precisas, y luego lo completamos con trabajo digital. Ese ha sido un gran reto técnico. Hemos trabajado con una empresa mexicana de efectos especiales, Ollin VFX, que participó en Godzilla, ha colaborado con David Fincher…”.

“Y nos dijeron –continúa-, que hacer un oso digital es lo más difícil, porque ellos habían hecho Godzilla y lo podían mover como quisieran, porque nadie sabe cómo se comprota Godzilla, pero sin embargo, todo el mundo sabe cómo se mueve un oso. Quizá no sea como el oso de El renacido, pero han hecho un trabajo increíble”.

“De hecho, cada personaje protagoniza uno de los capítulos y el oso tiene el suyo –añade Alberto-. Porque creíamos que la víctima dentro de un caso policíaco tenía que tener su peso y su espacio. Y por eso protagoniza el tercer capítulo”.

Los hermanos Jorge y Alberto Sánchez-Cabezudo Barbara Sanchez Palomero

“Buscamos el oso con ahínco”

Eduard Fernández nos confiesa que: “Buscamos el oso con ahínco”. Siempre había alguien con los prismáticos diciendo: “Ahí se mueve una rama”. Pero no vimos a ningún oso. Lo que si vimos fue la brama (la época de celo de los ciervos), que fue muy bonito. Pero el lugar era precioso y los desayunos eran la bomba”.

“El rodaje en la zona del Pirineo alto de Cataluña ha sido increíble, porque es un paraíso –añade Pol-. Y hemos estado muy a gusto. La gracia de la serie, como nos pasó a nosotros, es que, cuando estás en ese entorno natural, comprendes un poco más las leyes que lo rigen y que nada tienen que ver con las de la ciudad”

Una curiosidad de la serie es ver de nuevo a la gente con mascarillas y es que no olvidemos que está ambientada en la pandemia. “Es algo que hemos olvidado muy prontito –asegura Nora-. Pero fue muy bestia. Aunque rodar con mascarillas es muy complicado, porque tapas la cara de los actores, por eso creo que se han ambientado pocas historias en aquella época”.

“Al final la jueza no lleva mascarilla porque pasa de todo y estamos al aire libre, pero cuando hablé con la auténtica me contó que se alojó en un hotel tipo El resplandor, sola, y que pasó un miedo tremendo. Aparte de que empezó a descubrir que había tráfico de cocaína y que se movía muchísimo dinero”.

Fotograma de 'Matar un oso' Barbara Sanchez Palomero

“Sigue habiendo una gran resistencia a los osos”

En cuanto a la relación que tienen estos pueblos de los Pirineos con los osos, Alberto nos comenta: “Sigue habiendo una gran resistencia porque, como decíamos, el oso ha sido siempre el enemigo, al menos simbólicamente. Cuando el oso termina de hibernar es cierto que ataca a ovejas o caballos, y la relación con los ganaderos es muy tensa. También es cierto que en el Valle Aran ya no todo el mundo vive del ganado, porque hay mucho turismo de esquí”.

“Pero, como contamos en la serie, el último oso lo mataron en el 86 y fue a partir del 96, con las leyes europeas, cuando se repobló la zona con osos eslovenos, algo con lo que, evidentemente, los ganaderos nunca estuvieron de acuerdo”.

“Es un tema muy complejo –añade Eduard-. Yo no soy político ni tengo la solución, por eso la serie lo plantea. Mi personaje, que es el rey del lugar lo que hace es aprovecharse de todo, se aprovecha de las ayudas, del turismo, del esquí… le gusta todo lo que sea blanco. Pero los ganaderos plantean que, si en vez de encerrar a las ovejas, no sería mejor encerrar a los osos, porque las ovejas limpian el bosque. Es un tema complejo y hay que ver cómo se puede conseguir cohabitar. Es un poco como mi personaje, que no quiere que las cosas cambien pero tienen que hacerlo”.