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Incendios forestales

De Minas de Riotinto a Bejís: casi dos millones de hectáreas quemadas en España en lo que va de siglo

 
  • Incendios como el de Losacio o el de Ateca están entre los mayores las últimas dos décadas
  • En España ya han ardido más de 280.000 hectáreas de bosque

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Arde España en lo que parece un fuego sin fin, que pasa de un lugar a otro, crece o palidece, pero nunca se apaga del todo. En lo que va de año ya se han quemado más de 280.000 hectáreas de bosque, según la estimación del Sistema de Información Europeo de Incendios Forestales (EFFIS). En lo que va siglo, son cerca de dos millones de hectáreas arrasadas.

Frente a los datos diarios que ofrece EFFIS a partir de los satélites del Programa de Observación de la Tierra de la Unión Europea Copernicus, el Ministerio de Transición Ecológica (Miteco) publica periódicamente sus propios cálculos con información de las comunidades autónomas. Las cifras se mueven en el mismo orden de magnitud, pero las pérdidas de bosque que cuenta el ministerio son aún mayores: más de 2,5 millones de hectáreas quemadas desde el año 2000.

La estadística del Centro de Coordinación de la Información Nacional sobre Incendios Forestales (CCINIF), dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, se centra en los fuegos en los que en los que la superficie quemada supera las 500 hectáreas. Más de 60 fuegos ocurridos en este 2022 se han sumado ya a su lista de grandes incendios registrados en las últimas dos décadas. El de las Minas de Riotinto, hasta este año el mayor del siglo, ha sido desplazado por el de Losacio, en Zamora. En los últimos días, el foco ha estado en los fuegos de Vall d'Ebo y Bejís, ambos e la Comunidad Valenciana.

Desde que empezó el siglo XXI, raro es el año que no deja algún gran ejemplo de lo que el fuego se lleva por delante.

Grandes incendios forestales en España, lustro a lustro

El de las Minas de Riotinto, que afectó a las regiones de Sevilla y Huelva en julio de 2004, destaca entre la docena de grandes incendios que se produjeron en España en los primeros cinco años del siglo XXI. El fuego arrasó casi 30.000 hectáreas de bosque mediterráneo -la quinta parte de todo lo que se quemó aquel año en España- y hata este año era el más dañino de los registrados en lo que va de siglo.

Una lengua de fuego con más de 80 kilómetros de ancho atravesó el núcleo forestal del paraje de "La Pata del Caballo" en lo que se ha definido como el mayor desastre ecológico de Andalucía.


Los incendios más catastróficos del periodo comprendido entre 2005 y 2009 se produjeron en el archipiélago canario. Concretamente, a finales de julio de 2007 en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. El primer incendio abrasó casi 18.700 hectáreas en el término municipal de Tejeda, mientras que el segundo calcinó más de 16.800 en Los Realejos. La suma de ambos supuso más del 40% de lo que se quemó aquel año en España.

El vigilante forestal que provocó el foco de Gran Canaria reconoció en el juicio celebrado diez años después que el incendio se le "fue de las manos". Aseguró que su intención era denunciar los pocos medios con los que contaban entonces sus compañeros de profesión.


Cortes de Pallás y Andilla, en la Comunidad Valenciana, sufrieron el incendio más catastrófico del lustro 2010-2014. En junio de 2012, se quemaron casi 49.000 hectáreas, una superficie equivalente al 70% de la isla de Menorca.

El Gobierno valoró los daños del incendio en 140 millones de euros. Además, su magnitud, el segundo más grande de los últimos 21 años después del de Riotinto, provocó la comparecencia en el Congreso del entonces ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete.


Hasta 20 grandes incendios forestales con más de 500 hectáreas afectadas en cada uno se localizaron en municipios de Ourense, Pontevedra y León en el otoño de 2017. En conjunto, abrasaron más de 35.500 hectáreas, el 20% de todo lo que se quemó ese año. Además, cuatro personas murieron a causa del fuego.

Esta ola de incendios en el norte de España coincide en el tiempo con la que asoló Portugal en las mismas fechas. En el país vecino, se declararon más de 500 incendios y al menos 38 personas, entre ellas un bebé, perdieron la vida.


El incendio que el año pasado acabó con más de 16.700 hectáreas de monte en cinco poblaciones de Ávila ha sido el más grande hasta ahora desde el año 2020. El 14 de agosto, las llamas originadas en un vehículo averiado junto al arcén de la N-502 provocaron el mayor incendio forestal en Castilla y León.

Navalacruz, el municipio más afectado, fue declarado zona catastrófica. Sin embargo, el alcalde de la localidad se quejaba en diciembre del año pasado de que todo seguía "prácticamente igual que cuando finalizó el incendio", en declaraciones en los micrófonos de RNE. El fuego no solo ha dejado terreno calcinado a su paso, sino también extensiones ganaderas cerradas y carreteras intransitables.


Casi medio millón de hectáreas quemadas en 1985

La serie histórica del Ministerio muestra que 1985 fue el año más fatídico con cerca de 500.000 hectáreas de superficie quemada. En cuanto al número de incendios, las cifras más altas se registraron en 1995 y 2005, con más de 25.000 focos en cada año, que por fortuna no afectaron a grandes superficies de terreno.

Desde 2001, el fuego se ha cebado en especial con Galicia y Castilla y León. La primera sufrió especialmente entre 2004 y 2006 y ha visto cómo en 2011 y 2017 se quemaban grandes superficies forestales.

Dejando aparte el incendio de 2021 en Navalacruz (Ávila), el peor año para Castilla y León fue 2005, con más de 46.000 hectáreas abrasadas. Le sigue 2012, con grandes incendios como el de Castrocontrigo, en León.

Los datos del CCINIF muestran que la tipología y la distribución de los incendios es muy variable entre territorios y a lo largo del año, ya que España cuenta con varios climas y tipos de monte. Sin embargo, en los últimos años los incendios se concentran en los meses de julio y agosto, debido a que el riesgo meteorológico aumenta.