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María Pagés cuenta y baila su propia historia en 'Bilbao Square'

  • La bailaora hace un recorrido biográfico y evoca su llegada a Madrid
  • Bilbao Square ofrece seis funciones en Centro Danza Matadero
María Pagés presenta Bilbao Square
María Pagés presenta 'Bilbao Square'. FOTO: © Lucía Gorostegui

"El parto está programado para el día 25 y así se hará". Con estas palabras, la bailaora María Pagés se refiere a su montaje Bilbao Square, que se estrena en el Centro Danza Matadero este viernes. Un recorrido sentimental y autobiográfico que acompaña a una adolescente de 15 años que viaja desde su Sevilla natal a Madrid y que encarna una mujer de 63 años en su plenitud artística.

Bilbao Square explora la identidad y el paso de la infancia a la madurez de una niña tímida, soñadora y de pocas palabras, a la que solo le importaba bailar y las matemáticas. Pagés confiesa que el tíutulo del espéctaculo es una broma porque cuando estaba de gira internacional y le preguntaban su dirección, ante la dificultad de traducir la glorieta de Bilbao acababa diciendo que vivía en Madrid en Bilbao Square.

La coreógrafa nace en una familia conservadora con una devoción infinita por la Virgen de las Nieves y la Iglesia de Santa María la Blanca. En 1978, deja a su familia para vivir en una casa de la glorieta de Bilbao y formarse como bailarina. En ese viaje iniciático desde el sur, en un Citroën tiburón negro conducido por Doña Masu, su madre, le acompaña también Doña Maruja Mestres Pintó, su abuela, que se arranca a hablar catalán, su lengua materna, ante la mirada incrédula de Pagés.

Punto de partida

Una foto de las tres generaciones de mujeres en blanco y negro, superpuesta a un plano de metro y a un edificio de la glorieta de Bilbao es uno de los motivos principales del cartel (ver arriba) de Bilbao Square que podrá verse en Matadero hasta el 4 de octubre.

La dramaturgia del hispanista El Arbi El Harti reconstruye el momento en que Pagés llega a la capital para seguir su formación en danza. La escenografía se apoya en elementos cotidianos —el abanico, el bastón, la bata de cola, los libros o los zapatos— que dejan de ser simples accesorios para convertirse en personajes llenos de significado emocional, lo que refuerza la dimensión poética y narrativa de la obra.

María Pagés en 'Bilbao Square'

María Pagés en 'Bilbao Square'. Lucia Gorostegui FOTO: © Lucía Gorostegui

La música original está concebida para ser interpretada en directo y es una parte esencial del lenguaje escénico. Pagés es la única bailarina en escena, con guasa asegura que ella sola es "el cuerpo de baile" y recuerda una anécdota de una gira por la Unión Soviética en la que el programa rezaba: "Cuerpo de baile: María Jesús Pagés". La acompañan al cante Ana Ramón y Cristina Pedrosa, a la guitarra Rubén Levaniegos, más el chelo de Alicia Avilés, el violín de Graci del Saz y la percusión de Chema Uriarte.

Palabra hablada

La coreografía creada e interpretada por Pagés toca distintos palos del flamenco como la farruca, la seguiriya, el taranto, los tangos, los tanguillos o las bulerías. Estas formas tradicionales se renuevan con una perspectiva contemporánea e incluyen influencias de otras culturas como la música marroquí. Pagés no solo baila, la palabra hablada, texto escrito por su marido, tiene una gran presencia en el escenario.

"El flamenco usa la palabra como parte expresiva, porque se funde la música con la danza, con el cante, con sus letras y con nosotros. La palabra como creación está continuamente. Ya no solo en la dramaturgia, en la narrativa de la escena y, al final, constituye un elemento más de lo que es la coreografía. Es una cosa ahora natural, superando esa vieja tradición de que lo nuestro es bailar y no hablar. O sea, eso ya está superado", explica Pagés.

La glorieta y la estación de metro de Bilbao se convierten en símbolos del cambio, el aprendizaje y el crecimiento personal. El recorrido de la protagonista representa un rito de iniciación bajo la convicción de que todo se puede bailar porque el mundo es un gran escenario donde no hay nada que la danza no pueda interpretar y comprender. Un montaje concebido "con mucha libertad" que resume el concepto de la danza flamenca para María Pagés.

Bilbao Square es una producción de María Pagés Compañía en coproducción con el Teatro Victoria Eugenia. Las seis funciones se concentran de viernes a domingo del 25 de septiembre al 4 de octubre en Centro Danza Matadero.