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Cómic

Corto Maltés es testigo del auge de Hitler y el nazismo en 'Nocturno berlinés'

  • Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero publican su cuarto álbum del personaje de Hugo Pratt
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Detalle de la portada de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'
Detalle de la portada de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'

Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero han conseguido lo que parecía imposible, crear un Corto Maltés respetuoso con el de Hugo Pratt, pero, a la vez, actualizarlo para que sea tan diferente y estimulante como el que nos encontramos en las páginas de su cuarta aventura: Nocturno berlinés (Norma), en el que el inmortal marinero será testigo del auge de Hitler y del nazismo en la República de Weimar, en la Alemania de 1924.

Y es que Díaz Canales y Pellejero siguen llevando a Corto por épocas y territorios inexplorados, como nos cuenta el guionista: “Es uno de esos huecos que quedaban libres en la biografía de Corto Maltés y que estamos rellenando, porque apenas hay aventuras ambientadas en esa época. Pero, además, es un marco histórico apasionante: la República de Weimar, marcada por una democracia incipiente en Alemania y donde ya asistíamos al nacimiento del nacional socialismo de Hitler. Es la historia más política de Corto que hemos hecho hasta ahora”.

Esa República de Weimar también ha pasado a la historia por los cambios políticos, sociales y culturales. “Siempre que pensamos en esa época nos acordamos de Hitler, pero Hitler no llegó al poder hasta el año 33 –asegura Díaz Canales-. Si analizamos esos años veremos que son apasionantes desde el punto de vista político y también supusieron una revolución cultural a todos los niveles: en el cine, en la arquitectura, en las vanguardias artísticas, con todo el movimiento del expresionismo. Y también a nivel social, donde destacaría los avances en la igualdad de las mujeres, que por fin consiguen el derecho al voto y a trabajar. Sin olvidar los cambios en la fe y la moral de una sociedad tan conservadora como la alemana, ya que esa época supuso toda una revolución a nivel de libertades, incluyendo la libertad sexual”.

Página de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'

Es el Berlín de los cabarets, que tan bien retrata Nocturno berlinés. “Es ese mundo de modernidad absoluta donde se juntan la libertad creativa y la sociedad que era muy conservadora. Es un momento de subversión. Y de ahí la vida nocturna de los cabarets de Berlín, que hoy ha quedado como referente de todos esos cambios”, asegura el guionista.

“Esa república fue un momento crucial en el que había muchos intereses, tanto de la izquierda como de la derecha –añade Rubén Pellejero-. Fue una explosión de alegría, de libertad… pero no para todos, porque había mucha clase trabajadora y gente que había perdido la guerra y que tenía muchos problemas. Era una época muy delicada que fue excelente a nivel de libertades y de creatividad, pero, por desgracia también se creó el nazismo. Vimos una exposición en el Pompidou sobre esta época y era increíble lo adelantados que estaban. Si no hubiera llegado Hitler podía haber sido un momento increíble para la revolucionar la cultura y la sociedad. Cosa que, evidentemente, no ocurrió”.

Página de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'

Un actor llamado Adolf

Nocturno Berlinés comienza justo después de uno de los grandes álbumes de Hugo Pratt. “En Las Helvéticas, Corto Maltés yJeremiah Steiner se despiden con la promesa de volver a verse –nos cuenta Díaz Canales-. Y ese es el punto de partida del cómic, aunque cuando Corto llega a Berlín no podrá reunirse con Max, porque ha desaparecido”.

En esa noche berlinesa, Corto conocerá a un actor de teatro llamado Adolf, que guarda un gran parecido con ya sabéis quién. ”Es una forma de jugar con la ambigüedad que había en esa época a todos los niveles –nos comenta Díaz Canales-.Es un personaje que trabaja en el cabaret, por lo que, al ser actor, ya es un personaje ambiguo. También jugamos con la ambigüedad sexual. Y, por si fuera poco, lo conocemos interpretando al auténtico Adolf Hitler en una obra de teatro que cuenta su paso por la cárcel. Aunque luego descubriremos que este otro Adolf milita en el Partido Comunista”.

“Era fundamental lograr ese parecido del personaje con Hitler, en ese momento en el que estuvo en la cárcel, antes de que fuera más popular–añade Pellejero-. Esa primera página, en la que presentamos a Adolf, está muy estudiada a nivel de planificación. Las primeras páginas de una historieta son muy importantes y en Corto más porque siempre hay esa parte de sorpresa. De ahí esas viñetas que cierran el plano sobre el rostro de Adolf, que pueden ser un poco repetitivas, y que nos acaban llevando a Corto Maltés con su amigo. Tuve que planificarlo muy bien para que sorprendiera al lector. Podemos decir que en esa primera página nos lo jugábamos todo”.

Página de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'

Como en todos los álbumes de Corto Maltés, aparecen grandes personajes históricos, como el novelista y periodista austriaco Joseph Roth (1894-1939). “Es un autor que me encanta y que representa un poco lo que queríamos mostrar. Ese momento de cambios históricos. Joseph, como su gran amigo Stefan Zweig (1881-1942), también escritor y periodista con el que intercambió mucha correspondencia y tuvieron un destino similar. Son esos intelectuales que vieron cómo desaparecía un mundo, “El mundo de ayer” lo llamaba Stefan Zweig, y vieron nacer esa sociedad de masas que venía a enterrar la Europa decimonónica y los imperios coloniales. Joseph Roth cumple esa doble función de testigo y de ser, como Corto Maltés, un apátrida. Era austriaco, trabajaba en Berlín y huía de todo. Y al final acabó siendo perseguido por ser judío. Muchos de sus artículos me han servido para sacar un montón de datos. Su destino trágico y su valor testimonial hacía de él un personaje muy interesante desde el punto de vista dramático”.

Por el cómic también desfilan mitos del cine como una joven aspirante a actriz llamada Marlene. “Me gusta ir más allá de guiño y que estos cameos tengan sentido. Y Marlene Dietrich me sirve para representar ese hervidero de creatividad en el que se mezclaba todo: los grandes escritores, los famosos deportistas e incluso la gente del cine. Todos podían perfectamente coincidir en un cabaret nocturno”.

Página de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'

El expresionismo alemán llega a Corto Maltés

Aunque sus historias se ambienten en épocas y lugares diferentes (antes y después de la II Guerra mundial), el cómic nos recuerda a El tercer hombre (Carol Reed, 1949) “Es una de mis películas favoritas y tienen algo en común, esa búsqueda de un amigo desaparecido y la resolución de un misterio que al final acaba siendo más turbio de lo que parece. Aunque, en este cómic la referencia más clara es el cine expresionista alemán. Incluso nos atrevemos a poner a Corto Maltés como actor de una película de aquella época dorada de Nosferatu, El gabinete del Doctor Caligari, El Golem... ”.

“Si –confiesa Pellejero-, ese cine expresionista alemán es una gran influencia en el cómic, que hemos sintetizado en esa página que menciona Juan, donde vemos a Corto haciendo un guiño al Fausto (1926) de Murnau. También vemos la sombra de Corto siguiendo sus propios designios, como en Nosferatu. Son pequeños elementos que también llevamos a Praga, que aunque sea otra ciudad muy diferente también parece un decorado de una película de ese expresionismo alemán”

Destacar el excepcional trabajo de Rubén Pellejero, que introduce ese expresionismo alemán y su teatral juego de luces y sombras en Corto Maltés. “Ese Berlín nocturno y sombrío es uno de los protagonistas del cómic –asegura Canales-. Y Pellejero dibuja más liberado que nunca, dejando volar ese maravilloso lápiz negro”.

Página de la edición en blanco y negro de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'

Un cambio fundamental en el color

Como siempre se publican dos versiones del cómic, una en blanco y negro y la otra en color. “Hay un cambio importante en el color –asegura Díaz Canales-, que viene anunciado desde esa maravillosa portada. Es un color que tiene mucho que ver con ese expresionismo alemán, con esos colores primarios tan rabiosos… y que Rubén plasma en algunas secuencias de una manera magistral. Yo siempre imaginé a Corto Maltés en blanco y negro, quizá por una cuestión afectiva. Pero jamás me atrevería a decir que sea mejor en blanco y negro. Sobre todo viendo el color de Rubén, que aporta muchísimo a la historia. No hay más que ver esa maravillosa portada, que tiene una fuerza que no habría conseguido en blanco y negro”.

El dibujante nos explica mejor esos cambios en el color: “Queríamos una portada que destacase mucho de las otras. Que tuviera un ambiente urbano. Y se me ocurrió jugar con la luz, con la iluminación de los neones de la noche berlinesa de aquella época, que eran una cosa muy innovadora y adelantada a su tiempo. Y quería que esa luz contrastara con esa silueta, prácticamente negra, de Corto Maltés en primer plano. Prácticamente todo surge de esbozos”.

“Y eso -continúa Pellejero-, lo uní a ese concepto nuevo de color plano que he introducido en este cómic. Quería jugar con pocos colores, pero que fueran más potentes y contrastados. Hablando con autores, viendo las páginas dominicales clásicas del cómic americano, e incluso las propias litografías que se venden de Corto Maltés, llegué a la conclusión de que el color plano funciona muy bien con el negro. Destaca mucho más que si fuera acuarela. Quería hacer una evolución en el color de Corto Maltés, apartándome de los colores más pastel, más suaves, y que esta historia transcurriera en una ciudad me ha permitido que el color tenga una eficacia narrativa mucho más potente. Ha sido arriesgado, porque nunca sabes cómo van a reaccionar los lectores, pero creo que voy continuar con esta apuesta por el color plano”.

Portada de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'

¿Corto Maltés convertido en detective?

Este Nocturno berlinés también tiene mucho de thriller, con Corto Maltés investigando el asesinato de su amigo en la noche de Praga y Berlín. “Tiene ese aire de policíaco –asegura Canales-, que viene dado por ese ambiente nocturno del que hablábamos. También es una de las historias más urbanas de la serie. Pero hay ilustres precedentes en la obra de Pratt, como Fábula de Venecia, que tiene mucho de esotérico, pero que en el fondo es una historia urbana con una búsqueda; y, sobre todo Tango, el álbum argentino de Corto, que es un polar al 100 %. Creo que es un género con el que el personaje encaja muy bien, no todo van a ser aventuras exóticas en los mares del sur”.

Sin olvidar ese elemento esotérico de Corto que aquí está presente en la búsqueda de un famoso tarot en la que hay implicadas sociedades secretas. “Si, Corto busca la Visconti-Sforza, la baraja de tarot más antigua del mundo –nos explica Díaz Canales-. La sociedad secreta que aparece en el cómic también existió. Y además, hemos situado la segunda mitad del álbum en Praga, que es la capital mágica de Europa. Al final, cuando escribes Corto Maltés intentas que haya ese contraste entre la dura realidad, que en este caso es muy dura, en esa república de Weimar, con ese lado mágico de la vida, que sería Praga, una ciudad en la que, como en Venecia, lo mágico, lo inesperado, puede pasar en cualquier momento”.

Rubén Pellejero plasma de maravilla el ambiente de esas sociedades secretas. “He intentado dar a esas secuencias un ambiente especial. He usado el negro de un modo mucho más evidente, ya que la mancha negra es lo mejor para sugerir ese lado misterioso de las cosas. Aunque destacaría que Juan ha conseguido meter un lado humorístico en esa sociedad secreta, que de secreta no tiene nada, porque tienen un letrero en la calle que lo dice. Creo que estas cosas son ocurrencias geniales de Juan que mezclan el dramatismo con ese punto de humor”.

Portada de la edición en blanco y negro de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'

Retratando la noche de Berlín y Praga

Preguntamos a Juan Díaz Canales cómo es ese Berlín de los años 20 “Es un Berlín que ya no existe, porque la ciudad fue arrasada en la Segunda Guerra Mundial –comenta Díaz Canales-. Afortunadamente hay muchas fotografías y películas, como el fabuloso documental Berlín, sinfonía de una ciudad (Walter Ruttmann, 1927), que nos ha permitido reconstruir esa época”.

Mientras que Hugo Pratt se convirtió en el maestro de “menos es más”, este cuarto álbum es el más exuberante de Pellejero, sobre todo al retratar esas dos ciudades, Berlín y Praga. “El paisaje urbano cambia mucho las cosas, no es lo mismo retratar una playa que una gran ciudad. Aun así, no quería entrar en el terreno del detallismo, porque prefiero crear atmósferas, sugerir las cosas. Hay muy pocas viñetas para las que haya tomado referencias fotográficas o haya querido retratar un lugar exactamente como era. En las primeras páginas si hago un retrato bastante fidedigno de Berlín, pero enseguida vuelvo a realizar los dibujos como a mí me gustan, como si fueran esbozos”

“Sobre todo –añade el dibujante-, he usado mucho el rayado, que también crea esa atmósfera como del aire. No ves los edificios ni las calles, pero están sugeridos, lo que invita al lector a no detenerse excesivamente en los decorados, para que la narración sea muy fluida. El decorado solo acompaña. Aquí he trabajado un poco más esos fondos, pero sin alejarme de la narrativa que siempre uso. Reconoceremos ese puente de Carlos en Praga, porque los perfiles son importantes, pero no me interesaba detallar cada estatua”.

Algo que también tiene en cuenta a la hora de retratar esos cabarets nocturnos de Berlín: “Me lo pasé bomba reconstruyendo nuestro cabaret en base a los de la época. Hago un homenaje a la famosa revista alemana Simplicissimus (1896-1967) donde trabajaban grandes ilustradores de la época. Es como un collage de cómo eran estos establecimientos. En el cabaret también unos un rojo muy potente para dar la impresión al lector de que está dentro de un lugar así”.

Página de 'Corto Maltés: Nocturno berlinés'

Sus proyectos

En cuanto a sus proyectos, Juan Díaz Canales nos avanza que: “El siguiente Blacksad, con Juanjo Guarnido, esperamos que salga el año que viene, después del verano. Pero antes se publicará una novela gráfica con dibujos de Jesús Alonso Iglesias, sobre una cantante norteamericana que se llama Judee Sill (1944-1979), que no es muy conocida pero tiene una vida interesantísima y un par de discos maravillosos. Espero que salga publicado en primavera”.

Rubén Pellejero nos comenta: “Tengo un proyecto para Dupuis que llevo dibujando desde hace siete años y que espero poder publicar el año que viene. Tiene el título provisional de Barcelona!, el guion es de Denis Lapiére, y es un policíaco ambientado en Barcelona. La trama va desde la Guerra Civil hasta la democracia”.

“Otro proyecto que también saldrá este año –concluye Pellejero-, es mi primera historia de ciencia ficción, que he dibujado para el mercado chino. Se titula La montaña y el guionista es el famoso escritor Liu Cixin (El problema de los tres cuerpos). Pertenece a una serie de 15 álbumes que la editorial Delcourt está publicando en Francia”.