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La jueza envía a juicio con jurado popular al principal sospechoso de matar a Helena Jubany en Sabadell

  • La defensa pide introducir la hipótesis de que el ADN en el jersey de la víctima fue por "transferencia indirecta"
  • La instructora ha acordado el sobreseimiento provisional de la causa con respecto a Xavier Jiménez
La jueza envía a juicio al principal sospechoso de matar a Helena Jubany
Santiago Laiglesia abandonando los juzgados de Sabadell tras la audiencia preliminar. EUROPA PRESS EUROPA PRESS
RTVE NOTICIAS

La jueza de Sabadell ha enviado a juicio oral con jurado popular a Santiago Laiglesia, el sospecho de matar a la bibliotecaria Helena Jubany en 2001 en dicha localidad barcelonesa, según ha podido saber RTVE. Se le atribuyen delitos de asesinato y detención ilegal.

"Concurren indicios racionales de criminalidad contra el investigado, ahora acusado, por su presunta participación en los delitos calificados, no apreciándose la concurrencia de causa alguna que motive el sobreseimiento del proceso", plasma la magistrada en un auto firmado este viernes, en el que ha resuelto que lo juzgue un jurado popular en la Audiencia de Barcelona.

La decisión se produce tras una audiencia preliminar celebrada en el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Sabadell, en la que la defensa del acusado, que se mantiene en libertad provisional, ha pedido que se archive el procedimiento y ha introducido la hipótesis de que la presencia del ADN de su defendido en el jersey de la víctima podría deberse a una "transferencia indirecta".

La Fiscalía y la acusación particular piden para LaIglesia 26 años de cárcel.

Además, la instructora ha acordado el sobreseimiento provisional de la causa con respecto a Xavier Jiménez, dado que ni la Fiscalía ni la acusación particular han interesado la apertura del juicio oral.

Un cuarto de siglo después

Los hechos ocurrieron la madrugada del 2 de diciembre de 2001 cuando, según recoge la jueza en su escrito, "una o varias personas suministraron sustancia estupefacientes benzodiacepinas" a la víctima, "haciéndolo de forma consciente en la cantidad necesaria para impedir que tuviera capacidad física y psíquica necesaria para que pudiera huir del lugar en el que se encontraba".

Y a continuación, aprovechándose de su "absoluta incapacidad" para defenderse, la transportaron a la azotea de un edificio donde la "arrojaron al vacío".

En 2005, la causa en la que se investigaba a Laiglesia, entre otros, se archivó provisionalmente por falta de pruebas, pero la familia de la víctima litigó hasta lograr que se reabriera el caso en 2023, poco antes de su prescripción. Al reabrirse, el juzgado encargó nuevos análisis biológicos, que con la tecnología actual, han permitido sacar a la luz indicios inéditos y que han sido clave para enviar a juicio al acusado.