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El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) gana unas elecciones marcadas por la abstención en Marruecos

  • El partido, miembro de la coalición saliente, se impone a los que eran sus socios, el RNI e Istiqal
  • La abstención, del 61,9%, es la más alta en veinte años
El ministro de Presupuesto, candidato del PAM y posible nuevo primer ministro, Fouzi Lekjaa
El ministro de Presupuesto, candidato del PAM y posible nuevo primer ministro, Fouzi Lekjaa EFE/EPA/JALAL MORCHIDI
RTVE Noticias/EFE

El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM, liberal), miembro de la coalición de Gobierno saliente, se ha proclamado vencedor de las elecciones legislativas de Marruecos, marcadas por una abrumadora abstención del 61,9%, la más alta en veinte años, según datos provisionales del Ministerio del Interior marroquí.

Casi nueve horas después del cierre de los colegios electorales, el ministro del Interior, Abdeluafi Laftit, ha anunciado la ventaja de la formación, que se alzaría con 97 de los 395 escaños del Parlamento.

El PAM se ha impuesto a sus socios de coalición: RNI (Agrupación Nacional de Independientes), que pasa de liderar el Ejecutivo a segunda fuerza con 66 escaños, e Istiqlal (nacionalista) que mantiene el tercer puesto, con 65 asientos en la Cámara.

Los resultados anunciados por el titular de Interior no arrojan sorpresas sobre las proyecciones de los analistas, que vaticinaban la ventaja del PAM seguido de sus socios de coalición.

Fundado en 2008 por un hombre próximo a Mohamed VI

El PAM fue fundado en 2008 entre otros por Fouad Ali El Himma, compañero de colegio del rey Mohamed VI y consejero real. Es también, desde hace dos meses, la formación de Fouzi Lekjaa, titular de Presupuesto, presidente de la Federación marroquí de Fútbol y una de las figuras que tendrá mayor protagonismo en la nueva legislatura, volcada en el Mundial 2030 que Marruecos organiza con España y Portugal.

La sorpresa de la jornada llega de la mano del Partido Justicia y Desarrollo (PJD, islamista moderado), que se anota 54 escaños tras el descalabro electoral sufrido hace cinco años, cuando bajó de 125 a 13 asientos.

La derrota puso fin a una década de predominio electoral de la PJD, que había llegado al Gobierno tras las protestas de 2011 y volvió a imponerse en las legislativas de 2016.

Alegría también en las filas de la izquierda, que pese a su presencia minoritaria en el escenario político marroquí, logra avances significativos al conseguir ocho legisladores.

Los escaños se reparten según un sistema que se calcula no en función de los votos válidos sino del número de inscritos en cada circunscripción, lo que favorece la fragmentación e impide las mayorías absolutas.

Con esta premisa, analistas locales coinciden en que es muy probable que se repita la actual coalición de Gobierno -PAM, RNI, Istiqlal-, aunque con mayor peso de los liberales.

La abstención, la gran protagonista

Las proyecciones de los expertos que anunciaban una abrumadora abstención como prueba del distanciamiento entre la clase política y la sociedad marroquí acertaron de lleno.

La cita de este miércoles ha contado con solo un 38,08 % de participación, la cifra más baja desde 2007, unos seis millones de electores de los 15,8 inscritos en el censo electoral, condición necesaria para votar en el país.

En contra de la tendencia general, Laftif ha destacado la gran afluencia de votantes en el Sáhara Occidental, que ha cifrado en un 77 % en Aaiún y un 61 % en Dajla.

La elevada abstención ha sido una característica repetida en los sucesivos comicios electorales durante los últimos 25 años. En 2021, en la última convocatoria, la abstención llegó al 49,6 %, una cifra que, aun siendo muy alta, arroja la mayor participación en 20 años, ligeramente por encima del 50 %.

En el histórico electoral, la mayor abstención sobre los electores inscritos desde que Mohamed VI ascendió al trono se registró en 2007, un 63 %, seguida del 57 % de 2016.

La jornada ha transcurrido con "normalidad" salvo por incidentes aislados que "no tuvieron impacto en el proceso electoral", dijo el ministro, sin mencionar las denuncias sobre manipulación de urnas y votos en mesas electorales de Tánger (norte).

Unos 3.000 observadores, entre ellos 200 internacionales, han seguido el proceso, añadió.

Tras la divulgación de los resultados oficiales, el rey Mohamed VI nombrará al nuevo presidente del Gobierno, que será un miembro del PAM, el partido que haya obtenido el primer puesto de estas elecciones.

El favorito, según los analistas, es Lekjaa, aunque el partido cuenta con una dirección colegiada en la que participan los actuales ministros de Vivienda, Fatima Ezzara El Mansouri, y Juventud y Cultura, Mehdi Bensaid.