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Ana Miralles y Chloé Cruchaudet protagonistas de Viñetas desde o Atlántico

  • Miralles asegura que su famosa serie Djinn finalizará en el tomo 13
  • Cruchaudet prepara Ida, un cómic en el que introduce su "personalidad caótica"

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Ana Miralles y Chloé Cruchaudet protagonistas de Viñetas desde o Atlántico

La dibujante madrileña Ana Miralles ha considerado hoy que es "un regalo" la larga duración de su serie Djinn (Norma) que tendrá en su decimotercer volumen el "último", aunque podría continuar con "otro ciclo o con historias puntuales de otros personajes", dijo.

En un encuentro con los medios de comunicación, ha analizado la actualidad del mundo del cómic y también ha comentado algunos detalles de su trabajo, en el que destaca Djinn, una serie que nació en el año 2001 con el guionista belga Jean Dufaux.

"No tenía la idea de que fuera a ser una serie tan larga. Iban a ser tres álbumes, tal vez cuatro. No se habló más que de un personaje que se iba a desarrollar en una historia, pero pronto vimos que tenía posibilidades e iba creciendo. Entonces nos animamos a hacer un segundo ciclo y luego un tercero", ha declarado.

Considera "un regalo" su amplia duración en el tiempo porque "el mundo de la edición es tan cambiante que no se puede asegurar nada", y se ha encontrado con el éxito a nivel internacional.

"Este álbum es el último, el número trece. No sabemos si continuaremos con otro ciclo o con historias puntuales de otros personajes", ha argumentado.

Portadas de los tomos 1 y 8 de 'Djinn'
Portadas de los tomos 1 y 8 de 'Djinn'

Portadas de los tomos 1 y 8 de 'Djinn' Norma

Una parte fundamental de su trabajo es el "erotismo", un aspecto en el que resulta "muy difícil que te digan lo que tienes que hacer" porque "con el mismo guión diez dibujantes lo habrían hecho diferente".

"El erotismo es algo muy importante en la vida, lo trato como algo más, como si fuera comer, viajar o irme de compras. Busco que sea elegante y refinado", ha reconocido.

Entre sus proyectos figura el tomo dos de Wáluk, porque le apetece "muchísimo volver a contar las historias del osito", y está "pendiente de acabar el segundo tomo de Muraqqa, que está parado por problemas con el editor en Francia", explicó.

Cruchaudet prepara un volumen en que introduce su "personalidad caótica"

La autora francesa de cómic Chloé Cruchaudet ha explicado hoy que uno de los elementos que más le gusta de su nuevo trabajo, del que no ha desvelado el nombre, es que en él introduce su "personalidad caótica".

"Es cierto que en todos mis álbumes los que la gente remarca es que hay un cambio gráfico, pero todos tienen un punto en común: parten de una historia real. Esas historias reales tienen una gran carga de humanidad y una gran fuerza. Están inspiradas en la vida cotidiana", ha apuntado.

Ahora, Cruchaudet desarrolla un nuevo volumen, del que prefiere no desvelar su nombre, en el que no necesita ceñirse estrictamente a un guión y, por eso, tiene un contenido especial que nunca antes había desarrollado.

Portadas de los dos primeros tomos de 'Ida'
Portadas de los dos primeros tomos de 'Ida'

Portadas de los dos primeros tomos de 'Ida' Delcourt

"El último álbum es el que más se asemeja a la personalidad, que es un poco caótica. Durante mucho tiempo he tenido que luchar para encajar los dibujos en una viñeta y en este tengo la libertad para encajar mi personalidad caótica", ha agregado.

Trabaja en la actualidad en Ida, una historia de tres tomos que narra las vivencias de una mujer de treinta años autoritaria e hipocondríaca que vivía en la década de 1980.

"Es un personaje de ficción, está ambientada en una época real muy documentada en la que está anclada. Es algo que no controlo necesariamente, pero de lo que acabo hablando porque me interesa y me preocupa", ha indicado.

El atentado contra 'Charlie Hebdo'

Respecto al atentado contra la revista Charlie Hebdo, Cruchaudet ha detallado que cuando sucedió ella estaba en su taller de París, donde trabaja con otros dibujantes.

"Otros autores vinieron al estudio con la necesidad de juntarnos, hacer piña y hablar porque había ocurrido algo doloroso. Ese sentimiento continuó durante semanas. Con el paso del tiempo empezaron a surgir las divergencias. No todos tenemos el mismo punto de vista sobre causas y consecuencias", ha subrayado.

Le sorprendieron las marchas multitudinarias y el apoyo de muchos ciudadanos y políticos. "Me marcó mucho la unidad y el rechazo ante una barbarie como la que se cometió", ha añadido.

A partir del atentado dijo que ha habido dibujantes que "siguieron muy marcados por esos hechos, deprimidos, que sufrieron una especie de bloqueo artístico", mientras que "otros ganaron más fuerza para seguir dibujando".