La catedral de Toledo, transfigurada por Sánchez-Beato
La mirada del maestro Eduardo Sánchez-Beato lleva cuatro décadas recorriendo Toledo. Ahora se transforma en una exposición donde arquitectura, color y música dialogan. Este artista, fundador del grupo Tolmo, nos acerca una catedral transfigurada que nos invita a crear nueva memoria. La muestra permanecerá abierta hasta finales del mes de noviembre.
Cuatro décadas mirando a Toledo
Durante cuatro años, la Catedral ha sido uno de las fuentes de inspiración en la trayectoria de este artista de Toledo, fundador del Grupo Tolmo. Eduardo Sánchez-Beato ha ido transformando su forma de acercarse al templo a medida que cambiaban la ciudad y también su propio lenguaje plástico. “La catedral ha sido base argumental para mostrar mis propios tiempos de evolución estilística”, explica Sánchez-Beato, cuya trayectoria está estrechamente ligada al arte contemporáneo toledano.
“La catedral para mostrar tiempos de evolución estilística“
Ahora, una selección de sus obras de distintas épocas se reúne en La catedral transfigurada, una exposición comisariada por Mila Ortiz y Juan Antonio García Castro que propone al espectador adentrarse en la Catedral Primada desde una perspectiva diferente.
No se trata únicamente de contemplar el monumento, sino de descubrir todo aquello que puede sugerir más allá de la piedra. Son más de cuarenta cuadros de varias épocas que mantienen un diálogo. "Y hay un hilo conductor en todos ellos. En este caso puede ser la arquitectura, pero no falta tampoco la figura humana" aclara el maestro.
Una exposición construida como una sinfonía
Esta selección dibuja un recorrido con la estructura de una sinfonía. Comienza con un preludio dedicado a Toledo. La ciudad aquí es el umbral de un viaje, hacia el templo y hacia nuestro interior. Sánchez- Beato aclara que "es una forma de romper con la piedra, con esa arquitectura que por un lado puede ser liberadora pero al mismo tiempo nos oprime".
Una de las obras del pintor Eduardo Sánchez-Beato en la muestra La Catedral Transfigurada
Al tiempo, Mila Ortiz explica que decidieron dejar a un lado la cronología rigurosa y aportar este discurso expositivo para que fuera cercano a la estética del autor. "Es también muy musical, porque habla de espacio, habla de tiempo, habla de memoria, habla de resonancia", argumenta.
“La transfiguro a base de color y romper la dureza de la piedra“
Tras ese preludio inicial se pasa al crescendo, con las torres como protagonista y avanza hacia el análisis: planos, puntos de vista.. Aquí comienza la transfiguración. "La transfiguro a base de color, de romper la dureza de la piedra para conseguir que esa dureza se transforme en un sentimiento estético" comenta el artista. Después, el recorrido continúa entre cúpulas y capillas que invitan al recogimiento.
Color y memoria
Las pinceladas del maestro toledano son puente entre siglos, pero conservan encapsulada su esencia. Con esta muestra busca generar nueva memoria. El color es otro de los elementos fundamentales de este viaje. Rojo, azul y amarillo aparecen como acentos que, en palabras de Mila Ortiz, son “muy cromáticos, muy visuales pero al mismo tiempo muy sonoros”.
El viaje concluye con esa idea de resonancia. La exposición no pretende cerrar la experiencia, sino dejarla abierta a cada visitante. Que cada mirada complete el recorrido.
“Permite que una catedral se convierta en un icono pop“
Consideran que "es como un juego", no solamente del autor, sino del artista con el espectador. "Y esto -añade la comisaria- permite que una catedral se pueda convertir en un icono pop o en una reflexión sobre ese dilatarse del tiempo a través de los espacios". La catedral transfigurada cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Toledo. Puede visitarse hasta el 29 de noviembre en el Centro Cultural San Marcos.