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El culto al cuerpo gana cada vez más adeptos entre los más jóvenes

  • La edad media del primer tratamiento de medicina estética ha pasado de los 35 a los 20 años
  • Un 14 % de la publicidad sobre alimentación y cuidado del cuerpo que reciben los adolescentes corresponde a tratamientos estéticos
  • El domingo, a las 22.30 horas, en el Canal 24 horas y en RTVE Pla

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Con el verano aumentan los tratamientos y operaciones corporales de estética
Con el verano aumentan los tratamientos y operaciones corporales de estética

Si hasta hace unos años la cirugía y la medicina estética estaba reservada a casos excepcionales y muchos de los tratamientos se centraban principalmente en personas adultas, ahora son más y también más jóvenes los que hacen uso de estos recursos para cambiar su imagen corporal. El culto al cuerpo va ganando cada vez más adeptos y las redes sociales es un lugar donde se exponen los cánones de belleza actuales que los jóvenes, sobre todo las mujeres, intentan imitar, cueste lo que cueste.

"Me veo guapa, pero me quiero ver aún más guapa", dice Paola que ha decidido inyectarse ácido hialurónico en los glúteos para conseguir unas nalgas con más volumen y más redondeadas. El efecto no es permanente, dura aproximadamente un año y medio, y el tratamiento cuesta entre 2.500 y 3.000 euros. Paola tiene 29 años y ya se ha inyectado toxina botulínica para corregir algunas arrugas de la frente, ácido hialurónico para aumentar los labios y también se colocó prótesis para agrandar el volumen de sus pechos.

Según datos de la Sociedad Española de Medicina Estética, la edad media para acceder a este tipo de tratamientos ha pasado de los 35 a los 20 años. También la afluencia ha aumentado y se han abierto un 20% más de centros de medicina estética desde el 2019.

Asimismo, las intervenciones quirúrgicas, que suponen un mayor riesgo y una recuperación más prolongada, son frecuentes. Las operaciones para aumentar el pecho, marcar abdominales, conseguir una nariz respingona, o unas cejas elevadas, están al orden del día.

Espejito, espejito

“Todas mis amigas se lo han hecho y están supercontentas”. Quien habla es Natalia. Se refiere a la operación de aumento de senos que se va a hacer. Tiene 27 años y un bebé de 7 meses. “No quiero aumentar mucho, pero sí rellenarlo para sentirme mejor”

La intervención para aumentar el pecho cuesta alrededor de 6.000 euros y Natalia, como muchas de las jóvenes que se operan, recurrirá a un crédito para conseguir el dinero.

Todas mis amigas se lo han hecho y están super contentas

El operarte muy joven tiene que a lo largo de tu vida tendrás que hacerlo más veces. Las prótesis no son para toda la vida, el pecho sigue cambiando. Entonces, una persona que entra ya en el círculo de operarse tiene que saber que hay cosas que a lo largo de tu vida las vas a hacer más veces”, lo cuenta el cirujano plástico Ignacio Ortega, que intervendrá a Natalia en la Clínica Dorsia de Chueca.

Almudena Díez Molinero es la Gerente: “Desde la pandemia aquí hemos incrementado la demanda de tratamientos y operaciones estéticas un 40%”. Ella empezó con una clínica y ahora tiene cuatro. Dos de ellas las instaló en un centro comercial, aunque ahora ha decidido trasladarlas para preservar más el anonimato de los pacientes. “Lo que hemos hecho es democratizar todo el sector de la belleza y de la cirugía, con unos precios adaptados para la economía de todos”.

El cuidado del cuerpo ocupa buena parte de la publicidad en las redes tve

Muchas veces el entorno no acaba de entender que jóvenes sanos decidan pasar por el quirófano solo por cuestiones estéticas. Eva es el nombre ficticio que hemos puesto a la joven de 28 años que no quiere dar a conocer su identidad, y que se va a someter a una operación para reducir la poca grasa que le queda en el abdomen y poder, así, marcar abdominales: “Hago muchísimo deporte, pero no consigo eliminar la grasa de la zona baja del abdomen”.

“Por ello, no quedo, a lo mejor, con unos amigos, para ir a la playa, o para ir a un chiringuito. Sé qué la operación es molesta, pero va a merecer la pena”, cuenta. La intervención cuesta alrededor de 6.000 euros.

El poder de las redes

En las redes sociales mostramos nuestro mejor perfil y es el lugar donde los jóvenes encuentran los cánones de belleza actuales. "Yo entiendo que la gente busque cada vez un punto de perfección en cosas que antes no se daba importancia y generalmente es porque estás comparándolo con algo. Hay una mayor exposición de la imagen corporal y ves a otra persona y dices: 'pues yo me gustaría verme así'", cuenta Ortega.

Son, sobre todo ellas casi un 72 %, las que se someten a los tratamientos, pero los hombres cada vez son más proclives a ello.

Excer Javier Rojas tiene 28 años y ha acudido al centro Menflairs para modificar el color de su labio superior. “Me he hecho tratamiento de plasma para mejorar mi piel y me quiero corregir las pequeñas bolsas de los ojos, también hacerme un tratamiento con ácido hialurónico para marcar el mentón”, explica.

El operarte muy joven tiene que a lo largo de tu vida tendrás que hacerlo más veces

Tan pronto ha terminado el tratamiento, Excer Javier lo sube a su cuenta de Instagram. Aún no es un “instragramer” profesional, pero con casi 12.000 seguidores va camino de serlo.

Las “influencers” se convierten en los nuevos ídolos, muchas veces modelos a imitar, a cualquier precio. Paloma Miranda es CEO y cofundadora del “Grupo Go talent” que se encarga de poner en contacto a empresas e “influencers” y organizan las campañas publicitarias de las marcas. Asegura que el marketing en las redes sociales ha ido aumentando en torno a un 30 o un 40 % consecutivamente en los últimos años: “Las marcas han descubierto un canal de publicidad en estas personas y ello ha supuesto un antes y un después en la publicidad”.

“Los 'influencers' son personajes públicos y son además un medio de comunicación en sí mismos, esto es absolutamente nuevo y tiene un poder brutal”, explica Miranda.

 RTVE

La línea que separa el contenido de la publicidad es a veces difusa, aunque la ley obligue a identificarlo con un hashtag. La profesora de comunicación en la Universidad Internacional de La Rioja, Beatriz Feijoo, nos explica que los jóvenes tienen muy claro lo que es publicidad y lo que no lo es: “Pero si es verdad que pierden un poquito la perspectiva cuando ese “influencer“ es verdaderamente muy pegado a ellos. Cuando se crea esa relación parasocial, eso hace que su capacidad crítica disminuya", cuenta.

Feijoo ha realizado un estudio entrevistando a 1070 adolescentes de entre 11 y 17 años. Ha analizado los contenidos que reciben a través de las redes relacionados con la alimentación y el cuerpo. La conclusión es que un 14 % de la publicidad que llega a estos jóvenes es de tratamientos estéticos. Beatriz pone el foco, sobre todo, en la edad a la que los adolescentes están recibiendo publicidad de este tipo de contenido. Este es un aspecto que en Francia ya se ha debatido y el gobierno prevé aprobar una ley que prohíba a las “influencers” hacer publicidad de las operaciones de estética.

Helena Cueva empezó con un blog sobre moda hace 15 años. Ahora tiene más de 20.000 seguidores en Instagram. “Desde mis redes sociales yo no incito a las niñas de 15 años que se hagan nada. Yo estoy diciendo que yo con 40 años me estoy haciendo esto. Tú luego en tu casa, con la edad que tienes y con tu familia pregunta” Helena continua. "Siéntete bien, encuéntrate bien y después te haces todos los retoques que "quieras, pero siempre siendo realista con lo que realmente necesitas", sentencia Helena.