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Preguntas para una década

¿Cuánto reciclamos? Ni todo lo que tiramos al contenedor amarillo ni solo lo que separamos

  • Eurostat cifra en el 70 % el reciclaje de todos los envases domésticos, comerciales e industriales
  • Greenpeace calcula, sin embargo, que en el caso de los domésticos apenas se recupera el 25 % del plástico

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Operarios separando diversos materiales de la basura
Operarios separando diversos materiales de la basura GETTY / RTVE.es

En 2018 se pusieron en el mercado 3,3 millones de toneladas de envases domésticos.

El 44 % de estas toneladas eran de vidrio, el 23 % de envases de plástico como las botellas de agua o detergente, el 9 % de latas de metal, el 3 % de briks como los de leche y el 20 % de embalajes de papel y cartón como las cajas de galletas o las hueveras.

Cerca de dos millones de toneladas se recogieron de forma separada a través de los distintos contenedores y la gestión privada de residuos, según Ecoembes y Ecovidrio.

Pero cuatro de cada diez toneladas acabaron en el contenedor gris, el de 'restos', mezcladas con otros residuos como la materia orgánica, al margen de las que acaban directamente en el medio ambiente.

Al final, se habrían recuperado unos 2,3 millones de envases, sumando la recogida selectiva y lo que se pudo sacar del contenedor gris. Esto supone alrededor del 70 % del total de envases que se pusieron en el mercado.

Sin embargo, alrededor de un millón de toneladas de envases se pierde y acaba en el vertedero, la incineradora o directamente en el medio ambiente.

"Todos los envases que se ponen en el mercado a día de hoy son reciclables al 100 %", afirma el ambientólogo Alberto Vizcaíno López y añade: "No se trata tanto de que no sean reciclables en sí mismos o que no haya procesos para reciclar, sino del coste de estos procesos". El autor del libro Contenedor Amarillo S.A. es rotundo en este sentido. Si no se reciclan más materiales en España es porque "muchas veces" se descartan los envases "por el coste que supone recogerlos adecuadamente o someterlos a un tratamiento que permita su reciclaje al 100 %".

Entonces, ¿cuántos envases domésticos se reciclan actualmente de los que se ponen en el mercado? La pregunta no es fácil de responder porque hay múltiples estadísticas que miden aspectos distintos en puntos diferentes de la cadena.

En España se generan al año cerca de 23 millones de toneladas de residuos urbanos -unos 486 kilos por habitante- de los que apenas el 20 % se recoge de forma separada en su contenedor correspondiente, según la última Estadística sobre Recogida y Tratamiento de Residuos, de 2018. De los 4,4 millones de toneladas de recogida selectiva, alrededor del 17 % -unas 743.000 toneladas- son envases y embalajes mixtos sin contar ni los de vidrio ni los de cartón.

Según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), alrededor del 64 % del peso de estos envases se recicla, mientras que el 30 % acaba en el vertedero y el resto, en la incineradora. En el caso de los residuos urbanos en su conjunto, la tasa de reciclaje es del 35 %.

Pero estas 743.000 toneladas no serían todas las que se recuperan para su reciclaje. Ecoembes defiende que recupera/recicla al año alrededor de 1,5 millones de toneladas, el 80 % de los envases domésticos ligeros de plástico, metal, cartón y brik que dependen de su gestión, todos menos los de vidrio que los lleva Ecovidrio. Ecoembes se acoge a la legislación europea, que a día de hoy considera material reciclado aquel recuperado de la basura antes de su entrega a las plantas de reciclaje y suma al contenedor amarillo parte del azul -para los envases de cartón-, lo que se recupera del gris y los envases que se recuperan en aeropuertos, mercados, etc… y cuya recogida no depende de los ayuntamientos, sino de gestores privados.

Greenpeace y autores como Vizcaíno defienden que el punto de medición no debería ser a la salida de las plantas de selección sino a la salida de las plantas de reciclaje -como obligará la legislación europea a partir de 2022- y aún así dudan de la cifra de recuperación del 80 %. La ONG ha acusado directamente a Ecoembes de "mentir" en un informe publicado en 2020 y rebaja al 25 % la recuperación de los envases de plástico; tras analizar los datos detallados de las plantas de selección por autonomías y municipios, el ambientólogo estima que a través del contenedor amarillo solo se está recogiendo el 30 % de todos los envases . "Nadie está mintiendo" -se defienden desde Ecoembes- "Lo que pasa es que estamos aludiendo a realidades distintas que son complementarias, pero no son comparables".

De residuos 'impropios' a no rentables

Lo que sí se puede asegurar, en cualquier caso, es que no se recicla todo lo que se deposita en el contenedor amarillo. En ello influyen los residuos llamados 'impropios' que no deberían acabar en él -como las cápsulas de café o cucharillas de plástico-; también que haya otros que no se consideran rentables al no tener mercado -como el plástico PET opaco que se usa, por ejemplo, en algunas botellas de leche-; o el hecho de que a día de hoy no existan plantas en España para reciclar las capas de aluminio y de plástico de los briks, de los que se recupera por ahora solo el 75 %, que es de cartón, mientras que el 25 % restante va a vertedero o incineradora. También acaban allí envases que se tiran al contenedor de la basura mezclada, aunque parte se recupere para su reciclaje.

Una botella de agua de plástico PET, una lata de refresco, un brik de leche y una cápsula de café. ¿Van todos al contenedor amarillo? ¿Qué ocurre con ellos en las plantas de selección?

El primer gran filtro es por tamaño. Los envases pasan por el tromel, una especie de gran tambor de lavadora, que descarta los más pequeños, como las cápsulas de café. Los agujeros tienen un diamétro de entre 4 y 10 centímetros.

Su pequeño tamaño y el hecho de que se tiren con restos de café hacen que no se puedan reciclar en el contenedor amarillo por lo que habría que llevarlos a la tienda para su recuperación.

La botella y el brik se recuperan con un seleccionador óptico que distingue los distintos materiales con rayos infrarrojos, localiza el punto exacto en el que están y mediante corrientes de aire los separa.

Las latas de conserva y las de refresco fabricados con materiales férricos se recuperan mediante imanes. Y las latas y sprays de aluminio mediante separadores específicos para este material.

Con los distintos materiales se hacen balas que se envían después a las plantas de reciclaje.

El PET se recicla en función de su color y forma. El que más se recicla es el transparente. El de colores también se recupera pero menos. Y el opaco no se recicla, hoy por hoy, en España.

Después de clasificarse se tritura, se lava, se separa el PET del resto de materiales como etiquetas o tapones, se seca y se tritura otra vez para conseguir las escamas de PET que luego se usan en la elaboración de nuevas botellas u otros materiales.

¿Y qué pasa con los briks?

Están formados por un 70-75 % de cartón y el resto son capas de aluminio y plástico. Actualmente en España solo se recicla el cartón. El resto va al vertedero o se incinera.

¿Y nuestra lata de refresco de aluminio? Se eliminan los restos férricos, se separan por aleaciones y se funden a 780 ºC para hacer lingotes de aluminio reciclado.

Y, ¿qué dicen las estadísticas oficiales sobre el reciclaje de envases? Que en España se recicla el 69,6 % de los residuos de todos los envases generados, aunque hay diferencias entre los metálicos, que tienen la mayor tasa de reciclaje (84 %), y los de plástico, que tienen la más baja (51,5%). Son datos que elabora Eurostat a partir de la información que envía el Ministerio para la Transición Ecológica a la Comisión Europea y que no solo incluyen los envases domésticos, sino también los comerciales e industriales.

Eurostat, la estadística más completa al detallar por materiales, permite también comparar las cifras por países. Para el conjunto de envases, España está en la octava posición en un 'ranking' que encabeza Bélgica con una tasa de reciclaje de más de un 84 %, mientras que en el caso del plástico está sexta, diez puntos por encima de la media de la UE.

Para el plástico, la Oficina Europea de Estadística cuenta exclusivamente el material que es reciclado de nuevo en plástico, mientras que en otro tipo de materiales con menos pérdidas en el proceso -como son los metales- los cálculos se hacen a la salida de las plantas de clasificación, antes de su envío a las plantas de reciclaje.

Desde la Asociación Nacional de Recicladores de Plástico (ANARPLA) inciden en este aspecto, en que ellos miden la materia prima secundaria recuperada, el plástico listo para su reutilización del total que les llega a las plantas una vez seleccionado. Según las cifras detalladas a DatosRTVE, en 2019 recibieron unas 870.000 toneladas de envases, de las que reciclaron el 51,5 % que refleja Eurostat. Cerca de 617.000 toneladas eran de envases domésticos de plástico, de las cuales recuperaron el 65,7 % para su reutilización.

Este porcentaje, en cualquier caso, es el reciclado sobre el material recuperado en las plantas de selección no sobre el total de los envases que se ponen en el mercado. Y es que a día de hoy no existen estadísticas oficiales que calculen el porcentaje de material listo para fabricar nuevos productos -como botellas de plástico reciclado- sobre la masa total de envases puestos en el mercado.

Envases recuperados del contenedor de restos

Los envases recogidos de forma separada por los ayuntamientos no son todos los que entran en el proceso de reciclaje. Ecoembes asegura que esta vía solo representa el 60 % del aproximadamente millón y medio de toneladas que recupera anualmente. Un 25 % provendría de los envases que se depositan mezclados en el contenedor gris -el de los restos- y el otro 15 %, de lo recuperado a través de la recogida selectiva en aeropuertos, mercados, centros comerciales, etc… Son residuos que no dependen de la recogida municipal, sino de gestores privados.

"No solo se reciclan envases procedentes del contenedor amarillo y el contenedor azul, aunque es lo mayoritario, es lo que está creciendo y nuestro objetivo es que sea la única vía de reciclado. Pero mientras haya gente que por error o porque no quiere participar, deposite envases en la ‘fracción resto’, se recuperan también envases [del contenedor gris] con la idea de que no vayan al vertedero", explica la directora de la Oficina de Estrategia de Ecoembes, Silvia Ayerbe.

Ecoembes asegura que la recogida separada solo representa un 60 % de los envases que recupera para su reciclaje

Ecoembes asegura que la recogida separada solo representa un 60 % de los envases que recupera para su reciclaje GUETTY

El responsable de la campaña de residuos de Greenpeace, Julio Barea, duda también del dato de recuperación que Ecoembes da sobre el contenedor gris: "El material que sale de ahí es infame, está tan sucio, tan mezclado y tan cochino que no se puede usar para casi nada. Incluso lo que se recupera del contenedor amarillo ya está bastante sucio".

En este sentido, Barea destaca la "paradoja" que supone que España no genere, por ejemplo, todo el plástico PET reciclado que demanda el mercado y tenga que importar de Alemania este material, usado por ejemplo para las botellas de agua. En este país europeo, explica, tienen un sistema de retorno de envases por el cual solo se devuelven las botellas de PET "limpio, puro, cristalino, con lo cual es perfecto".

Un informe sobre PET reciclado elaborado por el Centro de Innovación y Desarrollo para la Economía Circular (CIDEC) estima que solo entre el 45 y 50 % de las balas de este material que llegan a las plantas de reciclaje desde las de selección se puede aprovechar.

Residuos que no se reciclan: del PET opaco al 25 % del brik

Independientemente del sistema de recuperación de los envases, cabe hacer otra pregunta. ¿Una vez recuperados se reciclan todos? El presidente de Anarpla, David Eslava, explica que existen "mermas por mal ecodiseño, por humedades" o porque en la bala "llegan cosas que no deberían". Un ejemplo de mal ecodiseño sería el del PET opaco, que se usa en algunas botellas de leche, aunque la mayoría de las marcas optan por el polietileno de alta densidad, el mismo material plástico que se suele utilizar para productos de limpieza y que sí se recicla.

"El PET opaco se puede reciclar pero no tiene un mercado final [...] Puede llegar a planta pero no se va a reciclar porque no tiene uso final. Es un tema de mal ecodiseño", explica Eslava a DatosRTVE. El PET de colores sí se recicla, sobre todo para prendas textiles, pero no en las cantidades que se hace con el transparente, el que hoy en día tiene más salida.

En el caso del brik se recupera entre el 70-75 % del envase, la parte que está hecha de cartón. Pero el resto -seis capas de aluminio y polietileno- acaban en el vertedero o la incineradora porque actualmente no existe la tecnología en España.

Fuentes de TetraPak aseguran a DatosRTVE que es una situación "temporal en vías de solución" y que queda "muy poco" para comenzar a implantar el reciclado químico para poder recuperar también este 25 % del envase.

El presidente de la Fundación de Economía Circular, Ángel Fernández Omar, señala en este sentido que el reciclaje mecánico actual, basado en recuperar el envase, limpiarlo, trocearlo y hacer escamas o granza en el caso de los plásticos, "tiene un tope" porque hay una serie de materiales que no son rentables. Sin embargo, el reciclado químico, que consiste en descomponer los plásticos en moléculas mediante altísimas temperaturas, para luego reformular nuevos materiales "aumentará el plástico reciclado" en los próximos años.

Desde la Fundación, no obstante, subrayan que "el problema del reciclado en España no está tanto en los envases como en el resto de fracciones [tipos de residuos] que no se reciclan", especialmente la materia orgánica, que supone más de un tercio de todos los deshechos urbanos.

La legislación que viene

El proyecto de ley de residuos que se está tramitando actualmente en España incluye requisitos de diseño, como tapas y tapones unidos a los recipientes para que no pierdan por el tromel o la obligación de que las botellas PET se fabriquen con al menos un 25 o 30 % de plástico reciclado en 2030 y 2050, respectivamente. También pretende reducir los envases que acaban mezclados con el resto de basura para facilitar su reciclaje y se marca como meta la recogida separada del 77 % del peso de las botellas de plástico en 2025 y del 90 % en 2029.

Por su parte, el proyecto del Real Decreto de Envases y Residuos establece la obligación de implantar un sistema de depósito y retorno de envases con el cobro de 10 céntimos por botella y lata recuperables al devolverlos como está implantado en una decena de países europeos, como Alemania, Dinamarca, Finlandia y Suecia, pero solo si no se llega al objetivo del 70 % en 2023 y del 85 % en 2027 para las botellas de plástico, en este caso solo de bebida.

Greenpeace afirma que el decreto es "muy poco ambicioso dada la magnitud de la catástrofe ambiental que estamos sufriendo con el plástico". "Tenemos una pandemia silenciosa de contaminación por plásticos. Estamos todos los días comiendo, bebiendo, respirando plástico. Es brutal", añade Julio Barea, que recuerda el informe de Maldito Plástico, que denunciaba que había residuos plásticos generados en España que acaban en vertederos de países como Malasia.

El ambientólogo Alberto Vizcaíno cree que la "letra pequeña" de la legislación que se aprobará "blinda el modelo del contenedor amarillo" al no implantar de forma inmediata el sistema de devolución y retorno de envases", sino vincularlo a la consecución de unos determinados objetivos. Objetivos que se considerarán cumplidos o no en función de las estadísticas que dé la propia Ecoembes, que no tiene ningún incentivo -según este autor- en que se cambie el modelo actual.

Desde Ecoembes, Silvia Ayerbe asegura que dan la "bienvenida a cualquier opción que nos empuje a la consecución de los objetivos", pero defiende que "el sistema que tenemos actualmente en España está más que preparado para conseguirlos" y argumenta que "no se puede sobrecargar a los ciudadanos ni al tejido empresarial ni a las administraciones públicas con un nuevo sistema".

Metodología

Para los datos de la primera visualización sobre el número de envases puestos en el marcado y su recuperación para reciclar se han usado los datos recogidos en el Estudio de viabilidad de la implantación de un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) en España, encargado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y publicado el 22 de septiembre de 2021.

En este informe, la empresa pública Tragsatec analiza el flujo de los envases con el sistema actual de recogida a partir de datos de Ecoembes y Ecovidrio referidos a 2018 y recopilados por la Fundación ENT (2021) estimando que acaban vertidos en el medio ambiente el 1 % y que terminan en el contenedor gris el resto que no se recoge de forma separada bien por los ayuntamientos o gestores privados.

Tanto Ecoembres como Ecovidrio tienen datos actualizados a 2020 pero que no permitían un análisis tan pormenorizado de los flujos por tipo de envase y destino, por lo que se ha optado por usar los de 2018 para poner compararlos con los últimos disponibles del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y del Instituto Nacional de Estadística (INE).

La cantidad de envases -tanto los puestos en el mercado como los recuperados- están calculados sobre la masa de los mismos, no sobre su número, ya que no pesa lo mismo una botella de vidrio, una de plástico o un brik, mucho más ligero.

Además del estudio de Tragsatec y las estadísticas del MITECO y el INE, se han usado las que ofrece Eurostat sobre reciclaje, los informes de Greenpeace de Maldito Plástico y Ecoembes Miente, el análisis de la Fundación de Economía Circular Diagnóstico y escenarios de cumplimiento de los objetivos de residuos municipales 2015-2030-2035 y el del Centro de Innovación y Desarrollo para la Economía Circular R-PET, la mejor solución para garantizar la circularidad de los envases.

Para las ilustraciones de la segunda visualización sobre la selección y reciclaje de residuos se han usado como base las infografías facilitadas por Ecoembes, creadas originalmente por Oiko Design Office, así como imágenes de Getty.

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